Letras Desnudas

Mario Caballero

Recapitulo lo que escribí en este espacio hace algún tiempo, sobre que estábamos lejos de que los gobiernos estatal y federal arreglaran sus diferencias con las diversas secciones del sindicato de maestros, especialmente las políticas. Decía que mientras estos conflictos no se resolvieran, estaríamos aún más lejos de solucionar lo más importante de todo, es decir, la educación pública que, por donde se viera, era un desastre.

En el terreno local, gobiernos fueron y vinieron, sin importar el color del partido, y no arreglaron las cosas con el magisterio. Al contrario, hubo momentos de mucha tensión, episodios de violencia hacia uno y otro lado, acuerdos bajo la mesa que incluían la entrega de cientos de millones de pesos de recursos públicos que eran repartidos entre los integrantes de las dirigencias sindicales y hasta enfrentamientos que terminaron en hechos lamentables.

VUELTA DE TUERCA

Llama la atención, en este sentido, la determinación que ha tenido el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para atender las demandas y necesidades de los maestros, demostrando compromiso y responsabilidad.

En esta nueva etapa ha sido fundamental, sí, la voluntad política del mandatario, que ha instruido a su secretario de Gobierno, Educación, Finanzas, al director del Isstech, entre otros, ocuparse de los asuntos relacionados con el profesorado chiapaneco.

Por lo mismo, en lo que va de este primer año de administración, los agremiados de la Sección 40 del SNTE han sido beneficiados con aumento salarial, con la abrogación del decreto que limitaba los créditos en el Fondo de Ahorro y Beneficio Social, con la instalación de los docentes que habían sido separados de sus cargos, especialmente en la región Sierra, debido a las condiciones de inseguridad, entre otros logros.

Sin embargo, hay un elemento clave para este cambio en la historia de la relación del gobierno con el gremio. Esto es, el entendimiento entre el gobernador Eduardo Ramírez y el dirigente de la Sección 40, Oved Balderas Tovilla.

En los últimos 30 años ningún otro dirigente de este sindicato había gozado de la misma cercanía, compañerismo y unidad con un gobernador. O se llevaban de palmaditas en la espalda, disimulando estar bien, o se traían de la greña. No es el caso del gobernador Ramírez Aguilar y Oved.

Ambos comparten propósitos iguales, como rescatar la relación entre el gobierno y el SNTE, recuperar la imagen del docente, promover y proteger los derechos laborales de los maestros, elevar la calidad educativa de Chiapas y acabar con el analfabetismo.

Por esta razón, o mejor dicho, por esta nueva relación se han impulsado el bienestar de la sociedad, la estabilidad laboral y la gobernabilidad. A través del diálogo, la cooperación y la negociación, ambas autoridades han trabajado para mejorar las condiciones de los trabajadores de la educación y evitar conflictos que perjudiquen a la población.

Donde antes había choques y agresiones, ahora hay armonía y colaboración con objetivos comunes.

EL NUEVO LIDERAZGO

He dicho en otras entregas que el buen liderazgo es fundamental porque establece una dirección clara, motiva a los equipos, fomenta la unidad y crea un entorno de trabajo positivo que inspira la colaboración y la confianza.

El liderazgo de Oved Balderas es eficaz, guía a los integrantes del Comité Ejecutivo Seccional para alcanzar metas compartidas, promueve la innovación, resuelve conflictos y ha ayudado a los socios de su sindicato a obtener beneficios, promover sus derechos y desarrollar su capacidad como agentes de transformación social.

En septiembre pasado, Balderas Tovilla anunció que a partir de la primera quincena de ese mismo mes todos los maestros recibirían un ajuste a su salario, equivalente a un aumento del 9 por ciento. Esto logro fue, por supuesto, a la buena relación actual con el Gobierno del Estado, que culminó en un pacto legal y justo a favor de los educadores.

La administración de Oved, aparte de la negociación de incrementos salariales, incluye avances en materia de seguridad social, el impulso de encuentros pedagógicos que abordan temas educativos, profesionales y académicos, capacitación para los maestros, con enfoque en el análisis de materiales y la planeación didáctica de la Nueva Escuela Mexicana.

Asimismo, gestión de convenios con proveedores de servicios, la defensa de la atención médica digna para los docentes y sus familias, así como la entrega de medicamentos y tratamientos. Y la organización de eventos que buscan reconocer la labor educativa de todos los agremiados, como a rifa de cientos de regalos y tres automóviles último modelo durante el Día del Maestro.

A nivel institucional, se han establecido diversos acuerdos con la Secretaría de Educación para trabajar juntos en la transformación educativa de Chiapas. Ejemplo de ello es la participación de cientos de profesores en el programa Chiapas Puede, cuyo objetivo es acabar con el analfabetismo en el estado.

Esto por mencionar algo.

CALLANDO LAS CRÍTICAS

Desde luego, la gestión de Oved Balderas, a pesar de que ha abierto las puertas a la pluralidad, llamando al diálogo a las distintas corrientes que convergen en la Sección 40, ha sido cuestionada.

Hace un par de semanas, verbigracia, un grupo de “profes” que desde siempre ha anhelado tomar por asalto las riendas a dirigencia del sindicato, hizo varias publicaciones en las redes sociales acusando a Balderas de negligente, corrupto y de ser un líder charro. Esto en razón de una supuesta corrupción entre él y el Isstech en el pago de las pensiones a los jubilados.

No obstante, el viernes pasado el mismo Oved hizo una rueda de prensa para advertir que esos ataques eran meramente por conflictos políticos.

Y no sólo eso, les tapó la boca a sus detractores con el anuncio de la regularización del pago por seguro de vida institucional, equivalente a 18 meses de pensión, para todos los jubilados, incluyendo a los que se jubilaron antes de 2009.

No es todo. Informó acerca del pliego petitorio que trae en desahogo con autoridades del Isstech y la gestión directa con el gobernador Eduardo Ramírez, que contempla la regularización del pago de pensiones de UMA a salario mínimo para todos los que se jubilaron entre 2018 y 2020.

Por si fuera poco, también se manifestó por la propuesta de reforma promovida al artículo 124 de la Ley del Isstech para el beneficio de un pago funerario de 220 salarios mínimos, tope de pensión para los que están siendo afectados en este concepto.

Y precisó que el pago por incremento con retroactivo se entregó el 7% de enero a agosto de este año, y que sólo el uno por ciento adicional está pendiente, y se espera que sea liquidado a más tardar el 15 de noviembre.

ENHORABUENA

En resumen, hay un nuevo pacto con el magisterio chiapaneco, donde el mismo gobernador ha tomado como suyas las causas de éste y en el cual el dirigente trabaja para que los derechos de los docentes se cumplan, se respeten y promuevan.

Son aires de la Nueva ERA.

[email protected]

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *