IP y gobierno alistan frente común contra EU

IP y gobierno alistan frente común contra EU

Historias de NegoCEOs

Mario Maldonado 

Claudia Sheinbaum finalmente respondió contundente a los ataques de Donald Trump. La presidenta de México le plantó cara al muy envalentonado y amenazante presidente electo de Estados Unidos que va por todo con su regreso a la Casa Blanca. Frases como que no habrá una guerra comercial, pero que «a un arancel (de EU), vendrá otro en respuesta (de México) y así hasta que se pongan en riesgo a empresas comunes” dibujan la línea que va a seguir México: “una negociación de iguales, sin subordinación”. 

La estrategia original del gobierno de Sheinbaum era la retórica: convencer a Estados Unidos que su problema no se llama México; no por lo menos en la guerra comercial que libra contra China, y que en los temas de migración y seguridad se pueden estrechar las relaciones para enfrentar los problemas, con compromisos económicos, políticos y sociales. Sin embargo, pronto se dieron cuenta que el plan se quedaba corto y las intimidaciones de Trump comenzaron a pasarle factura al tipo de cambio, que ya perdió casi 4% en los últimos dos días para colocarse a niveles de hace dos años, cercanos a los 21 pesos por dólar.

La tesis del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien junto con el canciller Juan Ramón de la Fuente serán los conductos de comunicación y negociación con el gabinete de Trump, es que México ha sido un socio leal de Norteamérica, que respeta la propiedad intelectual y que no es una amenaza para la supremacía tecnológica y comercial de Estados Unidos. 

A Estados Unidos no le conviene simplemente deshacerse de México. De entrada, las empresas americanas no están dispuestas a repatriar sus cadenas de producción a sus países de origen, además de que no habría mano de obra suficiente para enfrentar una migración como esta, y sin contar que los precios al consumidor y por ende la inflación se dispararían. Los gobiernos estatales igualmente pegarían el grito en el cielo, presionados por los industriales.

En este sentido, vale la pena recordar algunas frases que dijo el secretario de Economía en una reunión reciente con los consejeros de BBVA. 

“México es el principal exportador y también el mayor importador de EU. Asimismo, somos el país donde viven más estadounidenses fuera de su país, casi un millón, incluyendo los nómadas digitales. Entonces, principal importador, principal exportador y la comunidad más grande fuera de los Estados Unidos”, dijo a los consejeros. 

El plan de fortalecer el contenido nacional pasa de dos diagnósticos: las exportaciones mexicanas a EU tienen solo 20% de contenido nacional y el porcentaje asiático no solo es de China; mientras que 70% de todas las exportaciones chinas a México las hacen grandes trasnacionales, de las cuales la mitad son americanas. Esto quiere decir que cerca de un tercio de todo lo que México importa de China lo consumen un puñado de empresas americanas como Ford, GM, Stellantis o Foxconn.

La idea es diseñar una estrategia para encontrar proveedores mexicanos y sustituir las importaciones de China. 

“No se preocupen tanto. Lo vamos a sacar adelante. México tiene mucho con qué. No solo porque yo lo diga, sino porque los números son gigantescos. El número de empresas de Estados Unidos que les importa en México, empezando por Tesla, son muchas. Lo único que tenemos que hacer es presentar argumentos sensatos, convincentes y personales”, concluyó Ebrard. 

Por lo pronto ya hay una estrategia para integrar un frente común que incluya lo mismo a las grandes empresas de EU que producen y venden en México, la mayoría integradas en la Cámara Americana de Comercio (Amcham), y a las mexicanas con alta presencia en Estados Unidos, en sectores tan diversos como las telecomunicaciones, la construcción, la industria automotriz, el sector financiero, de alimentos y bebidas, acereras y conglomerados industriales que tienen influencia en los círculos políticos y económicos del país que volverá a tomar con todo su arrebatamiento Donald Trump

Posdata 

Mientras tanto en Estados Unidos las acciones de las tres grandes de Detroit –General Motors, Stellantis y Ford– se desplomaron 8.2%, 5% y 2.4%, respectivamente, este martes tras los dichos de Donald Trump

La amenaza de imponer un arancel de 25% a todas las importaciones provenientes de México y Canadá pondría en riesgo el envío de cuatro millones de vehículos a EU y unos 97 mil millones de dólares anuales por la reducción de la demanda de autopartes, según la firma Wolfe Research.

Dicho arancel afectaría a por lo menos un millón los vehículos ligeros que importa Estados Unidos, cuya demanda para el 2024 es de 16 millones de unidades.

Además, cerca de 40% de la producción de Toyota en Norteamérica proviene de México y Canadá. En el caso de GM es de 37%, en el Ford 18% y en el de Stellantis 39%. 

Con estos datos, la amenaza de Trump golpearía fuerte también al mercado estadounidense. 

@MarioMal

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *