Letras Desnudas
Mario Caballero
¿Qué deben hacer los maestros si su líder los utiliza?
Déjenme empezar con una precisión: sólo, y exclusivamente, los seres de la especie zoológica resuelven sus problemas con uso de la violencia. Es decir, al no tener capacidad para razonar, apelan a los golpes.
De ahí mi pregunta a los maestros de la Asamblea Estatal Democrática de la Sección 40 del SNTE: ¿qué deben hacer si su líder los utiliza para cometer destrozos, vandalizar y destruir? Acuérdense que sólo los animales zanjan sus problemas a golpes.
Les pregunto porque no sé si serán conscientes del grave daño que le están haciendo no al sindicato de maestros, ya que al fin y al cabo lo material se recupera, sino a la imagen que ellos como educadores representan ante la sociedad. Para empezar, es inadmisible que un maestro, que se supone debe ser ejemplo de rectitud frente a la niñez y juventud, recurra a la agresión para externar sus demandas. ¿Dónde está pues su educación y su autoridad moral como agentes de cambio?
Pero mejor se los planteó de esta manera: si el día lunes fueron a vandalizar las instalaciones de la Sección 40, según para exigir un Congreso Democrático, ¿están entendidos que las supuestas luchas y movilizaciones magisteriales son una industria que ha enriquecido a muchos de sus líderes?
¿Saben que mientras se arriesgan a cometer delitos, a marchar bajo el sol incandescente y a pasar todo tipo de penurias, sus dirigentes gozan de comodidades y son los únicos que se benefician?
Seré un poco ingenuo al preguntar: ¿no saben de dónde salieron personajes como Amadeo Espinosa Ramos, Abundio Peregrino, Sonia Catalina Álvarez, Adelfo Gómez, Pedro Gómez Bámaca, Sonia Rincón Chanona y, por supuesto, Armando Falconi Borraz? Salieron de la camorra y del grito callejero. Hicieron, y algunos siguen haciendo, grandes fortunas al encabezar revueltas magisteriales.
GANANCIAS, BUENAS GANANCIAS
A riesgo de ser repetitivo, Sonia Rincón tras ocupar la dirigencia de la Sección 40, entre otros cargos que tuvieron que ver con el sector educativo de Chiapas, nada aportó para el bienestar de los docentes, ni para fortalecer sus derechos laborales, mucho menos para elevar la calidad educativa en el estado. En cambio, su familia sí se vio grandemente beneficiada con cargos públicos, plazas, entre otras prerrogativas.
Por eso su terquedad de muchos años por adueñarse, incluso utilizando la violencia y la coerción política, del liderazgo magisterial de la S40.
Casos similares son los de Adelfo Alejandro Gómez, el veracruzano que según datos de la propia Secretaría de Educación Pública no tiene título de maestro, y el de Pedro Gómez Bámaca, quienes encarnan el oportunismo que impera dentro de la CNTE.
A estos dos personajes que han ocupado y ocupan la dirigencia de la Sección 7, que aglutina al profesorado federal, no les ha ido bien encabezando las marchas y protestas violentas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sino fantástico.
¿Pero qué bien le han dejado a los educadores o a la educación de los chiapanecos? Nada. Sólo se han enriquecido. Nada más Bámaca, se rumora que tiene un enorme rancho ganadero, varias casas en Tuxtla Gutiérrez, automóviles de lujo y sus hijos, gracias a las negociaciones que hizo con la administración anterior, obtuvieron plazas en distintas dependencias gubernamentales, con jugosos sueldos.
FALCONI: LÍDER MEDIOCRE
Entre los antes mencionados, José Armando Falconi Borraz es el más mediocre de todos, y no porque los otros hayan sido buenos líderes, como ya lo vimos. Si no porque éstos, al menos, fueron lo suficientemente astutos para convertir un pretexto en un movimiento que les permitió manipular a los maestros, como la lucha contra la Reforma Educativa, con la cual lograron presionar al gobierno y negociar beneficios para ellos y para nadie más. Pues ningún maestro me dejará mentir: durante los muchos años que marcharon bajo el sol, que estuvieron plantados en el zócalo de Tuxtla pasando hambre, incomodidades o bloqueando carreteras, no obtuvieron ningún provecho.
Armando Falconi ni siquiera eso. Es una rémora que ha vivido de las migajas que le ha dado Bámaca. No tiene ideales, por eso su postración a la CNTE. No tiene capacidad de interlocución, por eso recurre a la violencia para hacerse oír. No tiene poder de convocatoria, por eso lo siguen un puñado de “profes” igual de fanáticos que él, que no conocen otro lenguaje que no sea el abuso y la arbitrariedad.
Falconi vive frustrado. Por muchos años ha deseado la dirigencia estatal de la Sección 40. “Si otros pudieron, ¿por qué yo no?”, ha dicho. Ahí el motivo de su alianza con los líderes de la CNTE, para que lo ayudaran a desestabilizar el gobierno del sindicato, pero éstos nada más lo han utilizado y en 2015 le dieron una patada. Lo desconocieron como uno de los suyos tras haber negociado con el gobierno el fin del paro magisterial de ese año.
Al quedarse solo, buscó fortalecer su “movimiento” (entiéndanse las comillas) y logró capturar un grupo muy manipulable: los normalistas. Se dice que él está detrás de los actos delincuenciales de los estudiantes de la Mactumactzá, Jacinto Canek, entre otras, a los que ha motivado a tomar casetas de peaje, vandalizar edificios públicos, saquear tiendas de conveniencia, quemar unidades de transporte como el desaparecido “Conejobús” y ocasionar destrozos en las instalaciones del sindicato estatal.
Por eso ha sido denunciado por vandalismo, daños en propiedad privada, saqueo, retención de camiones y el 11 de noviembre de 2016 fue acusado del secuestro de un funcionario público.
Fuentes a este autor refieren que también hizo alianzas con la corrupta maestra Sonia Rincón Chanona. Ambos lo niegan. Empero, cuando ella fue secretaria de Educación durante el gobierno de Manuel Velasco Coello, fueron constantes sus reuniones privadas. Según revelaciones, Sonia le había prometido ciertas prebendas políticas a cambio de que él la ayudara a través de la AED a imponer a Francisco Morgan en la dirigencia de mencionado gremio sindical.
De este modo, Armando Falconi fue visto el 26 de octubre de 2017 entrar al banco Banorte, ubicado sobre la Avenida Central y casi en la esquina de la Tercera Oriente de Tuxtla Gutiérrez, donde realizó un depósito por la cantidad de dos millones de pesos.
Se dice que ese dinero lo obtuvo de Luis Manuel Hernández León, un maestro que le sirve a Sonia Rincón, y que era para que Falconi operara el Congreso Político Democrático celebrado dos días después de que él fuera visto realizando dicha transacción bancaria. El objetivo era manipular las acciones del Congreso para que ellos pudieran quedarse con el liderazgo de la Sección 40.
No les funcionó.
¿ENTONCES?
Entonces, ¿qué deben hacer los maestros que siguen y que le creen a la supuesta lucha de Armando Falconi? Una de dos: o continúan con el vandalismo que este liderzuelo los insta a cometer, convirtiéndose en delincuentes y no en docentes, o dejan de engordarle el caldo a Falconi, quien ya aprendió que detrás de las protestas magisteriales hay buenas ganancias.
@_MarioCaballero









