Desde mi Trinchera
Diego Victorio
Carlos Molina, a la dirigencia estatal de Morena
No es destape. Simplemente es confirmar lo que ya es un tema de dominio público.
La inminente caída, de dos de las piezas del Triunvirato, va a generar una crisis política en las entrañas de esa cofradía aldeana, tan mortal como una pandemia.
El frío del desamparo, al perder el cobijo del coordinador nacional de los “superdelegados” Gabriel García Hernández que, -se especula será investigado-, desarticula a dos de sus súbditos en Chiapas: José Antonio Aguilar Castillejos y Ciro Sales Ruiz. Se lo dije puntualmente, en este mismo espacio, la semana anterior.
Sin embargo, por tratarse de efectos colaterales del corte de caja de la elección intermedia, el caso pretende ser resuelto por la vía menos empedrada: una salida política.
Negociada, vaya.
Pretenden poner a salvo el cargo de José Antonio Aguilar, usando como moneda de cambio la dirigencia estatal de Morena.
Un margen que naturalmente lo propicia la circunstancia, pues, insisto, las medidas tomadas son resultado de una coyuntura política-electoral.
Una fuente que a menudo comparte información a este columnista sostiene que José Antonio Aguilar propuso la ecuación, a su protector de la Ciudad de México, de blindar su continuidad, a cambio de la cesión del comité estatal del vino tinto.
“Tony”, sabe que, perder las dos posiciones, transita, en automático, a ser cadáver político y, en paralelo, a la desaparición del Triunvirato.
Castillejos, en su presupuesto, ya no está pensando en esa senaduría, que le causaba insomnios, sino simplemente ser útil en el proceso sucesorio.
En su proyección, Castillejos, sabe que la estructura de servidores de la nación y el padrón de programas sociales es el “cover” para no ver desde gayola la contienda electoral de 2024.
Empero, la ejecución de la estrategia triunviratista contiene diseños con ciertos tintes quirúrgicos:
En el diseño del dibujo Aguilar Castillejos quiere generar efectos en tres bandas, ceder cortésmente la dirigencia estatal a Carlos Molina.
Y no por lo que valga Molina, sino por agradar a quién lo “couchea” y negoció, en las altas esferas morenistas, su cargo de delegado nacional.
Vamos, vender, a la clase gobernante, el espejo de que el comité estatal ya no es su prioridad ni un tema de obcecación.
Y es que, José Antonio, en su estadía – de siete días- en la Ciudad de México recopiló información clasificada respecto de una presunta oxigenación de la dirigencia chiapaneca.
Eso lo mueve a anticiparse a la venta de la franquicia guinda.
Sí, en esa atropellada decisión va en paquete la cabeza de su compadre Ciro Sales, sin su consentimiento o con él, nadie sabe.
La afrenta refleja el verdadero yo del aún “superdelegado” que, es capaz de entregar a los suyos. Al Tiempo.
Comentarios Atrincherados
*** Agustín Ruiz y Aida Jiménez, serán dos figuras elementales en el próximo grupo parlamentario del PVEM en el Congreso local.
Ambos tienen oficio y esa interlocución con palacio estatal y la cúpula nacional pevemista.
Platiqué con los dos legisladores electos y, coinciden que, en este momento, lo importante es la unidad y fortalecimiento del instituto político que, fue segunda fuerza en Chiapas. Madurez.
***Por cierto, quien será el diputado incómodo en la bancada verde es Jorge Villatoro Osorio. Luego abundaré los motivos.
***Dos grandes amigos arrancaron una hoja más a su calendario personal: Gerardo Toledo Coutiño y Mauricio Mendoza Castañeda.
Dos tipazos de una sola pieza.
Mi jefe Gerardo Toledo y mi “brother” el “Doctore” Mauricio Mendoza son dos personajes destacados de la clase política aldeana, para ellos mis mejores deseos. HASTA PRONTO.









