Letras Desnudas
Mario Caballero
El Zanate Zenteno
Quiero iniciar este artículo haciendo la afirmación de que no tengo ningún problema con la gente que ha logrado hacer fortuna producto de su trabajo lícito. Finalmente es lo que ha llevado al capitalismo a convertirse en el sistema económico más exitoso de la historia de la humanidad.
Tampoco considero que esté mal la riqueza heredada. Pues el heredero que quiere conservar esa riqueza tendrá que trabajar igual o incluso más que la persona que se la heredó. Si no se pone a trabajar, todo ese patrimonio, más tarde que temprano, se le acabará.
En resumen, afirmo no tener nada en contra de los ricos y millonarios.
Lo que sí me repugna es que la gente se enriquezca con dinero del pueblo, y que a pesar de que ello presuma esa riqueza como algo bueno.
Digo esto por el cinismo de Eduardo Zenteno Núñez, de quien no pocos desconocen que toda la fortuna de la que hoy dispone y disfruta la obtuvo por medios ilícitos, y no contento con ello sale a pavonearse ante propios y extraños que es de los nuevos ricos de Chiapas.
Sí, es de esos políticos que en tan solo seis años en el poder salió de la pobreza para convertirse en magnate, con propiedades de lujo, cuentas bancarias millonarias, ranchos, residencias en zonas exclusivas, autos del año y empresas que se presume que construyó con recursos de los ciudadanos.
ASÍ SALIÓ DE LA MISERIA
Eduardo Zenteno es de Bochil, tiene 51 años y antes de pertenecer al gobierno de Manuel Velasco Coello era un político mediocre y pobre, que había desempeñado cargos de medio pelo dentro del PVEM y cuyo logro más alto era haber sido diputado local en 2004. De ahí en adelante, su importancia no era mayor a la de un lustra zapatos. Lo digo con todo el respeto que me merecen estos hombres que se dedican a ese honesto oficio.
En los comienzos de la administración anterior, Zenteno Núñez, también conocido como El Pijuy o el Zanate, fue nombrado coordinador de asesores de la Oficina del Gobernador. Fue su entrada a una vida de placeres y derroche.
Ahí fue conocido no por su capacidad para hacer política, acuerdos y buenas alianzas en favor de los intereses de los chiapanecos, sino por su arrogancia y prepotencia. Fue entonces que comenzaron a surgir sus primeros escándalos de acoso sexual. Dicen que, haciendo alarde de poder y dinero, se quería llevar a la cama a la primera mujer que le pasara enfrente.
En junio de 2013, propuesto por el Gobierno del Estado, fue designado como delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (hoy Secretaría de Bienestar), una de las dependencias del gobierno federal que goza de cuantiosos recursos económicos producto de los distintos programas sociales que controla y administra.
¿Qué pasó ahí con El Pijuy?
En dicho cargo estuvo alrededor de dos años. Durante ese tiempo fue acusado, entre otras cosas, de haber desviado decenas de millones de pesos, especialmente de los programas dirigidos al combate a la pobreza y al hambre, para financiar las campañas electorales de diversos candidatos del PVEM o que estaban ligados al anterior régimen estatal.
Como premio por cometer fraude en contra de Sedesol recibió una diputación plurinominal en la Cámara de Diputados. Para esta nueva encomienda tomó protesta el 29 de agosto de 2015 y se separó del puesto apenas siete meses después, el 15 de marzo de 2016, para tomar posesión como director general del Instituto de Infraestructura Física Educativa del Gobierno del Estado (Inifech).
Como director del Inifech, una de las principales acusaciones en su contra fue la de que solicitaba diezmos del 14 por ciento para facilitar la adjudicación de la obra pública.
Bajo ese tenor, y sabiendo que para el ejercicio fiscal 2017 el gobierno federal había destinado a esa institución un presupuesto de mil millones de pesos para la realización de proyectos de infraestructura educativa, estamos hablando de que Eduardo Zenteno pudo haberse embolsado la cantidad de 140 millones de pesos.
En esta etapa, Zenteno Núñez estaba completamente enfermo de poder. Trataba a todo mundo con la punta del pie. Incluso humillaba a otros funcionarios del Gobierno del Estado y a algunos hasta los amenazaba con acusarlos con su “Jefe Inmediato”, el exgobernador Velasco, si no cumplían sus caprichos.
Aparte de ser el que encabezaba la lista de acosadores sexuales del gobierno, también era de los servidores públicos más corruptos y déspotas, que fue capaz de doblegar a muchos empresarios de la construcción que lo señalan de haberles pedido moches de hasta el 30 por ciento del total de la obra contratada, por adelantado y en su propia mano.
Así fue como se enriqueció Eduardo Zenteno Núñez.
RIQUEZA Y EXCENTRICIDADES
Hoy, El Zanate Zenteno presume, estúpidamente, esa riqueza mal habida. No le importa cómo la hizo o a quiénes afectó, lo que le interesa es jactarse de ser un nuevo rico. Es el colmo de su egolatría y desfachatez.
Si de por sí es insoportable ver a los opulentos presumiendo sus casas, muebles, obras de arte, ropa de moda, viajes y fiestas, pues ahora ver a un político haciendo alarde de una fortuna que logró ilícitamente, da asco.
Eduardo Zenteno anda ahora mismo presumiendo entre sus compinches que acaba de comprar una residencia de lujo en Santa Fe, en la Ciudad de México, una zona de mucha exclusividad, donde se concentra la mayor actividad económica en la capital del país y donde residen algunas de las familias más adineradas de México. Mientras en Chiapas hay miles de familias sufriendo hambre, carencias económicas y una crisis sanitaria terrible.
¿Cuál sería la situación de estas personas si el dinero que él tiene supuestamente como producto de la corrupción hubiera sido invertido en las necesidades del sector salud, en programas alimentarios o en apoyos económicos a las familias vulnerables? Nunca lo sabremos.
Pero la riqueza de El Pijuy no acaba ahí.
Agárrese usted: es dueño de varias residencias de lujo, gasolineras, de cuadras de caballo pura sangre que corren en el Hipódromo de Las Américas, de ganado de las mejores razas, cuentas millonarias propias y de su familia, y de un rancho conocido como La Ilusión.
Este rancho, ubicado en la autopista Cosoleacaque-Las Choapas, a 20 minutos de Tuxtla Gutiérrez, es de muy mal gusto. En él se pueden ver todas las excentricidades y detalles de lujo propias de un magnate o un narcotraficante. Tiene caballerizas de primer nivel, una casa suntuosa y dicen que hasta tiene helipuerto.
Recientemente, salió a presumir que acaba de construir un lienzo charro de lo más fastuoso y opulento, que según él es una réplica exacta del lienzo que tiene Vicente Fernández en el rancho Los Tres Potrillos, en Jalisco.
Frente a La Ilusión tiene también una gasolinera, un estacionamiento-pensión para tráileres, un hotel, dos restaurantes, locales que da en renta y una tienda de conveniencia llamada La Peregrina.
A inicios de este gobierno fingió estar enfermo para que le tuvieran lástima y así no fuera llamado a rendir cuentas a la justicia.
Sin embargo, esa riqueza que no le gusta ocultar no hay modo de negar que es parte del saqueo al erario público que se vivió el sexenio pasado. Porque es muy difícil que con los sueldos que ganó de 2012 a 2018 hubiera podido tener el dinero para tantos lujos y excentricidades.
@_MarioCaballero









