Población se queja se que hacen de las suyas la directora y su enfermero, brazo derecho para aplicar violencia.
M de R / Diario de Chiapas
El enfermero Jesús Méndez Martínez, acusado de violencia, ahora es acuerpado por una literal fuerza de reacción que secuestra las instalaciones del Hospital Básico Comunitario de Salto de agua Chiapas.
En el colmo del exceso de poder y violencia, la directora del Hospital Básico Comunitario, Susana Ivette Morales Magdaleno, cae en acciones que hasta pudieran rayar en actos delincuenciales.
Y es que sin mediar notificación alguna para el personal que ella considera está en su contra, incluyendo algunos especialistas, simplemente ordena a su círculo de seguridad, impedir su entrada como sucedió recientemente con la anestesióloga Ana Bertha
Es el caso que el enfermero violento, Jesús Méndez Martínez, ahora fortalecido con elementos de seguridad, privó de su libertad o por mejor decir, secuestró a un taxista por llevar a una paciente que requería atención médica, en momentos en los que desafortunadamente para el taxista y la enferma, la anestesióloga de nombre Ana Bertha era impedida de entrar a su centro de trabajo, que según declara la misma anestesióloga, jamás fue notificada de su virtual cese, ordenado por la doctora Susana Ivette Morales Magdaleno.
La indignación de la población está llegando a límites que, si no se pone un hasta aquí a la directora Susana Ivette Morales Magdaleno, al camillero Jesús Méndez Martínez y al cartel de seguridad que ahora rodea al hospital básico comunitario, la propia población de Salto de agua, amenaza con abrir por la fuerza las instalaciones del hospital ahora convertido en búnker de la directora.
Trasciende incluso que quien comanda al grupo de uniformados que pertenecen a una empresa de seguridad privada, es un ex policía municipal, corrido de la corporación municipal, precisamente por no cumplir con los requisitos de control y confianza.










