Carlos Morales Vázquez sí conoce a los líderes de esta mafia, Erick Romero Peimbert y Gustavo Flores
Enrique Buenrostro/ Diario de Chiapas
El presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez sí conoce a los líderes del cártel inmobiliario, Erick Romero Peimbert y Gustavo Flores.
Fue la propia oficina de comunicación social del ayuntamiento la que difundió la fotografía de la reunión de Carlos Morales Vázquez con ambos delincuentes, que están a salto de mata luego de haber robado millones de pesos mediante un fraude inmobiliario, reunión en la que Morales Vázquez los incluyó para un análisis del desarrollo municipal.
Por increíble que parezca, estos delincuentes, autores de fraccionamientos con serias irregularidades, y que son parte del problema en el desarrollo habitacional de esta ciudad, se sentaron a la mesa con el presidente aun cuando éste ya sabía de las denuncias en contra de ambos.
Por el contrario, las personas que vieron desaparecer su patrimonio no han sido recibidas por el munícipe, cuya administración se niega a presentar una denuncia contra Peimbert y Flores, pese a que también se niegan a cubrir los adeudos que tienen con el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA).
¿Qué detiene al SMAPA, al presidente Carlos Morales Vázquez para presentar una denuncia formal en contra de Erick Romero Peimbert? Tal vez la respuesta es muy obvia.
Quizás esto explique el silencio del munícipe, quien extrañamente exhibe lagunas mentales en estos casos, a tal grado que su administración se hizo un lado en el reclamo de las víctimas para fortalecer una denuncia en contra de este defraudador y su camarilla.
Hoy las víctimas del cártel inmobiliario tienen fundadas sospechas de que tal vez el silencio del presidente municipal tenga un motivo: recibió de este ladrón recursos económicos para su reelección, y entonces tiene ataduras inconfesables por las que prefiere ser mudo y ciego como hasta ahora.
No se trata de un señalamiento al aire; Erick Romero Peimbert y Gustavo Flores están huyendo en este momento, porque sobre ellos hay siete carpetas de investigación en curso, más otros procesos en camino, que muestran el grado de corrupción que tejieron para poder ocasionar la ruina de personas que confiaron su dinero y sus sueños con estos delincuentes inmobiliarios.
Si bien hasta el momento han logrado evadir la acción de la justicia, no hay castigo que no llegue, y mientras se les sigue el rastro, aparecen otras huellas de suciedad, como este silencio cómplice del ayuntamiento, del SMAPA y de Carlos Morales Vázquez, a quien no debería sorprenderle que su nombre se inscriba pronto en una demanda colectiva.










