Por la Conciencia
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Hoy son tiempos de cambios en Chiapas basado en la recuperación de la seguridad y consecuentemente la confianza ciudadana en la atención de los delitos ante una población donde el 67.4% está identificada en condición de pobreza extrema y moderada que representan más de tres millones de habitantes, donde un tema consecuente de la pobreza es el analfabetismo en el que Chiapas presenta el porcentaje más alto a nivel nacional en el último censo del INEGI con relación a su población, ocupando el primer lugar al 2020 INEGI; aunque en términos cuantitativos Chiapas ocupa el segundo lugar en el número de personas analfabetas con 512 mil 720 ciudadanos mayores de 15 años, después de Veracruz que presenta según censo 517, 798 analfabetas; seguidos del Estado de México, Oaxaca, Puebla, Guerrero, Michoacán y Guanajuato.
Este marco de referencia y condición del analfabetismo al 2025 en Chiapas en perspectiva de su abatimiento es delimitado en documento oficial del programa “Chiapas Puede” quebasado en “datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Chiapas presenta uno de los índices de analfabetismo más altos del país, con un 13% de la población mayor de 15 años que no sabe leer ni escribir” que corresponde a 512 mil 720 ciudadanos mayores de 15 años analfabetas; teniendo como antecedente queel censo 2010 destacó que diez municipios indígenas en Chiapas tenía una población analfabeta que representaba entre el 34.3% y 46.8% de su población municipal: Mitoctic, Sitalá, Pantelhó, Chamula, Zinacantán, Santiago el Pinar, Ocotepec, San Juan Cancúc, Tumbalá y Chanal.
Esta realidad nos lleva a identificar que la población analfabeta se concentra mayoritariamente en pueblos, comunidades y ejidos con población indígena y campesina que ocupan más de la mitad del territorio estatal que corresponden al 67.4% de la población total estatal identificados en pobreza, que representa 3 millones 838 habitantes de los 5 millones 700 mil habitantes en Chiapas en pobreza extrema y pobreza moderada; centrándose el analfabetismo en municipios indígenas con mayor índice de pobreza donde el 97.3 % y 90.2% de la población municipal está en esta condición, identifican en esta condición a veinticinco municipios.
Los municipios indígenas con mayor pobreza son San Juan Cancúc, Aldama, Chalchihuitán, Santiago el Pinar, San Andrés Larrainzar, Chanal, Pantelhó, Mitontic, Maravilla Tenejapa, Tenejapa, Sitalá, Chilón, Amatenango del Valle, El Bosque, Zinacantán, Chamula, Ocotepec, sabanilla, Tila, Oxchuc, San Lucas, Jitotol, Huixtán y Pueblo Nuevo Solistahuacán. Seguidos de municipios con pobreza arriba del 80% de su población en pobreza como Ocosingo, San Lucas, Chenalhó, San Andrés Duraznal, Nicolas Ruiz, Amatán, Pantepec, Teopisca, Huixtán, Huitiupán, entre otros.
Atender la alfabetización de 512 mil 720 ciudadanos en poblaciones indígenas y campesinas es un reto cuando los analfabetas se encuentran en lo general en pobreza extrema y el 86% corresponde a personas mayores de sesenta años, siendo oportuno y motivador el hecho de otorgar becas a los ciudadanos analfabetas que se integren al proceso formativo del programa “Chiapas Puede” y a los formadores educativos y facilitadores de proceso de aprendizaje; estando a siete meses del 2025 en espera de avances y resultados intermedios y final de abatimiento del analfabetismo de poco más de medio millón de habitantes; tomando como referencia que del 2010 al 2020 con datos del INEGI, en diez años dejaron de ser analfabetas 10 mil 766 hombres adultos y 27 mil 359 mujeres en Chiapas.
Considerando que el aprendizaje en la lectura y escritura en sus lenguas materna y el español es una condición del desarrollo y/o crecimiento social para que las personas tomen las mejores determinaciones con conocimiento del proceso de comunicación mediante la letras del vocabulario que se aplica y requiere en el vida diaria; nos lleva a preguntarnos si ¿la alfabetización es responsabilidad del gobierno; responsabilidad de la Comunidad, pueblo o ejido o; responsabilidad del ciudadano analfabeta?; partiendo y destacando que el analfabetismo es producto social de las condiciones de existencia de la población, no es tema sustantivo de responsabilidad o iniciativa personal, por lo que entendemos que la responsabilidad en la alfabetización es tema de política pública como acertadamente lo asume el Gobernador del Estado en un binomio de Responsabilidad-Beneficio Beca.
Este esfuerzo de política pública de abatimiento del analfabetismo es evaluable al 31 de diciembre del 2025 como fue propuesto al inicio del presente gobierno del Estado, que tendrá los resultados total o parcial de abatimiento dejando su continuidad a las instituciones y organismos responsables; observándose en esta lógica institucional que la responsabilidad municipal, autoridades tradicionales y representantes ejidales y comunales de pueblos, comunidades y ejidos donde viven los analfabetas quedan en el plano de la colaboración mediante convenios con instancias del Estado, sin definición de las responsabilidades colectivas en la materia que limita el desarrollo social e integral comunitario.
Lo anterior nos lleva a plantear que la alfabetización como proceso cognoscente y cognoscitivo es una necesidad social que debe atenderse mediante políticas públicas con presupuesto y proyecto como es el caso de Chiapas con el programa “Chiapas Puede” y; asumirse como aptitud humana atendida y regulada desde la vida comunitaria en el marco de los componentes del “Buen Vivir” Lekil Kuxlejal; donde el saber se debe asumir como necesario en la vida comunitaria. Es decir, la alfabetización no debe quedar en plano de una exigencia y motivación externa a la vida comunitaria; sino esta debe ser asumida como un tema comunitario que limita la organización y el desarrollo humano y social.
La autonomía y libre determinación como derecho público de la población indígena donde se concentra el mayor porcentaje de analfabetismo fundan la idea expuesta de trabajar y construir un proyecto de intervención comunitaria para erradicar el analfabetismo en Chiapas; reconociendo la prioridad, determinación y voluntad política del Gobernador del Estado Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, cuya trabajo de aplicación de etnopedagogías y pedagogías descoloniales deberá tener una continuidad no política sino comunitaria de los pueblos y comunidades indígenas, en cuyos presupuestos que se destinen para la vida pública de estos deberán considerar recursos mediante becas a jóvenes y adultos que incentiven las conductas del aprendizaje del saber leer y escribir regulados en la vida comunitaria; para asumirse en el proceso social como forma de vida y necesidad humana y social en el “Buen Vivir” Lekil Kuxlejal en pensamiento maya tzeltal.-










