Letras Desnudas
Mario Caballero
En todos los ámbitos hay líderes que se vuelven indispensables porque marcan la dirección a seguir, inspiran a otros y movilizan tanto personas como recursos para alcanzar objetivos comunes.
En la política no es la excepción. Los liderazgos son imprescindibles para comprender la realidad del país y para el buen funcionamiento del sistema político. Pues al asumir la responsabilidad de guiar a otras personas por el camino correcto, para conseguir metas compartidas, los líderes políticos siembran ideas ad hoc a las circunstancias del momento, hacen propuestas realizables a las distintas problemáticas de la población, generan una agenda de actuación política e influyen en la sociedad para la construcción de un proyecto político exitoso.
Un líder político no es sólo aquella persona que dirige un partido, sino el que es capaz de conectar con la gente e influir en las decisiones sociales; es aquel al que no le tiembla la mano señalar un error o un abuso; es el político que conoce las necesidades de los ciudadanos y cómo satisfacerlas, que ha caminado las calles de su ciudad, que posee una trayectoria que lo respalda y que se rige a sí mismo por su vocación de servicio.
En tiempos de crisis, el surgimiento de un líder político es necesario para la toma de decisiones trascendentales.
EMILIO SALAZAR
Este lunes tuve la oportunidad de entrevistar a un líder de la clase política chiapaneca, Emilio Salazar Farías, quien reúne varias facetas en su persona: la del profesional de prestigio, la del académico apasionado, la del funcionario público intachable, la del empresario exitoso, la del político comprometido con las mayores causas de la sociedad chiapaneca, que en su vida privada es un lector voraz, un fervoroso de Dios y un devoto de su familia.
Durante cuatro décadas ha dedicado su vida a consolidar una marca en el ámbito educativo, y en su larga carrera política ha desempeñado diversas responsabilidades públicas, como Gerente Estatal de Liconsa, Delegado del Issste, subsecretario de Promoción de Inversión en la Secretaría de Economía, secretario municipal de Tuxtla Gutiérrez, entre otros.
También ha sido diputado local en tres ocasiones y una vez diputado federal, siempre a través del voto y la confianza de los ciudadanos. En esta última encomienda, se convirtió en el legislador que más recursos ha bajado en la historia de Chiapas.
Por su experiencia como hombre de negocios, le pedí su opinión acerca de los siete años del gobierno de la Cuarta Transformación.
“Ha habido una gran derrama de dinero mediante los programas sociales, se han pulverizado los recursos. Este año será un billón de pesos a repartir en los programas. Qué bueno que se le ayude a la gente, pero mientras tenemos una economía detenida que no ha podido salir de la recesión desde la pandemia. En el último trimestre hemos decrecido un 1.5%. Entonces, ninguna economía puede sobrevivir mucho tiempo con esas caídas drásticas en empleo y productividad. Para mejorar esto, no es la solución incrementar los impuestos. La economía básica dice que cualquier país tiene que controlar que crezca el empleo y que disminuya la inflación. Por supuesto, es bien difícil lograr ambas cosas, pero es la salida. Además, con el alza de los sueldos qué bien por los trabajadores, pero a nivel empresarial no es factible, y esto provoca el cierre de muchos espacios laborales, con lo cual la economía se detiene y retrocede”, refiere.
– ¿Cómo ves la situación política del país?
-Hoy sigue valiendo mucho la decisión del ciudadano –dice-. Son ellos los que tienen que confirmar si ésta es la manera correcta de llevar al país. Aunque la manera correcta es por medio de la pluralidad y la diversidad de pensamientos que nos trajeron hasta donde estamos ahora. En cuanto a la elección del Poder Judicial considero que ha habido una confusión. Estoy convencido que la elección debiera ser por méritos, más que por votos. Y hasta para los cargos legislativos como administrativos debería haber requisitos mínimos.
Como hombre de su tiempo, con una clara cosmogonía de la realidad y su análisis constante de la política, Salazar Farías reflexiona en que el papel de la oposición política de México es muy complejo en este momento.
“Es muy difícil competir con quien tiene un billón de pesos en programas sociales. Sin embargo, el papel de la oposición debe ser el de perseverar, perseverar, perseverar. Comprendamos que la supremacía de todos los Estados económicos y políticos es cíclica. Todo se acaba. Tiene un ciclo. A la sazón, o esto explota allá afuera por una crisis económica muy fuerte o implosiona. Pero hay que seguir dando la batalla, donde el ciudadano tiene que entender que un programa social no lo va a sacar adelante. Necesita guarderías, escuelas que estén funcionando bien, necesita medicamentos, necesita atención médica, y creo que en esos rubros falta mucho por hacer”.
Emilio Salazar es un político con ideales firmes y convicciones basadas en la verdad y en la acción. Por eso, aunque ha alcanzado una curul local y otra federal tras las siglas del Partido Verde, se le identifica más como panista. De hecho, en semanas recientes, visitó a la actual presidenta del PAN en Chiapas.
– ¿Cómo ves el relanzamiento del PAN?
-La dirigencia nacional dice que hay que salir a las calles, y los que hemos sido candidatos hemos estado en las calles desde hace muchísimos años. Lo que tenemos que hacer es que las dirigencias salgan a las calles, para que sepan el esfuerzo de lo que es ser candidato y no se repartan las candidaturas entre ellos. Al contrario, que las repartan entre los que caminan, para que de esa manera pueda crecer el partido en información. En este momento, no estoy como militante en el PAN; sin embargo, estoy agradecido no sólo con el PAN sino con los partidos que me permitieron participar con sus siglas. Creo firmemente en la ideología del PAN, pero no puedo negar que hay partidos que hoy tienen propuestas muy interesantes.
Al cuestionarle sobre el gobierno de la Nueva ERA, Emilio dijo:
“Felicito que la Secretaría de Hacienda (hoy de Finanzas) que ha logrado reestructurar la deuda del estado, nadie le había querido entrar a ese toro. Y creo que han mejorado muchísimo las condiciones de seguridad. Esto permitirá detonar el desarrollo de Chiapas”.
Para el 2027, Salazar Farías está definiendo un proyecto político. Asegura que si Dios se lo permite aparecerá en la boleta.
Uno de los temas que más ruido ha provocado en torno a Emilio Salazar es el litigio que sostiene con su señor padre desde el año 2011 por la posesión del Instituto de Estudios Superiores de Chiapas (IESCH). Lo cual explica, tal como lo ha hecho en diversos momentos, que es más bien un tema familiar que legal, y espera “que el tiempo le dé el entendimiento a mi padre, don Emilio Salazar Narváez, que su hijo lo quiere y que las cosas deben estar mejor” (sic).
Hoy, Chiapas y México contemplan una sintonía de acontecimientos que sugieren la necesidad de verdaderos líderes políticos, de gente capaz y de experiencia que sepa qué hacer para solucionar los problemas, impulsar el progreso y revertir los errores pasados.
Emilio Salazar se perfila para ser uno de los mayores líderes de oposición en Chiapas, tiene el talento, la trayectoria, la tenacidad y el éxito con el que muchos políticos apenas sueñan.










