Valeria Córdova / firma origen
La falta de limpieza de un canal de aguas residuales y los trabajos de rehabilitación de la línea K del tren transístmico, han provocado que las lluvias inunden constantemente una vivienda ubicada en la colonia Zaragoza, en Huixtla.
Los encharcamientos comenzaron hace casi un mes, poco antes de que María Sánchez solicitara al ayuntamiento a cargo de Gilberto Hernández Gramajo, que realizara el desazolve del canal de agua residual que pasa a un costado de su casa, debido a un taponamiento generado por escombros de la línea férrea K.
A pesar de que en el documento entregado al ayuntamiento se especifica que la cuidadana es una persona de la tercera edad que vive con su hija y nietos, el gobierno municipal únicamente envió a personal de Protección Civil a evaluar las afectaciones, sin brindar ningún tipo de solución.
“Solo llegaron a ver, ni siquiera ayudaron a sacar el agua con un trapeador. Yo tengo entendido que Protección Civil maneja unas mangueras donde absorben el agua para avanzar rápido, pero ni eso cargaron”, relató la afectada.
Con el paso de los días, las intensas lluvias comenzaron generar encharcamientos cada vez mayores, haciendo que el agua ingresara por toda la vivienda, perjudicara electrodomésticos y provocara la caída de una barda perimetral en el patio trasero.
Esta última situación orilló a las afectadas a recurrir a la constructora IDINSA, la cual está a cargo del proyecto del tren transístmico. Dicha constructora, se comprometió a ayudar con las reparaciones e incluso comenzó a reconstruir la barda perimetral. Sin embargo, los trabajos han avanzado de manera lenta y poco eficiente.
“Ellos quedaron que nos iban a apoyar. Han mandado a dos o tres albañiles pero está muy lento el trabajo. Era una barda de 24 metros y la quieren hacer solamente de un metro” agregó.
Mientras tanto, cada vez que se nubla el cielo, María y su familia se ven obligados a abandonar su propio hogar en búsqueda de resguardo.










