El poeta, narrador y ensayista comiteco tiene un pequeño tributo en el Museo Rosario Castellanos.
Ada Iveth Morales / Comitán
En el Museo Rosario Castellanos se encuentra un emotivo altar en honor al maestro Oscar Bonifaz Caballero, Premio Chiapas 2014, quien falleció el 16 de mayo a los 97 años de edad.
El altar, creado por el Ayuntamiento de Comitán a través de la Dirección de Cultura, estará abierto al público de 9 de la mañana a 7 de la noche para aquellos que deseen dejar una ofrenda o algo significativo. A pesar de su partida, el maestro Bonifaz Caballero cumpliría 98 años en septiembre de este año. El Ayuntamiento Municipal está preparando un merecido homenaje póstumo en los próximos días para honrar su legado.
A lo largo de su trayectoria, el maestro Bonifaz Caballero ha dejado un notable legado literario y cultural. En 1956, publicó su libro de poesías “Grito sin Espacio” y ha sido galardonado con varios premios, entre ellos el primer lugar en prosa en el certamen literario de Chiapa de Corzo, Chiapas en 1963, y el primer premio en los Juegos Florales de San Marcos celebrados en Tuxtla Gutiérrez en el mismo año. En 1967, su cuento “El suave Milagro” fue publicado en su libro “La Noche de los Girasoles”, bajo el auspicio de la Secretaría de Educación Pública. Además, obtuvo el primer lugar en los juegos florales dedicados al maíz en Azuayo en 1970 y fue distinguido con el premio “Xinastli de Oro”.
Entre sus obras destacadas se encuentran “La noche de los girasoles” (cuento, SEP, Tuxtla Gutiérrez, 1975), “Arcaismos, regionalismos y modismos de Comitán” (ensayo, UNACH, Chiapas, 1976), “Semblanzas de mi pueblo” (ensayo, Grupo Integrado del Patronato de la Cultura, Tuxtla Gutiérrez, 1980), “Rosario” (biografía de Rosario Castellanos, Presencia Latinoamericana, 1984), “Poemas en blanco y negro” (poesía, Gobierno del Estado de Chiapas/ICHC, Cuadernos Ocasionales, 1995), y “El espacio luminoso. Poesía reunida 1956-2007” (poesía, Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, 2011). Además, fundó la Casa de la Cultura de Comitán, conocida hoy como el Centro Cultural Rosario Castellanos, y fue director del Teatro de la Ciudad Junchavín durante muchos años. Su obra literaria también incluye la novela “El eco del silencio” (Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, 2015).










