Puntos Fiscales

José Luis León Robles                                           

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Buenos días distinguidos lectores, el tema de hoy es derivado por la situación tan lamentable que aconteció el fin de semana en el estadio de los gallos blancos del Querétaro, donde según fuentes oficiales existieron varios heridos y no fallecidos. Los deportes provienen de verdaderas luchas ritualizadas, permitiendo el intercambio e interacción con otros grupos fuertemente cohesionados, que comparten los mismos valores relacionados con lo caballeresco, en el que se incluye fuertes normas morales relacionados con el honor. La evolución de verdaderas batallas campales a deportes reglamentados, es el paso clave para comprender el cambio en la evolución de estos juegos que llevan a una conducta fanática que altera la estabilidad social, sin embargo existe deportes de muchos años atrás, como la historia del llamado rugby en el que según algunos etnólogos es imposible contemplar estos feroces encuentros sin llegar a la conclusión de que eran, no tanto partidos de fútbol sino peleas locales, lo cual también nos hace pensar que estos deportes modernos recogen las reliquias supervivientes de una organización y de unas condiciones de vida rural más primitivas, cuando las diferentes clases se situaban en distintos bandos, siempre evocando sus distinciones tribales. De acuerdo a las diferentes asociaciones deportivas la evolución de la reglamentación va con el avance de la historia de la sociedad, el cambio en la reglamentación, como clave en la comprensión de la evolución de un deporte violento hace que se siga con ese arraigo cultural pero modificado en relación a los derechos humanos universales. La historia demuestra que esta transformación se haya llevado a cabo de modo racional, por ejemplo, por medio de la educación adecuada de personas concretas o de grupo de personas. Es evidente que la civilización, como la racionalización, no es un producto de la ratio humana, no es el resultado de una planificación que prevea a largo término. La civilización no es racional, y tampoco es irracional, sino que se pone y se manifiesta ciegamente en marcha por medio de la dinámica propia de una red de relaciones por medio de cambios específicos en la forma en que los hombres están acostumbrados a vivir. Nuestra sociedad occidental de los últimos dos o tres siglos cree llevar de ventaja a las sociedades anteriores o a las contemporáneas primitivas, pero volvemos al mismo punto de partida, la cultura de una nación difiere con otros, sin embargo, mientras más formas de interacción se realicen, más formas de acuerdos se pueden lograr, aunque exista una situación de conflicto. El descontrol de las emociones sufre un mayor control en sociedades más civilizadas, y en ello se desprende a los modelos de justicia y al avance de la tecnología como medios de aportación de pruebas. Algunos psicólogos sugieren hipótesis que cuando la estructura inhibe la expresión y el despliegue de los sentimientos hostiles, es de esperar que existan mecanismos sustitutivos para la liberación de esos sentimientos. El conflicto real no va necesariamente acompañado de hostilidades, las tensiones en el sentido psicológico no siempre están asociadas con una conducta antagónica. Un narrador deportivo por ejemplo debe ser neutral en sus comentarios, realizar un análisis de cualquier encuentro deportivo sin exaltarse en sus emociones, ya que el receptor puede en algún momento tener alteraciones emocionales que puedan provocar como resultado alguna reacción violenta derivado del odio al equipo contrario. Las principales expresiones en conducta, respecto a estos sentimientos, pueden ser, cuando menos de 3 clases, expresión directa de la hostilidad contra la persona o grupo que es causa de la frustración, desplazamiento de esa conducta hostil hacia objetos sustitutos y actividad liberadora de la tensión, que proporciona satisfacción por sí misma sin necesidad del objeto o del sustituto. Por ello distinguido lector es necesario que los eventos deportivos que asistimos u observamos disfrute del espectáculo, no hay que frustrarnos ni estresarnos. Si dios no los permite, nos estaremos leyendo la próxima semana con temas de interés que usted mismo propone.

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