Puntos Fiscales
José Luis León Robles
Muy buenos días mis distinguidos lectores de este prestigiado diario, agradezco mucho sus finas atenciones a esta su columna, y en relación a todo el acontecimiento catastrófico de los incendios forestales que se ha suscitado en los Ángeles California, sin duda alguna es un tema que nos debe preocupar también, ya que en unos meses más empezará la primavera y con ello la época de calor. Los incendios se relacionan muchas veces con el fenómeno del niño y de la niña, ambos tienen diferente magnitud por lo que hay condiciones atípicas de temperaturas que modifican la circulación de vientos en la atmósfera provocando niveles de humedad, esto deriva a que en años del fenómeno del niño llueva en lugares donde generalmente no llueve y es seco generalmente debería ser húmedo. Mientras que en los años del fenómeno de la niña sucede lo contrario, donde es seco se hace más seco, donde es húmedo se hace más húmedo. En nuestro país se han presentado más fenómenos meteorológicos de la niña, lo que ha provocado condiciones atípicas de temperatura idóneas para generar un incendio, es decir, hay mayor acumulación de combustibles después de una temporada de lluvias. Recordemos que los incendios forestales son propagaciones libres y no programadas del fuego sobre la vegetación en bosques, selvas y matorrales, estos se originan de manera natural, accidental o intencional consumiendo combustibles naturales como hojas y ramas secas. Cabe destacar que previo a que el ser humano llegara habitar el planeta Tierra, los fuegos en la biosfera se generaban de manera natural, al tener oxígeno, combustible y diversas fuentes de emisión provocan que haya incendios en diversos ecosistemas, sin embargo, hoy en día la principal causa de los incendios forestales está relacionada con el factor humano. Esto es derivado que las actividades del ser humano que están relacionadas con la generación de incendios tienen que ver con el cambio de uso de suelo; en los bosques tropicales de México, siempre ha sido el caso cambio del uso del suelo de bosque tropical a pastizales con uso ganadero, aunado a esto, hay un cambio del uso del suelo para la expansión de cultivos, como es el caso de Michoacán uno de los Estados con mayor número de incendios forestales que ha tenido, destruyendo bosques de pinos y encinos debido a la expansión del cultivo del aguacate. Otro caso similar ocurre en los ecosistemas de la Península de Yucatán donde hay transformación de suelo para la creación de hoteles a lo largo de la Riviera Maya. Cuando hay fuego prescrito es porque estas prescribiendo algo para el futuro de tu ecosistema, por ejemplo, evitar una mala acumulación de combustibles, regenerar un ecosistema, acabar con malezas, son prescripciones que pueden hacer y esto es lo que implica una quema controlada, Mientras que un incendio es cuando tienes un evento de emisión forestal sin control, sin planificación que salga de las manos y que no se pueda controlar. El fuego es un elemento vital, aunque para que se pueda utilizar como una herramienta para impulsar la Agenda 2030 se tiene que realizar investigación. Principalmente en la educación superior se necesita fomentar un mayor conocimiento para la integridad de los ecosistemas y realizar investigación. Hay un desconocimiento muy profundo sobre los ecosistemas en México, la prueba de ello es la forma de manejar el fuego, se necesita seguir impulsando estos temas para cambiar la tendencia y el rumbo al que nos dirigimos y poder manejar el fuego con mayor certeza. Los invito a cuidar nuestro entorno natural, asimismo atender todas las recomendaciones que nos pueda hacer protección civil de nuestro estado en relación al período de la época de calor y que influye mucho en los riesgos de incendio. Si el creador nos lo permite, nos estaremos leyendo la siguiente semana en esta su columna.










