La propuesta presentada en el Congreso del Estado de modificarlo ha causado gran controversia entre la población; mientras algunos lo aprueban porque tiene pocos elementos representativos para el chiapaneco actual, otros argumentan que su cambio es incongruente, generaría gastos y es innecesario en comparación a otros temas que requieren atención.
Karla García / Edén Gómez / José Salazar / Marco Alvarado / Javier Mendoza / Diseño: Luis Méndez / Diario de Chiapas
El pasado 23 de junio en el Congreso del Estado se propuso una modificación al Escudo de Chiapas para eliminar símbolos de la conquista y el colonialismo, como los leones y el castillo, a fin de reemplazar el escudo de armas por un “Escudo Estatal” que refleje la identidad, diversidad y valores de un Chiapas moderno y en paz.
Varios estados de la República Mexicana han modificado el diseño de sus escudos de armas para modernizar la imagen, celebrar aniversarios o reflejar cambios administrativos, y el escudo de armas de Chiapas no es la excepción, pues se estima que ha tenido de 20 a 35 modificaciones a lo largo de su historia, desde 1535. Pero estos cambios solo han sido sutiles, conservando los símbolos heráldicos, como la corona, los leones y el castillo.
El 2 de agosto de 2000, se decretó la preservación y difusión del Escudo del Estado Libre y Soberano de Chiapas, publicado en el Periódico Oficial del Estado N° 034-4ª Sección.
En su artículo 3º. dice: “La reproducción del Escudo de Chiapas deberá responder en forma fiel al modelo descrito y adjunto que será guardado en el Palacio de Gobierno, en el Archivo Histórico, en la Secretaría de Educación Pública y en el H. Congreso del Estado de Chiapas, en consecuencia, no podrán suprimirse ni cambiarse figuras, ni añadirse elementos que rompan la estética y armonía que tradicionalmente ha guardado”.
Es una inquietud ciudadana
El diputado de Morena, Ángel del Valle Molina, quien presentó la propuesta de la modificación al escudo de Chiapas explicó que el proceso de análisis sobre una eventual renovación del escudo de Chiapas no parte de una iniciativa legislativa, sino de una expresión ciudadana que el Congreso del Estado está escuchando con respeto y apertura.
“En el Congreso no existe una iniciativa formal sobre este tema. Lo que tenemos es la recepción de expresiones sociales, de colectivos, académicos, asociaciones y cámaras empresariales que nos han hecho llegar su interés en revisar los elementos simbólicos del escudo estatal”, afirmó.
El legislador subrayó que todo este proceso se está realizando desde la sociedad civil y que, en su momento, el Congreso del Estado actuará conforme al mandato ciudadano.
“Nosotros no estamos impulsando ningún cambio unilateral. Escuchamos, recibimos y acompañamos el sentir de la población. Si la sociedad decide presentar una propuesta formal, entonces se evaluará en las comisiones correspondientes y conforme al marco legal”, dijo.
Entre las observaciones que han surgido, mencionó que algunos sectores cuestionan la presencia de ciertos símbolos en el escudo, como la corona, que consideran herencia de la monarquía española, o el color rojo del fondo, que algunos interpretan como una representación de violencia, aunque otros lo asocian con un atardecer. También se han planteado ideas como sustituir elementos paisajísticos —como las palmeras— por especies propias del territorio chiapaneco, como la pochota, árbol emblemático del estado.
Primer foro “Diálogos por la Renovación del Escudo de Armas de Chiapas”
A raíz de esta propuesta, el pasado 12 de octubre, en el marco conmemorativo del Descubrimiento de América, antropólogos, historiadores, sociólogos, filósofos, académicos y estudiantes de universidades y profesionistas de diversas áreas acudieron al primer foro “Diálogos por la Renovación del Escudo de Armas de Chiapas”, realizado en el mirador del Cañón del Sumidero.
Este evento contó con la presencia de Andrés Fábregas Puig, una de las personalidades más respetadas de la entidad por su trayectoria cultural y académica, quien planteó que cambiar el actual escudo estatal representa una oportunidad histórica para reflexionar sobre la identidad y la memoria colectiva del pueblo chiapaneco.
“Tenemos una historia que nos llena de orgullo en algunos puntos y de vergüenza en otros, como las represiones y matanzas que han marcado nuestra vida colectiva. Es necesario hablarlo, hacerlo parte de una especie de psiquiatría social”, dijo.
Diálogo abierto e incluyente
Carlos Montesinos Kramsky, docente e investigador de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), calificó como “válida” la pregunta sobre si los elementos del escudo aún representan la identidad chiapaneca contemporánea.
“La discusión es abierta. Hay puntos a favor y en contra, creo que lo positivo es que se abrió al debate social”
Según el investigador, el tema central a dilucidar es si esos elementos “aún nos representan”, ya que es evidente que algunos “ya no corresponden a la contemporaneidad del estado”.
Pese a su origen, Montesinos Kramsky subraya el valor del escudo actual como un elemento de trascendencia histórica e identificación. Sin embargo, enfatiza que es igualmente crucial para los chiapanecos de hoy preguntarse qué elementos quieren que refleje un nuevo posible escudo de armas y qué los representa genuinamente.
Próximos foros de consulta
Ricardo Aguilar Gordillo, representante del Colectivo Ciudadano “Conciencia Histórica por Chiapas”, el cual convocó al foro en el Cañón del Sumidero, informó en la entidad que se realizarán más foros ciudadanos de consulta sobre el tema.
“Estamos hablando de mediados de noviembre hacer otro, y lo queremos hacer en Palenque, y hacer un tercero en Izapa. Incluso se está hablando en Soconusco, esta región rica de Chiapas que es el Soconusco, y que Izapa es el corazón de una de nuestras culturas madres: la cultura zoque, de donde se desprenden. Todas estas expresiones originarias, como el tzotzil, el chol, el tojolabal, son las expresiones originarias de lo que hoy son los distintos grupos de Chiapas. Pues es la cultura madre, la cultura zoque y Palenque, los mayas.”
Del Valle Molina reconoció que el tema ha despertado un amplio debate en la sociedad chiapaneca, con opiniones diversas que se están canalizando a través de foros y consultas organizadas en distintas regiones del estado. “Se trata de escuchar a todos: a los pueblos originarios, a los jóvenes, a los artistas, a los historiadores. La intención no es romper con el pasado, sino rescatar los valores históricos y culturales que nos representan como chiapanecos”, puntualizó.










