•          Entrevista con Felipe de La Mata sobre su libro que presenta una vista al México contemporáneo, su transformación democrática, y la evolución de la izquierda social

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas

“Las heridas”,Felipe de la Mata Pizaña

Las letras de un buen libro nos llevan siempre a vivir las historias que envuelven la trama de una novela bien contada; el caso de la obra “Las heridas”, escrito por Felipe de la Mata Pizaña, magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cumple a cabalidad esta función.

“Las heridas” recopila la historia de nuestro México post revolucionario, el entrañable caminar de la política mexicana, la expresión naciente y evolucionada de una izquierda que hoy día se ha consolidado en nuestro país.

A pesar de llevar este huracán de tópicos en el espacio de 336 páginas, Felipe de la Mata nos descubre su literatura contándonos que el parteaguas de nuestro México actual se genera en 1988; tanto que la porta de “Las  heridas”, le hace honor a este hecho crucial.

“Me parece que el año de 1988 es el año en el que todo esto empieza a cambiar en real, donde repentinamente primero, se abre la política, lo cual es algo muy especial; para existir una corriente democrática dentro del PRI que le comenzó a decir al presidente de la república que se necesitaban procedimientos democráticos dentro de los partidos políticos y democracia en el país”.

Estos hechos generan esa herida social tras el gran fraude electoral que formó una gran irritación entre la ciudadanía, en ese momento la sociedad salió a volcarse en gritos de molestia por el resultado; situaciones que hoy día parecen tan normales, en ese 1988 no era común.

“En los años 80 ver plazas de gente protestando, era algo que nos impactaba a los que ya estábamos vivos en esa época”, señala el autor.

En esos tiempos de encierro de la pandemia, Felipe de la Mata encontró una historia que contar, hechos que no solamente fueron recabados en los andares de la historia mexicana; sino también en una perspectiva propia y de figuras que trascendieron en la época contemporánea de nuestro país.

Ubalda y Alfonso

Esta es una novela polifónica en donde se explayan dos voces, la de Alfonso que es un muchacho joven de clase media que camina en la Ciudad de México y la describe; “es un muchacho que está tratando de entender a una sociedad que está cambiando”.

Por otro lado, la voz de Ubalda, que es un personaje complejo, que encarna la lucha de la izquierda y de la sociedad; “Ubalda es parte del movimiento cabañista de la guerrilla de Lucio Cabañas que habría de cimbrar a México, sobre todo en los años 70”.

En ese contexto el libro maneja la evolución de la izquierda mexicana a lo largo del tiempo, en donde nace en un movimiento rebelde que se levantaba en armas, hasta irse convirtiendo en una izquierda democrática e institucional, sobre todo con la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), a partir de 1989.

“A lo largo de mi trabajo como Magistrado Electoral, he tenido la suerte de resolver miles de expedientes de comunidades indígenas, y he entendido leyendo los expedientes y conversando con las comunidades, he tratado de entender la cosmovisión de los pueblos indígenas, y entiendo muy bien que la palabra propiedad, que la palabra comunidad, tiene un muy diferente sentido en los pueblos y comunidades indígenas que en la sociedad mestiza”.

Ubalda trata de retratar esos valores de comunidad, porque para los indígenas, ‘la comunidad está antes que el individuo’; al nacer en Ayotzinapa, en Guerrero Felipe de la Mata toca el tema de los jóvenes desaparecidos en este municipio y da una visión de lo que desencadenó esta situación en el país.

Siguiendo con la visión de Ubalda; el escritor nos señala que los pueblos y comunidades indígenas parten de otra forma de ver el mundo, teniendo una perspectiva comunitaria y no individual, “la comunidad es la base de todo y solo a través de la comunidad es que se entiende al individuo, trabajar y servir a la comunidad es parte de su día a día”.

La gran mayoría de los cargos públicos que se ejercen son gratuitos, porque la gente sabe y entiende que es un honor servir a la comunidad; la gente vive entorno a la comunidad y a la propiedad comunitaria.

“No tenemos los mestizos una cosmovisión semejante, nosotros estamos influenciados por las ideas liberales, la cosmovisión de las zonas indígenas es, diría yo, una mística muy especial”.

En el caso de Alfonso, nos sirve para entender a una sociedad que se ha ido transformando, la sociedad mexicana de los años 80´s era altamente homofóbica, era una sociedad en la cual las mujeres tenían que estar al servicio del hogar y de los varones en donde no se entendía una filosofía paritaria.

“Si es muy importante hacer notar que estamos bajo circunstancias de cosmovisiones diversas, la sociedad mestiza mexicana está influida por los países occidentales; Estados Unidos o Inglaterra mantienen una visión filosófica la visión liberal de la revolución francesa”.

Esta sociedad llena de estereotipos, son reflejados en la voz de Alfonso, descripciones que hoy en día sorprenderían a la juventud; “hoy día la sociedad mexicana se ha abierto a la igualdad, a la empatía y por supuesto al amor, dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pues yo diría que sí, en nuestra mente, pero es de reconocer que los 80´s tenían grandes defectos con una sociedad cerrada y conservadora”.

Los personajes de la novela, sirven para describir esa sociedad altamente clasista y racista, añadió el escritor, “esto es un tema tocado en la novela, donde se evidencia como nuestra sociedad poco a poco ha ido progresando, no lo suficiente, pero ha ido progresando”.

La novela, dijo, trata de ser inmersiva en un tiempo y una sociedad que ya no existe y uno de los temas importantes es como se describe el cambio que ha tenido la Ciudad de México.

Evolución de la CDMX

Esta megalópolis llamada Distrito Federal (ahora Ciudad de México), en los 80´s comenzaban a tener problemas que se irían agravando hasta nuestros días, uno de ellos la sobrepoblación y manejo de los servicios básicos, otro, el más habitual el tráfico vehicular.

México se ha vuelto un país multinacional no solo por la gentrificación de los estadounidenses también por los migrantes que cada vez acaparan más las calles de la ciudad ahora cosmopolita.

“Ante los fenómenos de migración, creo que como sociedad debemos estar abiertos a esos fenómenos; México es un país fraterno desde hace mucho tiempo, por lo que debe ser un país de puertas abiertas”, puntualizó.

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