PACO: Un proyecto de indiscutible viabilidad gubernamental

Letras Desnudas

Mario Caballero

Bien dice la sabiduría popular que tratándose de política, no hay nada escrito.

Lo digo por aquellos aspirantes a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez a los que, al final de cuentas, se les volteó el chirrión por el palito.

Muchos se encargaron de propagar el cuento de que Paco Chacón no levantaba en las encuestas, otros que no conectaba con la gente, más de uno lo calumnió, más de tres lo tildaron de “fifí” y en su mayoría le enderezaron campañas de odio.

Hoy, sin embargo, el secretario del Humanismo goza de gran popularidad y se ha metido a la bolsa la confianza de decenas de miles de tuxtlecos que lo ven como un proyecto de indiscutible viabilidad gubernamental.

Y esto, por supuesto, tiene explicación.

AUTENTICIDAD

La política en la capital chiapaneca nunca ha sido terreno propicio para gente improvisada, ni para los que juegan al político y menos todavía para los que pretenden gobernar desde la comodidad de la oficina de la burocracia institucional.

Si algo he comprendido en los muchos años que llevo como comentarista político es que los tuxtlecos son una ciudadanía despierta, exigente, con una agudeza analítica que no se deja seducir por discursos huecos o promesas de oropel.

Son ingenuos los que creen que lograrán posicionarse o consolidar sus perfiles a través de los espectaculares electorales, las revistas rosas o las entrevistas a modo. El rigor ciudadano exige que los aspirantes tengan resultados palpables y el peso específico del trabajo en campo.

Ahí donde muchos fracasaron y mordieron el polvo, el proyecto de Francisco –Paco– Chacón creció como la espuma.

No intentó engañar a nadie mostrando en público una imagen y un comportamiento irreal, falso, hipócrita. Fue auténtico de principio a fin y de pies a cabeza.

En un ecosistema político dominado por el cálculo y la asepsia del marketing, la figura de Paco Chacón emergió con la fuerza de su misma naturalidad. No hay libreto en sus palabras ni diseño de modas en su vestimenta. No sale con frases de “¡Iday vos!” para demostrar que es un tuxtleco genuino, ni se muestra con una jícara de pozol en la mano para exhibir el orgullo de sus raíces.

Viste, habla y se comporta con la naturalidad de quien no le debe su identidad más que a sí mismo. Su autenticidad es la del hombre que se construyó en las aulas de las mejores universidades, del padre preocupado por el entorno familiar, del ciudadano que aspira a vivir en una ciudad moderna, segura y eficiente, del funcionario curtido en la experiencia de los distintos cargos que ha desempeñado en la administración pública y del político con verdadera vocación de servicio.

Su registro coloquial y sus formas tan sólo nos recuerdan que, aunque pueda verse “fifí”, el poder también puede tener una textura real, de carne y hueso.

CONOCIMIENTO

Desde su nombramiento como titular de la Secretaría del Humanismo, Paco Chacón entendió, bajo la mística de la Nueva ERA, que el poder sólo tiene sentido si se pone al servicio de las causas más nobles y apremiantes de la sociedad.

Es decir, no estamos hablando de un funcionario que descubrió la realidad de las colonias tuxtlecas desde hace unos meses para acá. La trayectoria del también doctor en Ciencias Políticas y Sociales revela a un personaje que conoce las venas abiertas de la ciudad, habiendo fungido desde muy joven en su carrera previa como secretario del Ayuntamiento y secretario de Seguridad Pública Municipal.

Ese bagaje no se improvisa de última hora, y los tuxtlecos se dieron cuenta de ello. Por eso lo recibieron con calidez en las colonias, sobre todo al verlo poner en marcha su experiencia en la resolución de problemas estructurales de la capital. Pues conoce a pie juntillas cuáles son las necesidades y oportunidades de cada barrio, colonia o ejido, y sabe cómo satisfacerlas o aprovecharlas para alcanzar el mayor bienestar posible para los habitantes.

En menos palabras, el fortalecimiento de su imagen pública no obedece a laboratorios de mercadotecnia ni a poses fingidas, sino a que ha demostrado en los hechos ser un político con arraigo local.

RESULTADOS CON HUMANISMO

Su conocimiento del territorio le permitió tener un diagnóstico claro sobre las urgencias de cada zona de la ciudad y de distintos municipios de Chiapas. Así nacieron muchos de los programas emblemas de la Secretaría del Humanismo.

Muchos de esos programas contienen en su esencia una profunda vocación de justicia social. Como “Cuidar es Amar”, que es un realidad un sistema de protección social pionero en el reconocimiento y dignificación de las personas cuidadoras de familiares en situación de dependencia.

En la conclusión de la primera etapa de este programa más de mil 200 personas en Tuxtla Gutiérrez fueron beneficiadas con apoyos bimestrales de dos mil pesos, más la suma de paquetes de alimentos y garrafones de agua para las familias que obtuvieron el beneficio.

También está el despliegue de los “Comedores del Humanismo”, dirigidos a abatir la pobreza alimentaria, que a la fecha ha beneficiado a más de 72 mil personas y superado el medio millón de porciones de alimentos calientes, nutritivos y a bajo costo, operando con seis comedores fijos y unidades móviles en la capital.

Nada más con ello queda demostrado que la política social de este gobierno tiene rostro humano y resultados medibles en el bienestar de miles de familias.

Con estos y otra docena de programas sociales, Paco Chacón ha caminado las colonias de la ciudad, en especial las de la periferia –desde Las Granjas hasta el ejido El Jobo y Tierra Colorada–, y no para tomarse la foto de rigor, sino para activar redes de bienestar que impacten directamente el bolsillo y la mesa de miles de hogares antes desprotegidos.

Esa ha sido su carta de presentación y la que la ciudadanía ha premiado: la de la responsabilidad institucional inquebrantable.

LIDERAZGO

En fin, más allá de lo que digan sus detractores, la aprobación hacia el secretario Chacón ha experimentado un crecimiento orgánico y sostenido. Las recientes asambleas informativas de Morena celebradas con éxito en la colonia Las Granjas han servido de caja de resonancia para un clamor ciudadano que busca un liderazgo preparado, con solvencia moral, pero sobre todo con sensibilidad comunitaria.

Este respaldo multitudinario, sin duda alguna, altera de manera natural el tablero político local.

Ser considerado como un hombre de resultados avalado por la práctica cotidiana coloca a Paco Chacón en una posición de indiscutible fortaleza dentro de las legítimas aspiraciones para encabezar la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez.

La lógica de la Cuarta Transformación siempre ha sido clara: las candidaturas deben responder al principio del mérito, de la lealtad al compromiso con el pueblo y de la capacidad probada para consolidar un gobierno que responda a las exigencias del segundo piso de la transformación. Y el perfil de Paco Chacón cubre bien esos requerimientos.

Repito: la polémica generada por sus detractores resultó con el efecto contrario. Tanto así que los tuxtlecos lo ven como el aliado incondicional para la dignificación de nuestra querida capital chiapaneca.

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