El Gabinete de Seguridad de Sheinbaum

El Gabinete de Seguridad de Sheinbaum

Historias de NegoCEOs 

Mario Maldonado 

Ente martes, la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum fue sintomática de lo que sucede dentro de su Gabinete, especialmente en el área de seguridad. Más que la presentación de cifras, fue una defensa política del equipo encargado de la estrategia con la que su gobierno ha buscado darle la vuelta a las cifras heredadas del gobierno de López Obrador. 

Sheinbaum dedicó varios minutos a agradecer a los integrantes de su Gabinete de Seguridad. Mencionó a Omar García Harfuch, al general Ricardo Trevilla, al almirante Raymundo Morales, a Rosa Icela Rodríguez, a Marcela Figueroa y a los responsables de inteligencia y procuración de justicia. El mensaje fue deliberado. Ocurrió justo cuando dentro y fuera del gobierno se multiplican las versiones sobre diferencias y disputas de poder entre quienes encabezan la política de seguridad nacional.

Los números que presentó el Gabinete son los más sólidos que ha mostrado la administración. Los delitos de alto impacto se redujeron 31% desde octubre de 2024, al pasar de 636 a 437 denuncias diarias. Los homicidios dolosos cayeron 46% si se compara el promedio diario de enero a mayo de 2020, cuando se contabilizaban 96.6 asesinatos al día, contra los 50.4 registrados en el mismo periodo de 2026. El dato más relevante es el de mayo de 2026, que cerró con un promedio de 47.3 homicidios diarios, el nivel más bajo para un mes desde 2016. A ello se sumaron más de 56 mil detenidos por delitos de alto impacto, casi 30 mil armas aseguradas, 419 toneladas de droga decomisadas y más de 2 mil 400 laboratorios clandestinos de metanfetaminas destruidos. La Operación Enjambre acumuló más de 85 funcionarios y exfuncionarios detenidos, entre ellos siete alcaldes en funciones.

Los resultados contrastan con la percepción de violencia que persiste en estados como Sinaloa, Sonora, Michoacán, Tabasco, Guanajuato y otras entidades. También porque representan la principal carta de presentación de Omar García Harfuch, quien se ha convertido en el funcionario con mayor exposición pública del gabinete presidencial. La estrategia de seguridad ya no tiene como eje visible a las Fuerzas Armadas, como ocurrió durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. El rostro de la política de seguridad es Harfuch. Él encabeza las conferencias, comunica los operativos, anuncia las capturas relevantes y concentra buena parte de la interlocución con Estados Unidos.

Ahí es donde comienzan las tensiones. Desde hace meses, en las reuniones de seguridad de las seis de la mañana se comenta la creciente centralización de decisiones en torno al secretario de Seguridad. El general Ricardo Trevilla, titular de la Defensa Nacional, conserva el control operativo de miles de elementos desplegados en el país, pero la coordinación de inteligencia y la interlocución internacional recaen cada vez más en Harfuch.

La relación con Estados Unidos ha profundizado esas diferencias. La administración Trump elevó la presión sobre México con investigaciones contra presuntos narcopolíticos, exigencias de capturas prioritarias y un intercambio de inteligencia sin precedentes. Aunque el gobierno mexicano rechaza formalmente cualquier participación operativa extranjera, la colaboración entre agencias estadounidenses y áreas de inteligencia mexicanas es hoy mucho más estrecha.

En la Defensa existe incomodidad por la creciente influencia política del secretario de Seguridad y por la percepción de que los éxitos operativos se atribuyen a una sola dependencia cuando detrás participan Ejército, Marina, Guardia Nacional y otras áreas del gobierno. En el entorno de Harfuch, en cambio, sostienen que los resultados son producto precisamente de una coordinación más efectiva y de una estrategia basada en inteligencia, algo que durante años reclamó Estados Unidos y que hoy se ha traducido en resultados tangibles: decomisos de armas y droga; captura de criminales y reducción de delitos.

Las diferencias entre Harfuch y Trevilla no son un secreto. Quienes conocen la dinámica cotidiana del gabinete relatan que el titular de la Defensa suele responder a los comentarios sobre el supuesto protagonismo del secretario de Seguridad con una frase que se ha repetido más de una vez. “La diferencia es que yo no busco otro cargo ni ser presidente”. La expresión refleja la percepción que existe en algunos sectores militares sobre la creciente exposición pública de Harfuch. Del otro lado, el secretario ha rechazado una y otra vez cualquier aspiración presidencial o electoral. 

Este martes, la presidenta se refirió a Harfuch como un “extraordinario servidor público, honesto, trabajador”. Del general Trevilla destacó su “profesionalismo y entrega” al país. Entre líneas, el mensaje de respaldo fue, sobre todo, un llamado de disciplina y alineación.

Posdata 1

Este martes, Carlos Torres Rosas asumió la dirección general de Nacional Financiera (Nafin) y del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), en sustitución de Roberto Lazzeri, quien fue propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum para encabezar la Embajada de México en Estados Unidos. El enroque se esperaba desde finales de mayo, cuando comenzó a perfilarse la salida de Lazzeri y el arribo del hasta ahora coordinador de los Programas para el Bienestar.  

Torres Rosas es uno de los funcionarios más cercanos al círculo presidencial y uno de los operadores con mayor influencia en la estructura territorial construida desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En la coordinación de los programas sociales administró una red con presencia en todo el país y mantuvo interlocución permanente con gobernadores, delegados y dependencias federales. Su llegada a Nafin y Bancomext representa el desembarco de un perfil eminentemente político en instituciones encargadas de financiar a las pequeñas y medianas empresas, promover la inversión productiva y respaldar las exportaciones mexicanas.  

El gobierno busca acelerar los proyectos del llamado Plan México y la banca de desarrollo se ha convertido en una de las principales herramientas para impulsar inversiones estratégicas.

Sin embargo, el relevo ha generado cuestionamientos sobre la experiencia técnica de Torres Rosas en materia bancaria, especialmente porque sustituye a un funcionario formado en Hacienda y con trayectoria en financiamiento público como Roberto Lazzeri. La apuesta del gobierno parece ser otra: colocar a un operador político de absoluta confianza al frente de dos instituciones que administran recursos que podrían acabar en proyectos gubernamentales. Además, Carlos Torres es amigo de dos de los hijos del expresidente López Obrador: Gonzalo y “Andy” López Beltrán

Posdata 2

Félix Salgado Macedonio y Beatriz Mojica solicitaron licencia al Senado con apenas un día de diferencia, formalizando su participación en la contienda interna de Morena por la candidatura al gobierno de Guerrero en 2027. A ellos se suma Esthela Damián, quien dejó días atrás la Consejería Jurídica de la Presidencia.

Las licencias se produjeron después de la reunión que encabezó en Acapulco la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, junto con Citlalli Hernández y los principales aspirantes guerrerenses. En el encuentro participaron Félix Salgado, Beatriz Mojica, Esthela Damián y también Abelina LópezPablo Amílcar SandovalIván Hernández y otros representantes del partido. La intención fue ordenar el proceso interno y fijar reglas de competencia. Asimismo, busca evitar que la carrera por la candidatura derive en una confrontación que desgaste a Morena en uno de sus estados más importantes.

La participación de Salgado Macedonio concentra buena parte de la atención política. El senador mantiene una de las estructuras más sólidas de Guerrero y aparece entre los perfiles mejor posicionados para la candidatura. Sin embargo, su aspiración choca con la decisión de Morena de aplicar desde 2027 candados contra el nepotismo, pese a que la reforma constitucional correspondiente entrará plenamente en vigor hasta 2030. El caso de Guerrero será uno de los primeros en poner a prueba esa definición partidista.

Posdata 3

Hablando de Guerrero y de los datos presentados este martes por el Gabinete de Seguridad, la entidad que gobierna Evelyn Salgado registró una disminución de 56% en homicidios dolosos al pasar de un promedio de 6.6 víctimas diarias en octubre de 2024 a 2.9 en mayo de 2026. El resultado colocó al estado por encima de la reducción observada a nivel nacional, donde el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó alrededor de 46% durante el mismo periodo.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre diversas acciones contra estructuras delictivas con presencia regional, entre ellas la detención de Homero “N”, señalado como líder de una célula criminal vinculada con homicidios y extorsiones.

@MarioMal

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