POR LA CONCIENCIA
Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Hablar de Educación en México periodo 2018-2026 es hablar de ocho años de transformación de la visión de educación y formación humana ciudadana que se resume en el proyecto de la Nueva Escuela Mexicana que es parteaguas en la concepción formativa educativa histórica; que parte de la comunidad, contenido y saberes (de lo particular) a la percepción de conocimientos, ciencias y tecnologías (a lo general); lo cual como propuesta pedagógica presenta retos en cuanto a rezago en la elaboración de programas de educación en cada una de las escuelas; así como la falta de atención a la sustitución y/o actualización de “terminología” y conceptualización” utilizada en la literatura educativa de la administración pública; que ante la observancia decolonizadora, intercultural y humanística resulta sustantivo su observancia y atención.
Destaca en esta idea atender lo extraído de publicación en redes sociales; que “en la educación pública obligatoria ha prevalecido un discurso que argumenta la desigualdades sociales, económica y culturales sobre la base de cualidades individualizantes como son las “inteligencias”, “competencias”, “talentos”, facultades innatas” “dones” que tienden a ser estandarizadas y objetos de medición para distinguir a unos de otros bajo la lógica de que existen infancias inferiores que fracasan y otras que son superiores y destacan”
Lo anterior es tema abordado en artículo de opinión de la columna “Por la conciencia” del Diario de Chiapas publicado con la denominación “Decolonizar y depensar la terminología educativa en Chiapas: Cambios paradigmáticos eurocéntricos de la enseñanza-aprendizaje”, reiterándose la importancia de atender la actualización de términos y decolonización del lenguaje en la educación; siendo tema del presente artículo el delimitar los alcances del plan de estudios diferenciándolos de los programas educativos de las escuelas públicas, que a la fecha es el talón de Aquiles y paradigma del proyecto de educación nacional y Estatal; así como observar del magisterio que históricamente ha sido reproductor y transmisor de planes y programas de estudios. NO constructor de los mismos.
El reto de la Nueva Escuela Mexicana que propone la autonomía del docente en la educación desde el 16 de agosto del 2022 por un futuro democrático e inclusivo; es el transitar de los docentes y su función histórica de ejecutores de programas y planes educativos, al papel de investigadores y constructores de contenidos educativos y pedagogías; para lo cual no están formados ni preparados experimentalmente; concediéndoles en esta debilidad formativa la “libertad epistémica y metodológica sobre los conocimientos y saberes” basado en “principio curricular de toma de decisiones de las maestras y los maestros para plantear contenidos, didácticas y proyectos desde los territorios, de manera individual y colectiva”.
La NEM dentro de sus cuatro estrategias de Formación docente; Desarrollo de estrategias nacionales y; Transformación administrativa y de gestión; considera al codiseño de programas de estudios y/o programas de educación prescolar, primaria y secundaria a cargo de maestros y comunidad con su patrimonio territorial, cultural y natural como eje rector de la educación; asumiendo a los niños (as) y adolescentes como sujetos de la educación, no objeto y o recipiente que se llena de conocimientos; planteando una educación para una ciudadanía democrática. Una educación que reconoce el papel de la familia en el proceso formativo y a la comunidad como núcleo integrador de los procesos de enseñanza aprendizaje donde se gestan saberes y el pensamiento científico y crítico.
El codiseño de programas de estudios y/o programas de educación prescolar, primaria y secundaria es un producto exigido en el plan de estudios 2022 que significa que cada escuela y equipo docente y comunidad son los responsables de la construcción y elaboración del o los programas de estudios de sus escuelas; que implica que la realidad socio cultural y natural y las ciencias son los parámetros o plataformas contextualizadas de las que derivan contenidos educativos formativos direccionados en CUATRO campos formativos: Lenguajes; Ética, naturaleza y suciedades; De los humano y lo comunitario; saberes y pensamiento científico, considerando ejes articuladores como Inclusión, Interculturalidad critica, Igualdad de género, Vida saludable; Apropiación de las culturas a través de la lectura y escritura y Artes y experiencias estética.
La educación en Chiapas debe priorizar la elaboración, análisis, gestión y aprobación de programas de estudios de escuelas en los niveles preescolar, primaria, secundaria y preparatoria, atendiendo un proceso formativo experimental de los docentes mediante una estrategia metodológica de formación e intervención comunitaria y pedagógica para la construcción de codiseños de programas educativos multidimensionales; que considere el fortalecimiento de la formación general de facilitadores; formación regional docente y; seguimiento formativo en escuelas y comunidades mediante programas y/o estrategias de intervención y diagnóstico.










