Joshua Than Cancino

 

En la palabra de nadie

División de poderes, Estado y Educación

 “En cada Estado hay tres clases de poderes: el legislativo, el ejecutivo…(y) judicial….Cuando los poderes legislativo y ejecutivo se hallan reunidos en una misma persona o corporación, entonces no hay libertad, porque es de temer que el monarca o el senado hagan leyes tiránicas para ejecutarlas del mismo modo.

Así sucede también cuando el poder judicial no está separado del poder legislativo y del ejecutivo. Estando unido al primero, el imperio sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, por ser uno mismo el juez y el legislador y, estando unido al segundo, sería tiránico, por cuanto gozaría el juez de la fuerza misma que un agresor.

En el Estado en que un hombre solo, o una sola corporación de próceres, o de nobles, o del pueblo administrase los tres poderes, y tuviese la facultad de hacer las leyes, de ejecutar las resoluciones públicas y de juzgar los crímenes y contiendas de los particulares, todo se perdería enteramente.

 

Montesquieu. El espíritu de las leyes. 1748.

Montesquieu, en su obra “El espíritu de las leyes” de 1748, influenciado en gran medida por Jhon Locke, expuso la necesidad de la división absoluta de los poderes basado en contrapesos a fin de tener un sistema equilibrado evitando el despotismo o el autoritarismo, teniendo a las leyes y el control constitucional como garantes de la sociedad y del estado mismo. Sin embargo, es necesario señalar que dicha división de poderes actualmente no es tan rígida permitiendo un equilibrio, interdependencia y complementariedad.

Montesquieu urgía la necesidad de dividir los poderes toda vez que “todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”. Es decir, que de cierta forma el poder corrompía y por ello era necesaria la división de poderes y evitar a toda costa que estos se concentrasen en una sola persona o pocas personas.  

Rousseau, en su obra “Discusión sobre ciencias y las artes” contravino a lo planteado por la hipótesis de Thomas Hobbes que “el hombre es el lobo del hombre”, pues concibe un estado natural del hombre antes de la vida en sociedad donde este es bueno, feliz y libre, al aseverar que “el hombre nace bueno, la sociedad lo corrompe”. Por ello, el pensador expuso que era necesario regresar a un estado natural para equilibrar al poderoso y a los menos favorecidos, volviendo al estado de libertad de nacimiento.

En su obra “Discurso sobre el origen y el fundamento de la desigualdad entre los hombres”, Rousseau continúa su hipótesis de la naturaleza del hombre y critica a las instituciones políticas y sociales como corruptoras de la bondad natural. En “El contrato social” y “Emilio o de la educación” el ilustrado se opone, en concordancia con su pensamiento al: liberalismo de su predecesor Montesquieu, a la corriente utilitarista, y a todas las formas de ordenamiento aristocráticas.

Expone también que para evitar la degeneración del estado (social) es vital la superación desde el interior del individuo con el objeto de establecer un contrato social que acerque a las personas al estado natural y concentrando paradójicamente en la individualidad la colectividad y para lograr esto, era necesario que el gobierno cumpliera con su tarea de ser el mantenimiento del progreso y una forma de cumplir esto era educando a los ciudadanos. 

Por su parte, ya entrado el siglo XIX, la feminista Harriet Martineau con una gran preocupación por la educación también tomó esta como un elemento transformador en la sociedad, y como consecuencia la necesidad de integrar esta a la vida pública. De esta manera, durante la Ilustración la educación y el conocimiento comenzaron a destacar como agentes indispensables para el progreso de la sociedad y humanidad, llegando a la actualidad a consolidarse como derechos humanos.

De esta forma la estabilidad y equilibrio de un sistema democrático es posible en una sociedad educada. Pero, ¿qué riesgos existen en un sistema democrático donde la educación no ha permeado en toda la sociedad? El riesgo de caer en una forma de degeneración de la democracia por ignorancia.

La oclocracia o gobierno de la muchedumbre (poder de la turba) es una de las formas de degeneración de la democracia (así como la monarquía puede degenerar en tiranía o la aristocracia en una oligarquía).

La oclocracia se sirve esencialmente de la ignorancia de las mayorías para mantener y ejercer el poder. Pericles, Aristóteles, Sartori, Ortega y Gasset y Tocqueville, solo por mencionar algunos filósofos, señalaron el peligro para la democracia popular: “el interés de los oclócratas que ejercen el poder para hacerla degenerar en oclocracia con el objetivo de mantener dicho poder de forma corrupta, buscando una ilusoria legitimidad en el sector más ignorante de la sociedad, hacia el cual vuelcan todos sus esfuerzos propagandísticos y manipuladores.” (José Juan González Encinar)

En esta degeneración democrática, solo se ve de forma superficial los intereses de un estado, con la finalidad de mantener un poder personal o de grupo, mediante la acción demagógica en sus múltiples expresiones, apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminación, fanatismos y sentimientos nacionalistas exacerbados, el fomento de los miedos e inquietudes irracionales, la creación de deseos injustificados o inalcanzables.  Todo lo anterior son herramientas de las que se sirven para obtener el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población.

Así también, la apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de los sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno, a fin de utilizar la desinformación. (Noam Chomsky).

En resumen, muchos filósofos han advertido la importancia de mantener la división de poderes en un estado de contrapesos, toda vez que el ser humano tiende a abusar del poder y este corrompe, y el poder una vez corrupto utiliza la ignorancia de los ciudadanos para sus propios fines.  Por otro lado, en un estado donde está garantizada la educación es difícilmente explotable la ignorancia para obtener el apoyo popular mediante la demagogia y la desinformación a fin de obtener o mantener el poder.

 

Twitter: @JoshTC7

 

 

 

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