Lepra, enfermedad milenaria

Dr. Guillermo Flores Flores

La lepra es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae, y ha acompañado a la humanidad prácticamente desde que esta existe. Simplemente recordando la película los 10 mandamientos, vemos que la madre y hermana de Juda Ben Hur son afectadas por esta enfermedad, amén de que también se observa que con la fe y la entrevista con Jesucristo ellas se convierten en otro de los milagros que Jesucristo hizo en esta tierra. Hablando en particular de la enfermedad debemos mencionar que la lepra; también es conocida como enfermedad de Hansen debido a que es causada por el llamado bacilo de Hansen. El bacilo se reproduce muy despacio y el periodo promedio de incubación e inicio de los signos y síntomas de la enfermedad es de aproximadamente cinco años (El tiempo que paso Juda Ben Hur en las galeras romanas). Los síntomas iniciales son manchas claras o oscuras o nódulos en la piel resultan en lesiones en la piel y pérdida de sensibilidad en la zona afectada. Otros síntomas incluyen debilidad muscular y sensación de hormigueo en las manos y los pies. Cuando los casos no se tratan al inicio de los signos e síntomas, la enfermedad puede causar secuelas progresivas y permanentes, que incluyen deformidades y mutilaciones, reducción de la movilidad de las extremidades e incluso ceguera.

LA ENFERMEDAD

La Lepra afecta principalmente a la piel, los nervios, la mucosa de las vías respiratorias superiores y los ojos. En algunos casos los síntomas pueden aparecer a los 9 meses después de haber adquirido la infección y en otros casos pueden tardar hasta 20 años. La lepra no es altamente infecciosa y se transmite a través del contacto cercano y frecuente con personas infectadas no tratadas. La lepra es curable y el tratamiento proporcionado, reduce considerablemente las posibilidades de discapacidad. Hoy en día, el tratamiento de la lepra es gratuito (a través de la OMS gracias a la donación de Novartis), y simple. La mayoría de los países endémicos han puesto esfuerzos en integrar los servicios de atención a la lepra en los servicios de salud existentes.

De tal manera que la atención de estos pacientes tiene varios objetivos entre los que se encuentran: disminuir los efectos en la Las personas afectadas por la lepra de discriminación y estigmatización. Ya que indudablemente esta situación tiene efectos negativos en el acceso al diagnóstico, el resultado del tratamiento y los resultados de la atención, además de violaciones de los derechos humanos, civiles, políticos y sociales. Poner fin a la discriminación, el estigma y los prejuicios es fundamental para acabar con la lepra. A nivel mundial, en 2015 se registraron 211.973 nuevos casos y en las Américas 33.789 nuevos casos. Así podemos ver que la distribución de la enfermedad tiene unos parámetros más o menos fijos y muestran que en 24 países de las Américas se notificaron casos de lepra, algunos con más de 100 casos por año: Argentina, Colombia, Cuba, México, Paraguay, República Dominicana, Venezuela y Brasil. Éste último concentra el 94% de los casos de toda la región, situación que quizá pueda atribuirse al tamaño de este país y a la existencia de grandes zonas de terreno selvática con una dificultad geográfica a la atención médica.

LO QUE LA ORGANIZACIÓN

 PANAMERICANA PARA LA SALUD HACE:                                                                                                                                          

Desde 1992, la OPS/OMS ha promovido el Plan de Acción Regional para la Eliminación de la Lepra en las Américas, para la cobertura de tratamiento con poliquimioterapia y desde entonces ha alcanzado coberturas del tratamiento del 42%, y desde el 2001 hasta hoy día la cobertura es casi universal. La Organización proporciona el medicamento gratuitamente a todas las personas que lo necesiten, a través de donaciones de la Fundación Novartis para el Desarrollo Sostenible.

En 2009, los países Miembros de la OPS/OMS, a través de la Resolución CD49.R19, 2009, se comprometieron con la meta de eliminar la lepra como problema de salud pública, al primer nivel sub -nacional para el 2015 y en el 2012, la OPS/OMS formuló un “Plan de Acción para Acelerar el Logro de la Eliminación de la Lepra en Latinoamérica y el Caribe”, alcanzar la reducción de la prevalencia por esta en enfermedad a menos de 1 caso por cada 10.000 habitantes.

La Resolución A/RES/65/215 para la “Eliminación de la Discriminación Contra las Personas Afectadas por la Lepra y sus Familia res”, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre del 2010 con el fin de fomentar la formulación y aplicación de políticas y medidas para prevenir la discriminación de las personas afectadas por lepra y a sus familiares.

En 2016, el Consejo Directivo de la OPS/OMS aprobó la Resolución CD55.R9 que incluye la implementación del Plan para la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas, entre ellas la lepra.

La OMS elaboró la Estrategia Mundial contra la Lepra 2016 -2020, la cual proporciona orientación a quienes gestionan los programas nacionales contra la lepra para llevar a cabo acciones destinadas a reducir la carga de la enfermedad y en colaboración con diversos sectores, incluidas las organizaciones que trabajan por los derechos humanos y la igualdad de género.

En 2018 la OMS publicó las Directrices para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra. En ellas se proporcionan los conocimientos y las pruebas más recientes sobre el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la lepra, basados en un enfoque de salud pública en los países endémicos e incluye os siguientes puntos:

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por Mycobacterium leprae, un bacilo acidorresistente. Afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias altas, los ojos y otras estructuras. La lepra ha aquejado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Alguna vez llegó a afectar a todos los continentes y dejó una estela terrible en la historia y la memoria de la humanidad con imágenes de mutilación, rechazo y exclusión social. El diagnóstico se basa frecuentemente en los signos y síntomas, que son fáciles de observar y provocar por cualquier agente sanitario que haya recibido una breve capacitación. En raras ocasiones es necesario recurrir a los análisis de laboratorio y otros exámenes para confirmar el diagnóstico de lepra.

La resolución WHA44.9, aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en 1991, abrió el camino y en la actualidad 119 de 122 países donde la lepra era endémica han eliminado la enfermedad como problema de salud pública al haber alcanzado el objetivo de 1 caso por 10 000 habitantes. El compromiso de eliminar la lepra fue reiterado por la Asamblea de la Salud en 1998 mediante la resolución WHA51.15.

La estrategia para eliminar la lepra como problema de salud pública persigue una doble finalidad: a) mejorar el acceso al diagnóstico mediante la integración de los servicios de lucha contra la enfermedad en los servicios existentes de salud pública, y b) proporcionar medicamentos eficaces de manera gratuita. La detección temprana de casos ha disminuido extraordinariamente el riesgo de deformidades y discapacidad de los enfermos, lo cual permite que estos puedan llevar una vida digna.

El logro notable de reducir la carga global de la lepra en los dos últimos decenios tiene su origen en un acontecimiento importante en la historia de la lucha contra la enfermedad. En 1981, el Grupo de Estudio de la OMS sobre Quimioterapia de la Lepra recomendó aplicar como norma el tratamiento multimedicamentoso.

Desde 1985, la prevalencia de lepra en todo el mundo se ha reducido más de 90% y más de 15 millones de enfermos se han curado con dicho tratamiento. Este éxito ha sido posible gracias al sólido compromiso de los países donde la enfermedad es endémica, con el apoyo de la comunidad internacional, en particular la Nipón Foundation y la Fundación Conmemorativa Sasakawa para la Salud; la empresa farmacéutica Novartis y la Novartis Foundation for Sustentable Development; organizaciones bilaterales; y organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, en particular la Federación Internacional de Asociaciones contra la Lepra.

Se calcula que la identificación y el tratamiento multimedicamentoso oportunos han prevenido la discapacidad causada por la lepra en un millón a dos millones de personas. Hoy por hoy hay una mayor consciencia y compromiso político en los países donde la enfermedad es endémica y se ha renovado el hincapié en las cuestiones relacionadas con los derechos humanos y la estigmatización y discriminación con que se enfrentan los enfermos leprosos y sus familias.

Desde 1985, la OMS ha proporcionado tratamiento gratis a todos los enfermos leprosos en todo el mundo gracias a las contribuciones generosas de la Nippon Foundation y la Novartis Foundation for Sustainable Development.

A principios de 2009, la prevalencia de lepra notificada por los países invoucrados era de algo más de 213 000 casos. Esa cifra corresponde al número de personas sometidas a tratamiento multimedicamentoso al comienzo del año. El número de casos nuevos detectado a nivel mundial cada año disminuyó de forma constante desde un pico de más de 763 000 en 2001 a 249 000 en 2008.

CONCLUSIÓN

Como mencionamos en la introducción de este artículo, la lepra es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae, y ha acompañado a la humanidad prácticamente desde que esta existe. Como mencionamos simplemente recordando la película los 10 mandamientos, vemos que la madre y hermana de Juda Ben Hur son afectadas por esta enfermedad, amén de que también se observa que con la fe y la entrevista con Jesucristo ellas se convierten en otro de los milagros que Jesucristo hizo en esta tierra. Esta enfermedad es muy particular ya que no es afortunadamente un azote para la humanidad sin embargo está presente y aun se requieren medidas para exterminarla.  Durante 2008, sólo 17 países notificaron más de 1000 nuevos casos considerando que en 1980 teníamos 190 países con casos reportados, prueba de que debemos agradecer los trabajos extensos de la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud y sobre todo al laboratorio Novartis que con su gran labor filant5opica beneficia a los pacientes donándoles el tratamiento completo. Regresando a los 17 países de los que hablábamos en 2008, diremos que esos países representan el 94% de los casos nuevos detectados a nivel mundial durante 2008. Actualmente la lepra está circunscrita a África, Asia, y América Latina. Sigue habiendo colecciones de la enfermedad en los países endémicos más grandes, pese a que han alcanzado recientemente la meta de eliminación de la lepra a nivel nacional. No hay que desatender esas zonas problemáticas aún pendientes, y deben tomarse medidas enérgicas para conseguir eliminar la lepra como problema de salud pública a nivel mundial, nacional y local.

 Sigue siendo esencial contar con buenos sistemas de vigilancia para evaluar la disminución de la carga de lepra y de su transmisión. Los programas nacionales deberían seguir obteniendo información, y notificándola, acerca de la prevalencia y la tasa de prevalencia, la detección y la tasa de detección (desglosada por grupos de edad y por sexos), la proporción de pacientes con discapacidades de grado 2 entre los casos nuevos, la proporción de pacientes clasificados como multibacilares entre los nuevos casos detectados, la proporción de niños menores de 15 años entre los nuevos casos detectados, la tasa de curaciones, y la tasa de recaída o el riesgo de recaída. Se deberían intensificar las investigaciones, en particular para estudiar la transmisión de la enfermedad y la patogénesis, y propiciar el desarrollo de nuevos planteamientos de diagnóstico y tratamiento, así como el tratamiento de las reacciones leprosas y las lesiones nerviosas.

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