Puntos Fiscales
José Luis León Robles
Muy buenos días mis distinguidos lectores de este prestigiado diario, como cada semana les traigo un tema de interés general, desde que el presidente electo de Estados Unidos anunció que firmará una orden arancelaria del 25% la respuesta de la mandataria federal de México no se hizo esperar, en el que también hizo hincapié que vendrá otra respuesta arancelaria por parte de nuestro país, sin embargo creo que si bien en México el movimiento transformador ha opacado toda crítica opositora, e incluso tiene a su control los dos poderes de la federación, ante ello no se debe olvidar el arte de la diplomacia y de la política exterior como estos casos que de nada bueno nos llevará a una guerra de publicidad artificiosa de guerras de redes sociales, primero porque no debemos olvidar que nosotros somos una economía emergente y que además con lo último de la reforma judicial muchos empresarios de Estados Unidos no lo vieron con buenos ojos, y para muestra que pasó con la Inversión de Tesla en Monterrey, que anunciaron con bombos y platillos por parte del gobierno local y federal, siendo que no pasó absolutamente nada. Pero para conocer la importancia del tema se debe comprender y saber que es un arancel, un arancel es un impuesto que se ejecuta sobre las mercancías cuando cruzan una frontera. Al aplicar un arancel, el primer resultado es que se encarece el precio de ese bien en el territorio y beneficia a los productos producidos internamente. Existen aranceles de importación y de exportación, aunque estos últimos prácticamente han desaparecido en la mayoría de los países y su aparición normalmente está ligada a cuestiones estratégicas. Las dos modalidades de arancel de importación que existen según la finalidad que se persigue son los aranceles fiscales y los aranceles proteccionistas. El arancel fiscal tiene una función 100% recaudatoria, es decir, se aplica para obtener ingresos para el Estado a partir de las operaciones comerciales. El arancel proteccionista, sin embargo, busca encarecer un producto extranjero para favorecer los productos locales. Entonces lo que el presidente electo Donald Trump hace referencia es al arancel proteccionista, sin embargo, según analistas en el tema, mantener ambos tributos suele tener un efecto contradictorio, al efecto de la regla Si se quiere recaudar mucho, las tarifas de los aranceles deben ser bajas para facilitar el comercio; en cambio, si se quiere proteger mucho, la tarifa debe ser alta, pero perjudica el comercio y, por tanto, se recaudará menos. Haciendo un poco de historia mundial, hacemos referencia en el año de 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, nació a la vida legal el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, en sus siglas en inglés). Se trata del organismo que más tarde, en 1995, pasó a denominarse Organización Mundial del Comercio (OMC). Uno de los objetivos del GATT, y también de la OMC, ha sido el de originar un marco común entre sus miembros y posibilitar un comercio global y libre de aranceles, que es muy difícil por el ámbito competitivo entre las potencias mundiales, para saber quién domina mas el comercio internacional, y los únicos que lo resientes son los países con economías emergentes y subdesarrollados dónde por el traslado de la mano de obra barata de un país a otro a originado muchos problemas de migración mundial con sus consecuencias legales. La tendencia actual debe ser la reducción de los aranceles, pero jamás podrá pensarse en su desaparición, para ello depende mucho de una cooperación política internacional, pero sin duda alguna no veo esa política de cooperación por parte de nuestro país, donde el grupo que llegó al poder esta asumido en una arrogancia que no ha permitido observar las respuestas y acciones de nuestros países vecinos del exterior. Si el creador nos lo permite, nos estaremos leyendo la siguiente semana en esta su columna.









