Desde mi Trinchera
Diego Victorio
Crónica de la caída anunciada del “superdelegado”
El portal Animal Político rompió el silencio, en 2019 publicó sobre el presunto uso indebido de programas sociales federales.
La denuncia aludía a dieciocho “superdelegados”, entre ellos al de Chiapas, José Antonio Aguilar Castillejos.
El juicio sólo fue mediático, al final nadie fue exhibido en la picota.
Se supo, por fuentes seguras, de que el coordinador General de Programas Sociales Gabriel García Hernández, impidió que ninguno de sus súbditos fuese a juicio.
La sobreprotección de Gabriel García a sus “superdelegados” fue a la postre un tema de dominio público. Por eso el bacanal en la distribución de la asistencia social.
En 2020, el mismo medio, Animal Político, insistió en la investigación, solo que esta vez a escena salían los nombre de diez “superdelegados” ya no dieciocho, y, si, de acuerdo al portal de noticias, el chiapaneco Castillejos reincidía.
Un año después de aquel reportaje, la inmunidad de los diez señalados “superdelegados” está vulnerable.
Su defensor y jefe inmediato en el organigrama, Gabriel García ya no es más el coordinador General de los “virreyes”.
Y, lo peor, se ha filtrado, desde las entrañas de Palacio Nacional, que, lo de García Hernández fue cese fulminante, por los mediocres números alcanzado en temas electorales.
La lógica indica entonces que quienes se encuentran en estado de indefensión son esos diez nombres que, a ultranza fueron defendidos -por García- de los juicios sumarios.
Por mero sentido común, el nombramiento del chiapaneco José Antonio Aguilar Castillejos, es de los primeros que sería cuestionado por el nuevo coordinador de “superdelegados” Carlos Torres quien, se sabe, tiene la encomienda de hacer una reingeniería.
Sin embargo, la crisis política por la que atraviesa “Tony” Castillejos, no solo pasa por el rasero nacional.
No es secreto que Aguilar Castillejos, cosechó adversarios en la aldea, enemigos que aprovecharán el caldo de cultivo para apresurar la caída del oriundo de Ixtapa.
Para el colmo de males de Castillejos, sus malquerientes son figuras poderosas e influyentes en la clase gobernante aldeana.
Una sola tarjeta informativa, con copia a Palacio Nacional, de los vínculos de Castillejos con el desaseado proceso interno de Morena chiapaneco, sería factor de destitución ipso facta.
Y, los contrarios a José Antonio tienen las pruebas y conocen los canales de envío.
Por eso, quizá, en el war room de “El Chipilín” broten a raudales las sonrisas.
Celebran anticipadamente el cese del “superdelegado” chiapaneco. Al Tiempo.
Comentarios Atrincherados
*** Y con la caída de José Antonio Aguilar, vendría en cascada la de cabezas identificadas con él.
Ciro Sales Ruiz, aún dirigente estatal de Morena, sería el siguiente en desplomarse, pero esta es otra historia. HASTA PRONTO.









