“Buen Vivir” (Lekil Kuxlejal): Pensamiento indígena de Vida armónica y paz en los corazones

“Buen Vivir” (Lekil Kuxlejal): Pensamiento indígena de Vida armónica y paz en los corazones

Por la Conciencia

Dr. Roger Heli Díaz Guillén

Después del continente asiático el continente americano es donde se concentra la mayor población indígena del mundo, siendo México  el país americano con mayor número de pueblos y población indígena, protagonista de un movimiento indígena armado de impacto internacional denominado EZLN surgido a finales del siglo XX y; país líder en el reconocimiento de los derechos colectivos de libre determinación y autonomía de la vida comunitaria en el 2001 y; la categoría jurídica de “Pueblo y comunidad indígena y afromexicana” como sujetos de “derecho público” en septiembre del 2024.

Aunado a las luchas armadas y movimientos reivindicatorios de derechos colectivos sobre el territorio y recursos naturales que ha caracterizado al indigenismo como movimiento social; se suman  a este proceso  dos ideas generadoras cuya lucha inicia en Ecuador y Bolivia con “EL BUEN VIVIR” y en Colombia con los “PLANES DE VIDA COMUNITARIO”, siendo referente la promulgación del Plan Amazanga en el año   de 1992, que planteó el concepto de “Buen Vivir” definido como “sumak kawsay” en Ecuador, retomado en Bolivia como “Suma Qamaña” y; en México por los pueblos maya tzeltal y tzotzil como “Lekil Kuxlejal”.

Antes de abordar el tema del Buen Vivir, comentamos brevemente que los Planes de Vida Comunitario surgen en a iniciativa  del pueblo indígena misak o guambianos en el departamento del Cauca del sur de Colombia; entendido como el instrumento escrito que define la existencia, los componentes de territorio, el crecimiento social comunitario y la sostenibilidad social y natural de un pueblo o comunidad, en una perspectiva holística, solidaria, participativa, incluyente, equilibrada y justa que se divorcia del concepto desarrollista comunitario en la mirada occidental y políticas públicas; donde una particularidad es el reconocimiento de la capacidad de resiliencia de los pueblos originarios en américa latina y el valor del  pensamiento indígena expresado en contextos que trascienden individualidades del sujeto que lo asimilan en una colectividad integral e integrada a lo biodiverso del territorio y comunidad.

Por su parte, EL BUEN VIVIR es un concepto que nació y se escribió en 1992 en Ecuador y se ha reescrito permeando su concepción original y discurso durante las últimas tres décadas cuando este pensamiento y forma de vida del mundo indígena trasciende al terreno de lo político al ser retomado con las consideraciones de Estado en las Constituciones de Ecuador en el año 2008 y de Bolivia en el año del 2009; observando que la Constitución de Ecuador retoma el “Buen Vivir” como un adjetivo  del desarrollo social, asumiéndolo como «el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistemas económicos, políticos, socio-culturales y ambientales».

EL BUEN VIVIR como filosofía indígena ha trascendido también al campo académico en las ciencias sociales, representando hoy una bandera de lucha al amparo de la autonomía y libre determinación como derecho internacional. Es un contrapeso o antítesis del desarrollo social y/ o comunitario que se ha promovido por gobiernos y agencias de desarrollo de la globalización, al observar que “El Buen Vivir” es una propuesta de contenido cultural del sujeto activo en una colectividad e integralidad social y natural; diferenciándose de la idea occidental del desarrollo social que se construye, coordina y vigila desde fuera, en una vinculación de intereses de las comunidades, pueblos y los gobiernos que lo promueven, que históricamente ha arrasado la naturaleza; afectado a la cultura y dañado la calidad de vida, .

Es decir, “El Buen Vivir” es pensamiento y forma de vivir y percibir lo que rodea; es estar bien con uno mismo, estar bien con los otros y estar bien con la naturaleza; donde todos sabemos algo y todos no sabemos algo, abriendo nuestros corazones para compartir lo que sabemos, sabiendo escuchar a los otros, sumando e incluyendo al hablar. El Buen Vivir es un modo y forma de vida armónica del sujeto en comunidad con respeto y equilibrio con la naturaleza y la madre tierra en el plano comunitario y familiar de búsqueda de la vida plena.

En trabajo “Los discursos políticos latinoamericanos sobre el buen vivir (1992-2017)” de septiembre del 2020 deAna Patricia Cubillo-Guevara, Antonio Luis Hidalgo-Capitán, Adrian E. Beling y Julien Vanhulst, se destaca que la propuesta de vida autonómica del buen vivir “es reinterpretado y reconstruido en la interacción de diversos actores políticos y sociales, que buscan apropiárselo, acomodándolo a sus propios marcos interpretativos, intereses y posiciones normativas, y ello ha dado lugar a un espectro plural, pero limitado, de variantes discursivas…de apropiación y dislocación discursiva del buen vivir en varios países latinoamericanos

Precisan que estamos hoy ante variantes del discurso de “El Buen Vivir”, “como un significante con múltiples significados que, enraizado en las tradiciones culturales indígenas de la región andina-amazónica, es reinterpretado y reconstruido en la interacción de diversos actores políticos y sociales, que buscan apropiárselo, acomodándolo a sus propios marcos interpretativos, intereses y posiciones normativas, y ello ha dado lugar a un espectro plural, pero limitado, de variantes discursivas”; identificando una tipología de adaptaciones como: “El buen vivir indigenista, de la mano de los movimientos indígenas latinoamericanos; el buen vivir socialista, de la mano de los gobiernos de Ecuador, Bolivia, Nicaragua y El Salvador y los intelectuales próximos a ellos; y el buen vivir posdesarrollista, de la mano de los movimientos sociales latinoamericanos, en especial del ecologista, y de una esfera intelectual afines”; a lo que sumariamos al “Buen Vivir” de los gobiernos neo-democráticos de América Latina como el caso de México que tocará definirse en su momento en la vinculación de la autonomía y libre determinación con el Lekil Kuxlejal de los pueblos originarios.

Concluimos destacando que el derecho indígena contemporáneo nacional después de atender el fin último de la reforma de septiembre del 2024 que es la promulgación de la Ley general de derechos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas; le corresponde atender el derecho del “Buen Vivir” como modo de vida amparado en la libre determinación que, como planteó un indígena, “abre la puerta para el cultivo de una nueva sociedad” basado en el respeto de la interculturalidad; facilitando proceso de construcción de planes de vida comunitario como instrumento de planeación del crecimiento social.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *