Letras Desnudas
Mario Caballero
¿De qué inseguridad hablan?
Comparando los meses de enero a mayo de este año con los mismos meses de 2020, en Chiapas hubo una reducción del 50 por ciento en los delitos de alto impacto, la cifra más baja en años, según datos del reporte ejecutivo DISI del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México. Y una de las cifras más bajas del país en el presente año. También es una de las más bajas del país en los últimos tres años.
Por otro lado, de acuerdo con el último reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Chiapas se mantiene en el 2021 en el segundo lugar nacional con la menor tasa de delitos de alto impacto y de incidencia delictiva general. Por lo cual, es un estado seguro para vivir, visitar e invertir.
Según el mismo reporte, de 2020 a 2021 pasamos del cuarto lugar nacional con menor tasa delictiva general al segundo, y nos mantuvimos en el segundo puesto con menor índice en la comisión de delitos como secuestro, robo a transeúnte, robo de vehículo, robo a casa habitación, robo con violencia, extorsión, violación y/o agresión sexual y homicidio.
Ahora bien, si queremos ser más quisquillosos y comparar los números de 2020 con los de 2019, encontraremos que el año pasado Chiapas logró una disminución en la tasa de incidencia delictiva general de 49.35 por ciento, pasando de 1485.87 a 136.52 puntos. En cuanto a los delitos de alto impacto también nos ubicamos en el segundo lugar, sólo por debajo de Yucatán que sigue siendo hasta ahora la entidad con menos delitos a nivel nacional, logrando una disminución de 19.71 por ciento comparado con 2019.
Por eso me escandaliza que teniendo estos números haya periodistas y supuestos analistas políticos que proclaman que Chiapas es un estado inseguro y que las autoridades estatales mienten.
Soy, y seré hasta mi último respiro, un incansable defensor y promotor de la libertad de expresión, pero también me opondré al engaño y a los argumentos que tratan de desvirtuar la realidad con datos erróneos o manipulados. Como decía más o menos el gran Voltaire: “Defenderé con mi vida tu derecho a decirlo, pero no estoy de acuerdo”.
Y no se trata de defender al gobierno o a autoridad alguna, sino por simple verdad. Porque si reflexionamos un poco sobre este tema, al decir que Chiapas es un estado inseguro y que la clase gobernante está disfrazando los datos, el gobierno es el que menos pierde. En verdad, piénselo. Está bien criticar, cuestionar y censurar cuando los hechos lo merezcan, pero hay que hacerlo con información veraz, datos comprobables y con objetividad.
Decir que Chiapas es inseguro, nos afecta a todos. Sí, a ti, a mí, a tu familia, a los empresarios, a los pequeños comerciantes, a los locatarios, a los choferes del transporte público, a los artesanos, en fin, a todos.
¿Por qué? Porque más allá de que sea falso decir que en Chiapas no hay seguridad, con ello se ahuyenta a la inversión local, nacional y sobre todo a la extranjera. Y si no hay inversión, no hay empresas; si no hay empresas, no hay empleos; si no hay empleos, las familias no tendrán dinero para consumir; si no hay consumo, la economía decrece y si la economía decrece, aumenta la pobreza. Así de simple. Así de mal.
También ahuyenta al turismo. ¿Y sabe lo que significa para los empresarios y trabajadores del sector turístico el hecho de que un turista no venga a vacacionar a Chiapas? Es una verdadera desgracia que se traduce en enormes pérdidas económicas.
Es cierto, en Chiapas hay homicidios, asaltos, robos, violaciones, extorsiones, como en cualquier otro estado o país del mundo. En Tokio, por ejemplo, que desde 2015 es la ciudad más segura del planeta, ocurren asaltos, robos y todo tipo de delitos todos los días. Pero que eso ocurra no quiere decir que sea una ciudad insegura. Hay que apegarnos a los datos respecto al nivel de incidencia delictiva.
En el mes de mayo, en Chiapas se cometieron 37 homicidios, dos menos que hace un mes y 15 menos que hace dos meses. Pero en el mismo periodo, en Sonora, hubo 146 y en Baja California 248, dos estados que tienen un número de habitantes muy por debajo de la entidad chiapaneca.
En Zacatecas se cometieron 96 asesinatos, y hoy es el estado más inseguro del país con la tasa más alta de homicidios por cada 100 mil habitantes. ¿Entonces Chiapas es una región insegura? Comparado con esos territorios, creo que estamos muy bien en el tema de seguridad.
No vemos, por ejemplo, masacres como la del otro día en Reinosa, Tamaulipas, o enfrentamientos entre bandas del crimen organizado, o entre sicarios y militares, o levantones por el narco, no. Nada hay de eso para nuestra fortuna y tranquilidad.
Y que eso no suceda aquí es un gran logro, porque hay que saber que Chiapas, por su ubicación geográfica, es la puerta de entrada a Centroamérica y eso no es cualquier cosa.
Por otro lado, tomar como argumento los asesinatos ocurridos durante los conflictos entre Chenalhó y Aldama o entre los grupos caciquiles en el municipio Venustiano Carranza para pregonar que Chiapas es inseguro, es, aparte de desafortunado, condenable.
Para empezar, ambos casos no se tratan de un tema de seguridad pública, sino son pleitos históricos por la tenencia de la tierra. Nada más lo de Venustiano Carranza es un problema agrario que tiene alrededor de cincuenta años.
Las dos organizaciones campesinas que están enfrentadas en Carranza se acusan mutuamente de que les están invadiendo terrenos de su propiedad. El gobierno de Rutilio Escandón Cadenas les ha propuesto mesas de trabajo las 24 horas del día para alcanzar una solución que beneficie a los dos bandos, pero ninguna de las partes está dispuesta a llegar a un acuerdo para poner fin a los enfrentamientos.
A todo esto, hay que saber que caciques como Jesús Alejo Orantes, excandidato al gobierno del estado, tiene metidas las manos, las dos botas y hasta el paliacate en el conflicto. Se le acusa de financiar con armas y dinero a los grupos paramilitares de la región con tal de sembrar el terror y la inestabilidad en la localidad. Ese no es un asunto que tenga que ver con la seguridad, sino es un tema político y de justicia.
EN FIN…
Por tanto, que nadie sea llamado a engaño. Chiapas es el segundo estado más seguro del país, con los niveles más bajos de incidencia delictiva, y las cifras son reportadas por el máximo órgano operativo responsable de la seguridad de los ciudadanos, de preservar el orden y la paz pública, y son corroboradas por diversas organizaciones autónomas que son dirigidas por especialistas en la materia.
Aunque todavía faltan cosas por resolver, la estrategia de las Mesas de Seguridad implementada por el Gobierno de Chiapas ha logrado que los chiapanecos tengan esa seguridad que ya desean en los estados de Sonora, Morelos, Zacatecas, Nayarit, Guanajuato, entre otros, donde hay pueblos que han sido abandonados por el terror del narco.
En fin, creo que el motivo de los que vociferan que Chiapas es inseguro viene de otro lado. Quizá no se están cumpliendo sus profecías catastróficas u ocultan intereses políticos detrás de sus anuncios del Apocalipsis.
@_MarioCaballero









