Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El sismo de este jueves no es un evento aislado; de hecho, aumenta el conteo del primer trimestre de este año, que ya supera los mil 600 temblores.
“Los sismógrafos han detectado más temblores en este primer trimestre que los ocurridos entre 2023 y 2025”, explica la sismóloga, Avith Mendoza Ponce.
De acuerdo con la científica, la naturaleza geodinámica del estado favorece que todos los días tiemble, aunque apenas y nos damos cuenta de que esto ocurre.
Debajo de nuestros pies están en choque enormes y potentes placas que se devoran unas a otras, y son las responsables del perfil geográfico y la riqueza natural del estado.
A estas se suman los volcanes Tacaná y Chichón, que causan cientos de movimientos más, especialmente el segundo, cuya actividad aumentó a mediados de 2025.
Aunque despiertan profundos miedos, ninguno de estos movimientos es un mal augurio, al contrario, nos recuerdan dónde vivimos y que debemos estar preparados por si tiembla mientras dormimos, como ocurrió ayer.
Mendoza Ponce explica a qué se refiere cuando dice que los sismos son parte de la naturaleza chiapaneca:
En 2023 las sensibles agujas de los sismógrafos se movieron más de tres mil 400 veces, y algo similar ocurrió durante todo el 2024.
“Si vemos los registros esto cambió en 2025, debido a que aumentó la actividad del volcán Chichón. En total contabilizamos más de siete mil temblores, lo que nos ubicó como el segundo estado de México con mayor actividad sísmica”. Oaxaca ocupa el primer lugar.
Esta vez, mientras la población se prepara para unos días de descanso, nuevamente el suelo se sacudió con fuerza, en una magnitud superior a los cinco grados, reactivando los miedos de miles de habitantes, especialmente en la región Costa, donde el sismo se originó a 15 kilómetros del municipio de Pijijiapan.
¿Debemos vivir con miedo? Los sismólogos nos dicen que no. Es mejor vivir preparados, tomarse en serio los simulacros, identificar las áreas seguras en nuestras casas y centros de trabajo, porque hay algo seguro al vivir en Chiapas: en cualquier momento del año, sin importar la hora, el suelo volverá a sacudirse.










