De Aquí y de Allá
Salvador Monroy Ordaz
@SalMonOrd
Algunos detalles (no médicos) sobre las vacunas
El diseño de cualquier vacuna es un proceso muy interesante en sí mismo desde el punto de vista médico y microbiológico. La historia de la humanidad está llena de enfermedades virales que han derrumbado imperios desde tiempos de los Romanos, pero a pesar de ello es el concepto técnico de la vacunación y la manera de replicarlo en laboratorios es algo relativamente reciente que data apenas de finales del siglo 18.
La actual situación de la vacuna contra Covid es sin embargo algo inédito. Nunca se había dado un esfuerzo global y simultáneo para desarrollar y aplicar una vacuna en tan poco tiempo, y esto se ha notado en toda la polémica, confusión y desinformación a su alrededor. Abona a ello que ha sido un proceso llevado a cabo bajo los reflectores de los medios de comunicación y de las redes sociales, con todo lo que ello implica.
– La vacunación contra cualquier enfermedad había sido siempre un proceso bienvenido y poco controversial en todo el mundo. Fue en 1998 cuando un investigador publicó un artículo en la prestigiada revista médica The Lancet en el que torturaba estadísticas para establecer una correlación entre las vacunas infantiles y el supuesto aumento en los casos de autismo. La metodología del estudio fue rápidamente evidenciada como fraudulenta y The Lancet se disculpó por haberlo publicado, pero ahí nacieron las teorías conspiranoicas modernas sobre los efectos secundarios de las inoculaciones.
– La vacuna anticovid fue el resultado de una estrecha cooperación entre gobiernos y laboratorios públicos y privados. Se calcula que aproximadamente la mitad de los costos de desarrollo provino de arcas gubernamentales, pero los laboratorios no arriesgaron mucho, pues antes de que las vacunas estuvieran listas, ya habían vendido por adelantado la totalidad de la producción bajo un esquema de subastas que garantizaban no solo la cantidad de dosis que cada país recibiría, sino también cuándo las recibiría. Básicamente, mientras más se pagará por dosis, más vacunas se tendrían y más pronto llegarían. Las “subastas” no estuvieron abiertas a empresas privadas sino exclusivamente a gobiernos nacionales.
– Los laboratorios, además, exigieron acuerdos de confidencialidad a los gobiernos para mantener el precio acordado como un secreto. Perú suspendió temporalmente el proceso de compra con Pfizer al no alcanzar un acuerdo sobre la confidencialidad de precios. En México, la información tuvo que resguardarse por cinco años por decreto.
– Este proceso generó, muy para disgusto de la Organización Mundial de la Salud, los desequilibrios ahora evidentes. Los países ricos lograron comprar enormes cantidades de vacunas para pronta entrega (Canadá compró 10 dosis completas por cada habitante), pero varios países africanos no lograron comprar una sola y deberán esperar hasta que los laboratorios hayan cubierto sus lotes comprometidos para entonces poder comprarlas a precio de mercado, algo que ocurrirá hacia mediados del 2022. No ayudó que Pfizer, cuya vacuna fue la primera en recibir todas las certificaciones en Occidente, haya estado sujeta a una orden presidencial de Trump para que la producción en su planta de Michigan fuera exclusivamente para el mercado estadounidense.
– Cada país decidió sus propios protocolos de vacunación y en todos resultó ser prácticamente el mismo: primero para personal médico y personas de la tercera edad. Algunos incorporaron a personal de seguridad a las primeras fechas, otros a personal educativo. En todo el mundo, sin excepción, han sido los gobiernos los que distribuyan las dosis y en ninguno se tendrá acceso comercial a ellas antes de que se haya cubierto a las poblaciones definidas como vulnerables. Un caso peculiar es el de Indonesia, que decidió comenzar la aplicación en personas jóvenes antes que, en adultos mayores bajo la lógica, no exenta de controversia, de que es ahí donde se dan las mayores tasas de contagio.
Insistimos en lo que expusimos en este espacio hace unas semanas: la producción y aplicación de las vacunas anti Covid es un proceso inédito en la historia. Debemos tener paciencia a fin de evitar las muy previsibles dificultades que surjan.









