• Para la Iglesia Católica estos días no deben ser tomados por festividades banales, sino como un recordatorio de fe
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez compartió en su mensaje dominical que esta temporada de asueto debe servir para una reflexión que conduzca a “una vida nueva dejando nuestros sepulcros de tristeza y de egoísmo”.
Este Domingo de Ramos fue la antesala de la Semana Santa, un periodo litúrgico, pero también aprovechado por miles de personas para vacacionar en centros turísticos y destinos de playa.
Sin embargo, para la Iglesia Católica mexicana estos días no deben ser tomados por festividades banales, sino como un recordatorio de fe, y un ejercicio de reflexión, en el que la fe “nos invita a ser santos amando, pasando por este mundo haciendo el bien. La fuerza transformadora de estos días, nos hace personas de fe, de esperanza y de amor”, destacó en su comunicado la Arquidiócesis de esta ciudad.
En el contexto de esta celebración, la Iglesia recordó que el próximo Jueves santo los creyentes católicos celebran tres realidades enlazadas íntimamente: la institución de la Eucaristía; la institución del sacerdocio ministerial, el mandato del amor.
“La Eucaristía vespertina del Jueves Santo, es la introducción al Triduo Pascual de la Muerte, Sepultura y Resurrección del Señor; esto exige de nosotros: volver a la Eucaristía, vivir el mandamiento del amor”.
Mientras que el “Viernes santo”, no es correcto quedarse solo en el aspecto de la muerte, “hay que vivir este día con un corazón acompañado de la esperanza cierta de la Resurrección”.










