Hacia una Alfabetización Integradora

Hacia una Alfabetización Integradora

Dr. José Antonio Ramírez Díaz

El proceso de alfabetización puede concebirse como el trayecto formativo en el que un individuo adquiere la capacidad para comunicarse de forma escrita, lo que representa la posibilidad de poder adquirir de manera permanente conocimientos, habilidades y destrezas de cualquier tipo. La alfabetización habilita a las personas para desarrollar ventajas que eventualmente le permitirán mejorar sus condiciones de vida. La relación ditrecta entre la capacidad de leer y escribir y la posibilidad de adquirir nuevas destrezas, juega un papel esencial en la generación de crecimiento económico y en la reducción de desigualdades sociales.

El analfabetismo, limita el pleno desarrollo de los individuos y su participación en la sociedad, pues repercute en su vida cotidiana, afectando el entorno familiar, restringiendo el acceso a los beneficios del desarrollo y obstaculizando el goce de otros derechos humanos. Es un problema social multifactorial (Dispersión poblacional, marginación, exclusión, etc), que debe atenderse mediante estrategias integrales que transformen el entorno de la población en estas condiciones.

La falta de competencias lecto-escritoras, es un factor clave para explicar graves carencias asociadas a la condición de pobreza extrema, discriminación y exclusión social en la que se encuentran inmersos grupos sociales específicos, como es el caso de una amplia proporción de población indígena; población que además se presume obtiene los ingresos más bajos en el estado de Chiapas.

La población indígena puede ser considerada, desde una perspectiva histórica y sociocultural, como: “… aquellos grupos descendientes directos de los pueblos que habitaban América desde antes de la llegada de los españoles en el siglo XV, que poseen una lengua y cultura propias y que comparten formas de vida y cosmovisiones particulares, diferenciadas de las occidentales…” (Bello y Rangel:2002). En Chiapas, representa más de un tercio del total de la población, históricamente ha estado marginada del desarrollo socioeconómico, reclama acciones de justicia social para sus comunidades.

La alfabetización en las comunidades indígenas, habrá de ser el principal instrumento para la fortaleza de su identidad y enriquecimiento de sus prácticas culturales y saberes ancestrales.

Una de las características principales de la educación en Chiapas, es la marcada inequidad de género; la cual se ve reflejada en la gran cantidad de mujeres sin instrucción escolar.

De acuerdo con cifras del INEGI (2020), la población mayor a 15 años en el estado de Chiapas, asciende a 3’745,708 habitantes, de los cuales, 512,720 no saben leer y escribir, correspondiendo un 37.1% a la población masculina y un 62.9% a la femenina. Chiapas, es el estado de la República Mexicana con mayor índice de analfabetismo en su población con un 13.6% de los habitantes mayores a 15 años.

Las estadísticas muestran que más de 300 mil mujeres no saben leer y escribir, condición que refleja la exclusión e inequidad en la preparación académica de las mujeres chiapanecas, por factores relacionados con la idiosincracia y costumbres en las zonas rurales e indígenas de la entidad, donde son relegadas al cuidado del hogar y la familia, espacio en el que se considera, que la instrucción escolar no se requiere. Es necesario desestigmatizar las barreras culturales que las excluyen de los procesos educativos.

En su Plan Chiapas Transformador 2024, Eduardo Ramírez señala: “Garantizar el acceso de las mujeres a la educación debe ser un eje central de la política pública de un gobierno democrático. Erradicar los sesgos de género en materia educativa es fundamental para la construcción de una sociedad más equitativa y justa para todas las personas.

Propiciar que las mujeres alcancen mayores niveles educativos puede contribuir a una mayor movilidad funcional, sectorial y geográfica y a generar mejores condiciones de vida en todos los aspectos para ellas y para la gente que las rodea…” (Ramírez:2024).

Otra de las características que presenta la población analfabeta en Chiapas, es la concentración geográfica; donde podemos observar que los más altos índices se presentan en la Zona Selva con un 21.7% de su población mayor a 15 años; Altos con un 18.8% y Centro con un 17.5% respectivamente.

Se aprecia, que las regiones que presentan los mayores índices de analfabetismo, corresponden a zonas rurales e indígenas en la entidad, donde existe un rezago histórico y estructural que las identifica con los menores índices de desarrollo humano.

Es necesario revertir la condición de la población analfabeta en Chiapas, emprender acciones contundentes priorizando la atención a las mujeres, pueblos originarios y segmentos poblacionales en contextos marginados y de alta vulnerabilidad.

La integración de los individuos al desarrollo socioeconómico, es un reto de política pública, justicia social y de reivindicación de los derechos fundamentales de los segmentos poblacionales en condiciones de vulnerabilidad. El gobernador electo Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, está decidido a revertir la situación; así lo demuestra su visita a la Isla de Cuba (país considerado como un ejemplo a nivel internacional en alfabetización), para enterarse de primera mano de estrategias exitosas que puedan enriquecer el Proyecto Alfabetizador en Chiapas.

El Objetivo a lograr:   

Reducir sustancialmente el índice de analfabetismo y aumentar los niveles de escolarización para cimentar la paz social.

Algunas de las estrategias que pueden considerarse:

  • La atención a la población indígena y a la de las zonas con menor índice de desarrollo humano, debe ser una prioridad para el Gobierno. Para ello, se deben impulsar medidas especificas para incrementar las oportunidades de alfabetización mediante una regionalización por contexto que permita focalizarlas y así evitar la dispersión y duplicidad de esfuerzos y recursos en su atención.
  • Con el propósito de erradicar la inequidad de genero, la violencia y la discriminación, la alfabetización a la mujer chiapaneca, debe ser una prioridad para el gobierno del estado.
  • Reducir sustancialmente el índice de analfabetismo en la población de 30 a 59 años, dando prioridad a mujeres, población indígena y a grupos de localidades marginadas.
  • Fortalecer el diseño de materiales educativos en lenguas indígenas y español con contenidos de los pueblos originarios.
  • Involucrar a las Dependencias Federales, Estatales y Gobiernos Municipales en la tarea alfabetizadora.
  • Desarrollar una campaña intensiva de alfabetización a través de los jóvenes adscritos al Programa Servidores de la Nación.
  • Establecer convenios con instancias internacionales, instituciones estatales y organizaciones locales, para desarrollar campañas intensivas de alfabetización que permitan incrementar los niveles de escolarización en la población de las zonas rurales, indígenas con menor índice de desarrollo humano.

Para lograr el éxito del Proyecto Alfabetizador en Chiapas, se requiere de la suma de voluntades y esfuerzos de los sectores político, social y productivo, de tal manera que la acción se convierta en un proyecto de apoyo solidario a la población.

Se requiere de una acción planeada, que permita establecer metodologías de evaluación con mecanismos específicos para detectar la suficiencia y pertinencia de la acción alfabetizadora.

El analfabetismo, debe atenderse de manera prioritaria, por un gobierno que aspira a generar un desarrollo integral y sostenido de sus representados.

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