Puntos Fiscales
José Luis León Robles
Muy buenos días mis distinguidos lectores de este prestigiado diario, agradezco mucho sus finas atenciones a esta su columna, me puse a reflexionar lo difícil y delicado que debe ser llevar una encomienda de política exterior, esto es a raíz del claro ejemplo del Presidente de Colombia en uno de sus arranques de creer que puede controlar la política exterior y retar al mandatario Donald Trump, presidente de uno de los países más poderosos del mundo en temas relacionados con la migración, un tema que alcanzó una tensión por demás inconcebible, y es que el presidente de Colombia se había negado a recibir dos aviones militares con colombianos deportados provenientes de los Estados Unidos, Trump a su puro estilo amenazó tajantemente con sanciones arancelarias para Colombia, a lo que Petro respondió con la imposición de subida de aranceles a importaciones estadounidenses, sin embargo la bravuconada del mandatario Colombiano más tardo en enojarse que de lo sedita que lo dejó Trump. Quedo ridiculizado, quien le haya armado esa estrategia al presidente colombiano fue carente de la diplomacia exterior, querer agarrar el toro por los cuernos fue lo peor que pudo haber hecho, puso a su país en un riesgo económico pero sobre todo en charola de plata de como aplacarse, doblarse ante el poder supremo de los Estados Unidos, algo que debe ser estudiado por el Gobierno de México, tener el arte de la diplomacia y no enfrentarse en guerra de discursos mediáticos, que sabes cuál será el resultado. Colombia, ese país cafetalero quedó alienados por un buen tiempo, ahora lo que diga su presidente será el hazme reír de la política exterior. Tan solo bastó este mensaje dado por el mandatario colombiano, “Su bloqueo no me asusta», «Me informan que usted pone a nuestro fruto del trabajo humano 50 por ciento de arancel para entrar a Estados Unidos, yo hago lo mismo». Acabo el arte de la diplomacia, y es que debemos ser conscientes de que país estamos hablando, una potencia mundial el todo, contra un país en vías de desarrollo, existe una desigualdad social, y es que gran parte de la población no tiene acceso a servicios básicos como educación y salud, esto se ve reflejado en la pobreza y los salarios son muy bajos. Existe además una desaceleración económica. Es necesario tomar este caso bochornoso y en el caso de nuestro país empezar a consolidar una buena política exterior, de nada sirve confrontaciones a través de redes sociales oficiales, cuando se puede observar que se está haciendo las cosas tal y como lo manda el presidente de los Estados Unidos, queda claro hoy en día que no es tan fácil engañar a la población, sobre todo porque se tiene muchos medios de información que permiten informar de una manera no alineada al gobierno. Recordemos que nuestro país ha recibido a 4,094 deportados durante la primera semana de Donald Trump en el poder. Así lo informó la presidenta, Claudia Sheinbaum, que por cierto recibirán apoyos gubernamentales, por ejemplo, la Tarjeta Bienestar Paisano, con la que los mexicanos que sean deportados puedan acceder a diversos programas federales y así apoyarlos en su regreso a México además con ingreso al IMSS, con apoyo para empleo y con transporte para que lleguen a sus lugares de origen. Queda claro que el presidente Donald Trump viene con todo, no hay quien lo pare, es más hasta el día de hoy ni siquiera ha respondido Putin, presidente de Rusia de la advertencia que le hizo su homologo, tampoco el presidente de China ha respondido al señalamiento que le hicieron. Por lo menos hasta este momento no existe ningún mandatario de los que manejan bien la política exterior y conocen bien sus alcances y limitaciones haya entrado en controversias, los demás, bueno solo son el hazme reír mundial y nuevos personajes de memes en las redes sociales. Si el creador nos lo permite, nos estaremos leyendo la siguiente semana en esta su columna.










