El Secretario de Estado de buenos recuerdos en Chiapas

Desde mi Trinchera

Diego Victorio

 

El Secretario de Estado de buenos recuerdos en Chiapas

El relevo en la Secretaría de la Función Pública federal fue tendencia en la red social Tuiter: por la caída del imperio Ackerman-Sandoval.

Pero también, porque, el Presidente, se decantó por un técnico, cero mediático que, incluso, estaba fuera del radar de la prensa nacional, como sustituto de Irma Eréndira Sandoval, esposa del gringo John Ackerman.

Roberto Salcedo Aquino, -sucesor de Irma Sandoval-es un secretario de Estado de un talento asombroso, solo basta con revisar sus cartas credenciales.

Trabaja alejado de los reflectores, discreto, de muy perfil bajo, por eso las referencias de sus aportes escasean en la masa media.

Cerca de cincuenta años de trayectoria en la administración pública sin vínculos con ningún escándalo, es más que una carta de presentación, lo retrata completito cual honesto es.

Hace veintidós años, Roberto Salcedo, cumplió en Chiapas, quizá una de las encomiendas presidenciales más importantes de su carrera profesional.

Fue nombrado comisionado de la reconstrucción de los municipios de la Costa y Sierra de Chiapas que habían sido azotados por los remanentes del poderoso huracán “Mitch”.

Investido de Subsecretario de Desarrollo Urbano de la extinta Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), a finales de 1998, recorrió las fangosas colonias, embestidas por la naturaleza, para socorrer a los damnificados.

Semanas más tarde, su jefe, el otrora titular de Sedesol Esteban Moctezuma Barragán, instruiría a Salcedo atender desde el lugar del siniestro los avances de la reconstrucción.

El hoy titular de la Función Pública vivió por más de un año en Tapachula, en la misma casa que habilitó como su centro de mando.

Conoce como la palma de su mano la Perla del Soconusco y una segunda ciudad de la que terminó encantado, Huixtla.

Desde inicio del desastre hubo una visible sinergia con el entonces gobernador de Chiapas Roberto Albores Guillén, con quien, a la postre, hizo equipo.

La comunicación fluyó con quienes en ese tiempo gobernaban Tapachula y Huixtla, el priísta Antonio Díaz Athié y el edil de oposición (panista) Carlos Martínez Martínez.

El gobierno federal a través de la figura gubernamental que lideraba Roberto Salcedo adquirió predios que, fueron liquidados a su costo real y mediante procesos transparentes.

Miles de viviendas fueron edificadas en desarrollos motejados como “Nuevo Milenio”.

Casas que se construyeron con mano de obra de los mismos damnificados.

Un hecho histórico que sentó el precedente a la, años más tarde, naciente contraloría social.

Salcedo recordará con nostalgia el calor humano de los chiapanecos y en no menor importancia los delicatessen saboreados en “Long-Gua” de Huixtla y “Kam-Long” de Tapachula, especialistas del arte culinario chino.

Respecto del movimiento del Presidente Obrador deben leerse dos reflexiones.

1)Que vendrán investigaciones a fondo en casos especiales donde se necesita perfiles y elementos de moral intachable como la de Roberto Salcedo.

2)Que Irma Eréndira Sandoval, no estaba preparada ni a la altura de esas encomiendas. Vamos, ya no le inspiraba confianza. Al Tiempo.

 

Comentarios Atrincherados

*** La excandidata panista a la alcaldía de San Fernando Adriana Gallegos Marina, impugnó la elección municipal.

Acusa serias irregularidades en el proceso comicial de las que presenta pruebas en el recurso de inconformidad interpuesto en tribunales.

Señala que no hubo equidad ni piso parejo en la contienda.

Llama por su nombre a las cosas asegurando que Juan Antonio Castillejos, no jugó limpio.

Hizo trampa, vaya.

Así que, “Tony” Castillejos Castellanos no debería cantar victoria que, a Adriana le podría hacer justicia la ley. HASTA PRONTO.

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