Su labor pastoral fue fecunda e incómoda, dijo el arzobispo Francisco González

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Es lamentable que a un año del asesinato del sacerdote Marcelo Pérez Pérez “no haya claridad de quién o quiénes fueron los autores intelectuales de este crimen”, expresó el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, al recordar a este clérigo de origen indígena, de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas.

Su labor pastoral fue fecunda e incómoda, señaló el Arzobispo, al recordar que dedicó más de 17 años al servicio de las comunidades, alzando su voz contra la violencia, el narcotráfico y la corrupción. “Su trabajo no fue cómodo; por eso, recibió amenazas y criminalización. Sin embargo, en lugar de callar, él eligió el diálogo y la búsqueda de la paz con dignidad”.

González refirió que al cumplirse un año de su crimen, ocurrido un 20 de octubre, “nuestro compromiso debe ser que la voz profética de la Iglesia no se extinga”.

Y agregó que hay una preocupación por parte de la comunidad clerical católica debido a que, a pesar de los avances que se han dado en cuestión de seguridad pública, aún se siguen dando episodios de violencia “que nos hace saber que los grupos delincuenciales tienen una notoria presencia en el estado”.

Dijo que esos hechos violentos siguen generando temor entre la población, que anteriormente ya han vivido estas situaciones.

“No podemos esconder ni negar esta lamentable realidad. No podemos estar indiferentes ante lo que estamos viendo en nuestro entorno”.

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