El IEPC llevó a cabo el taller “Combatir la desinformación: herramienta vs fakes” para periodistas y comunicadores en Chiapas
Ainer González / Diario de Chiapas
Con la intención de reproducir, trasmitir y/o difundir información 100 por ciento verdadera y sin sesgos, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), llevó a cabo el taller “Combatir la desinformación: herramienta vs fakes” para periodistas y comunicadores en Chiapas.
En el marco del Día del Comunicólogo y Comunicóloga en México, el IEPC invitó al periodista especializado en verificación de contenido y analista de medios sociodigitales, Luis Roberto Castrillón, quien impartió una cátedra para conocer y reconocer el fenómeno de la desinformación en el país.
Dentro de este encuentro, el especialista en verificación de contenidos dio un panorama actual de la información que se generan en los medios mexicanos y extranjeros, a fin de detectar contenidos deliberadamente inexactos, creados para engañar y/o causar daño.
En este marco, enfatizó que la desinformación sí mata, porque los contenidos engañosos y malintencionados ponen en riesgo la vida de personas, por lo que la generación de información falsa o fake news, no es solamente un tema de ética periodística.
“La desinformación mata, no es solo asunto de ética, sino que se pone en riesgo la vida de personas”, comentó.
Por lo anterior, mencionó que en tiempos de incertidumbre o guerra, los gobiernos han hecho uso de la desinformación como una herramienta de estratégica para desestabilizar al enemigo, y la sociedad.
Como ejemplo, refirió que “entre 1920-1930, Polonia crea la oficina especial de desinformación para realizar operaciones de inteligencia activas”.
Por tanto, el periodista indicó que el proceso de la desinformación y las consecuencias de la difusión de datos no verificados, es un problema cotidiano ya que que en México no hay una cultura de verificación de datos.
“No hay cultura de verificación de datos en México… como se genera el proceso de desinformación… es igual que un virus. La desinformación se alimenta de nuestra ignorancia, sesgos, falsedades y datos engañosos”, puntualizó.
Tomando en consideración que la objetividad es un mito, dado a que la objetividad no existe en el periodismo, el especialista explicó que sea cual sea la noticia, todo dato debe ser verificado o corroborado, porque hay noticias falsas que son más perjudiciales que otras.
Por tanto, y desde un marco de referencia, el analista ofreció una serie de herramientas digitales que aproximen a conocer la verdad, al menos de lo que circula por internet y redes sociales.
Para finalizar, Luis Roberto Castrillón recomendó a las y los periodistas y comunicadores a comprobar las afirmaciones con otras fuentes o al menos asegurarse de que las afirmaciones no sean erróneas, así como ser cautelosos con la información que se desencadena una fuerte respuesta emocional y evitar narrativas sensacionalistas u ofensivos.










