Advierten que existe una gran cantidad de marcas en el mercado de medicamentos “milagro”, que traen consigo substancias que no son benéficas para el cuerpo humano; ni la Cofepris interviene
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Están proliferando por todo el país, productos que se dicen ser suplementos naturales, la mayoría de estos dicen en su caja, son para curar dolores del cuerpo, dolencias musculo esqueléticas.
Muchos de estos productos dicen contener colágeno, cúrcuma, ajo chino y otros tantos productos naturales que, según su contenido, quita las dolencias del cuerpo, curiosamente ninguno de estos productos se vende en farmacias regulares de medicamentos alopáticos.
“Lo pueden encontrar en establecimientos de productos naturales o incluso fuera, en las calles, hasta en internet los consiguen y los compran; el problema de estos productos y todo se empezó a ver de hace unos años y gente muy renombrada del Colegio de Reumatología, miembros activos, doctores del norte del país, dentro de ellos una doctora eminente que lidera el proyecto contra estos productos fraudulentos la doctora Greta Reyes se dieron a la tarea de indagar que tienen estos productos”, señaló José Alberto Cancino Garín, médico reumatólogo.
Existe una gran cantidad de marcas en el mercado de este tipo de medicamentos “milagro”, que traen consigo substancias que no son benéficas para el cuerpo humano.
“Le dicen este producto le quita el dolor de las articulaciones y resulta al empezar a analizar muchos de estos colegas, que en muchas ocasiones son cápsulas, les dijeron en laboratorios de análisis donde investigaban el producto decían, sus productos tienen, estos productos que son elementos que son medicamentos desinflamatorios, dentro de ellos un potente desinflamante que la mayoría de las veces es el mismo es una cortisona que se llama dexametasona”.
La dexametasona es un potente desinflamante que se va al sistema inmunológico y causa irregulaciones en todo el cuerpo; la cortisona mal utilizada y durante mucho tiempo y a dosis altas trae consigo una larga lista de efectos secundarios problemáticos al paciente.
“Frecuentemente eleva el peso de la persona por el reacomodo del tejido graso, eleva el azúcar, eleva la presión, descalcifica los huesos, favorece la presencia recurrente o frecuente de infecciones a cualquier nivel (urinaria, respiratoria, etc.), provoca fragilidad capilar, entonces los pacientes comienzan a tener moretones sin causa aparente”.
Además, altera el estado emocional del paciente, es decir, el paciente puede sentirse angustiado, nervioso, molesto, inquieto, puede haber crecimiento de bello en otros sitios, acné y otra serie de descomposiciones por dentro y por fuera del cuerpo.
Hay pacientes que desarrollan diabetes por el uso crónico de la cortisona o hipertensión, y lo que parecía ser un medicamento milagro que le ayudaría a quitar los dolores al paciente, este termina con otra clase de enfermedades.
“Además, hay otro problema con la cortisona, que está metida en estos productos herbolarios, que una vez que nosotros nos habituamos a tomar la cortisona, el cuerpo no la deja, de tal manera que el paciente se siente bien y dice ‘bueno ya no la voy a tomar’, y ese día que no la toma siente que le duele todo y el paciente piensa ‘otra vez me siento mal por mis dolencias’, y la vuelve a tomar y como por arte de magia se le quitan las molestias y eso lo mantiene enganchado al medicamento”.
El paciente se vuelve a dicto de la cortisona y no puede separarse ya de ella, sumiéndose de esta manera en más enfermedades, el especialista señaló que para que un médico pueda retirar al paciente de la cortisona debe hacerlo de una manera paulatina, reduciendo las dosis hasta sacarlas del cuerpo.
Por lo regular en las instrucciones de tomado del medicamento herbolario, señalan que se debe tomar dos capsulas en la mañana, dos en la tarde y dos más en la noche, lo que se vuelve una bomba para el cuerpo que evidentemente se habitúa rápidamente al medicamento y no podrá dejar el producto.
Estos productos se dispersan por todo el país, mayoritariamente de boca en boca, la mayoría de estos productos señalan las cajas son hechas en nuestro país, específicamente en el estado de Jalisco.
“Finalmente ya la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), se está haciendo cargo de indagar en estos productos, pero falta mucho, porque por aquí comienzan a proscribir alguna de estas marcas y salen otras, estamos empezando a notar que se está convirtiendo posiblemente en un problema de salud”.










