Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Aunque vapear y fumar no son lo mismo, el aumento en el hábito del vapeo preocupa a los médicos, ya que tampoco se trata de una práctica inofensiva para la salud humana.
Si bien los fumadores se exponen a más de mil sustancias que se queman cuando encienden un cigarrillo, los que vapean inhalan un vapor en el que ya se identificaron riesgos, como lo señala el jefe de Medicina Interna del Hospital Número 2 del IMSS, Luis Iván Arrazola Vázquez.
“Aunque una de las diferencias es que no hay combustión, el vapor que se genera ha sido estudiado y no es un producto totalmente inocuo, hay siete sustancias en el vapor de las cuales dos están relacionadas con algunos tipos de cáncer a largo plazo”.
Irónicamente, el cigarrillo electrónico se ideó como una ayuda para los fumadores que buscaban una manera de abandonar el hábito, modulando el suministro de nicotina, la sustancia poderosamente adictiva que hace difícil dejar de fumar, y que también está presente en muchas de las marcas de recargas de vapeo que compran los jóvenes.
Para formar a nuevos clientes, las compañías han diseñado un producto más parecido a un dispositivo electrónico que a una cajetilla de cigarros, y sin ninguna advertencia sobre la posibilidad de desarrollar una adicción debido a la nicotina, como sucede en tres plazas comerciales de Tuxtla Gutiérrez.
Es ahí donde la opinión médica es coincidente; se debe regular la venta de este producto, que está siendo ofrecido en presentaciones aparentemente inofensivas, con sabores y aromas que se asemejan más a los dulces.
“Hemos visto en algunas plazas unas máquinas que parecen vender dulces y que cualquier persona puede tener acceso a ellas, meter dinero y retirar el producto, y eso pone en riesgo a los menores de edad, incluso niños, es ahí donde vemos que falta una regulación porque al no tener control, estos dispositivos podrían ser la puerta de entrada para una nueva adicción en personas que no fuman, o que quieren vapear por seguir una moda”.
Los que ahora vapean creyendo que no sufrirán ningún tipo de daño se equivocan, es por ello que su uso se desaconseja para quienes nunca han fumado, y por ningún motivo deberían adquirir como una moda los jóvenes o menores de edad, consideró el especialista en salud.
“No es algo que no tenga riesgos, si un joven ni siquiera fuma y piensa que vapear es mejor, pues terminará por consumir un producto que no necesita”.
Puede que vapear esté de moda y que se presente como una mejor alternativa que fumar, sin embargo, conlleva riesgos a la salud, lo que preocupa a los médicos, sobre todo luego de ver los devastadores efectos de la pandemia de COVID-19 y la necesidad de tener una población con buena salud respiratoria.










