Los fumadores adoptaron rápidamente esta práctica, creyendo que así evitaban los efectos del humo de tabaco, pero eso está lejos de ser verdad

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
De nuevo los vapeadores están en la mira del gobierno federal, que busca la prohibición de su venta, como lo anunció este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador.
En abril de este año la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) inició un Denunciatón Nacional contra el vapeo, invitando a la población a denunciar la venta de vapeadores en establecimientos y máquinas expendedoras, con el objetivo de concientizar a la población sobre el daño a la salud que ocasiona el consumo de los vapeadores ya que, un estudio creado por científicos de la Cofepris, localizó más de 30 sustancias no reportadas en los empaques.
Ahora el gobierno federal busca prohibir la comercialización de vapeadores, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) los permitiera.
Durante esta campaña, en Tuxtla Gutiérrez se identificaron al menos tres puntos de venta, que fueron señalados por no tener una regulación estricta sobre la venta a jóvenes y adolescentes.
Los vapeadores están en la mira de las autoridades sanitarias, al ser señalados no como una alternativa para dejar el hábito del tabaquismo, sino como potenciales iniciadores del hábito, al crear una dependencia a la nicotina, la sustancia potente y adictiva que dificulta a los fumadores dejar el cigarro.
Usar los inhaladores electrónicos de nicotina, como reemplazo de los cigarrillos, tampoco es aconsejable, porque como lo ha demostrado el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), estos también ocasionan daño en los pulmones.
Los fumadores adoptaron rápidamente esta práctica, creyendo que así evitaban los efectos del humo de tabaco, pero eso está lejos de ser verdad, de acuerdo con la organización Comunicación, Diálogo y Conciencia Sociedad Civil (Codice), que señaló su falta de efectividad como terapia, y sí como posibles causantes de lesiones de pulmón grave, inflamación en las vías respiratorias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o fibrosis quística.
Actualmente estos dispositivos, que por su diseño parecen un objeto de moda inofensivo, tienen mucho éxito entre los jóvenes porque ofrecen una mezcla caliente de nicotina, glicerina y saborizantes; lo que desconocen sus usuarios es que este vapor lleva consigo metales como el cromo, cadmio, níquel y zinc provenientes de la batería, la mayoría potenciales cancerígenos.

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