Sospecha fundada del tráfico de influencias con Pepe Cruz

•          Media docena de dueños con acciones similares en porcentaje están al frente del Hospital Tuxtla, que se levantó de la noche a la mañana, en el periodo del ex secretario de Salud, hoy senador por Morena

•          Diario de Chiapas documentó que el llamado “Hospital Tuxtla” presta servicios médicos las 24 horas sin contar con razón social acreditada, CLUES, SIRE ni licencias sanitarias obligatorias.

Diario Media Group

Un tufo de misterio se encierra en la capital chiapaneca, debido al funcionamiento del Hospital Tuxtla, cuya construcción y operación inició en el periodo de José Cruz, ex secretario de Salud, quien utilizaría el tráfico de influencias para dejar en familia la propiedad de este inmueble que se caracteriza por ser de “bajo costo” y donde el Consejo de Administración permite que la familia de los pacientes lleve por su cuenta los medicamentos que se requieran para el enfermo.

El Hospital Tuxtla está ubicado en la ciudad capital sobre la Quinta Norte Oriente, junto a la iglesia de San Jacinto. Una investigación de Diario Media Group supone que se encuentra bajo señalamientos de un presunto manejo de influencias para la obtención de permisos de funcionamiento, en los que habría intervenido el Dr. “Pepe” Cruz, hoy flamante senador por Morena que se enfrenta acusaciones de corrupción durante su gestión, en el sexenio de Rutilio Escandón Cadenas.

Según la información obtenida, el hospital operaría como una sociedad privada integrada por varios socios. De manera extraoficial, se señala que la esposa de uno de ellos habría sido funcionaria del Tribunal de Justicia o de la Fiscalía General del Estado durante la administración de pasada, y presuntamente utilizó su posición e influencias para agilizar y asegurar la aprobación de los permisos necesarios para la apertura y operación del nosocomio.

Dichos trámites, aseguran las fuentes, se habrían concretado a través de la intervención de Pepe Cruz, lo que habría permitido al hospital acceder a diversos beneficios administrativos.

Un par de trabajadores del nosocomio confirmaron a este medio que la información relacionada con la propiedad, sus dueños y todo lo que concierne a su operatividad, se encuentra bajo resguardo, por seguridad, “está protegido, es decir, bajo reserva del Estado”, dijeron quienes pidieron el anonimato para no salir perjudicadas en su situación laboral.

Servicios ganga

El Hospital Tuxtla es conocido por ofrecer cirugías y procedimientos a bajo costo, lo que le ha generado una amplia clientela. Parte de su atractivo, radica en que permite a los doctores ingresar sus propios medicamentos o armar paquetes médicos a precios reducidos, práctica especialmente común entre especialistas, en particular urólogos.

No obstante, existen señalamientos graves sobre posibles irregularidades en su operación. Las fuentes consultadas aseguran que el hospital no cumple con las normas de Protección Civil ni cuenta con condiciones óptimas de seguridad e infraestructura para brindar atención médica, lo que podría representar un riesgo tanto para pacientes como para el personal de salud.

Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial por parte de los directivos del Hospital Tuxtla ni de las autoridades estatales para aclarar estos señalamientos. Tampoco, se ha informado si existen inspecciones en curso por parte de Protección Civil o de la Secretaría de Salud.

El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de influencias políticas para favorecer proyectos privados en el sector salud, así como la necesidad de reforzar la supervisión y transparencia en la autorización y operación de hospitales y clínicas en la entidad.

Lo cierto es que en el Consejo de Administración existen por lo menos una media docena de propietarios que se reparten las acciones.

El hospital, en su fachada, prácticamente pasa desapercibo, aunque su construcción está tendida a hacia la profundidad de la cuadra. Tiene una recepción cerrada y muy pequeña, como si fuera recepción de dentista o un consultorio médico. Sobre su pared penden “permisos” enmarcados, aunque no alcanzan a tener visibilidad del contenido.

Lo que suena incongruente es que el hospital no tiene directorio de médicos, aunque la información verificada es que todos los doctores tienen especialidad, además de que tienen el servicio de Urgencias las 24 horas, quirófano para operaciones, con los médicos que llegan a ejecutar sus cirugías, aunque no se tienen consultorios.

Un par de trabajadoras de este Hospital tienen demandas en curso por el trato que les dan los “directivos”, aunque se negaron a dar información porque sus casos están por tener una sentencia, misma que esperan les favorezca en los próximos meses.

Favorece Salud y Dipris funcionamiento de hospitales patito

Entre 2018 y 2024, durante la administración de José Manuel Cruz Castellanos, diversos proveedores, empresas y particulares resultaron beneficiados por decisiones tomadas desde la dependencia, en un periodo marcado por la opacidad y la falta de controles. El exfuncionario, hoy senador por Morena, autorizó licitaciones, permisos y operaciones que hasta la fecha no han sido transparentadas.

En ese contexto, la Secretaría de Salud estatal, con la anuencia de su entonces titular, permitió la operación de establecimientos médicos cuyos expedientes administrativos permanecen ocultos o incompletos, favoreciendo a personas físicas y morales ligadas al sector salud en la capital chiapaneca.

Doble registro e inconsistencias a la vista

Uno de los casos documentados es el de la empresa “Servicios de Salud Tuxtla S.C.”, también identificada como “Hospital Tuxtla”, la cual ofrece servicios de medicina general y de especialidad en la zona norte de Tuxtla Gutiérrez, específicamente sobre la Quinta Avenida Norte, una de las áreas de mayor plusvalía de la ciudad.

Al respecto, Diario de Chiapas investigó que dicho establecimiento no cuenta con razón social plenamente acreditada, nombre comercial registrado, inscripción en el registro mercantil ni licencia sanitaria vigente para operar como hospital. Pese a ello, mantiene actividades médicas con atención las 24 horas, todos los días, en un inmueble ubicado en la 5ª Avenida Norte número 329, en el barrio de San Jacinto.

Además, la empresa que opera bajo el nombre de “Servicios de Salud Tuxtla S.C.” o “Hospital Tuxtla” no cuenta con Registro Federal de Contribuyentes (RFC) ni razón social completa registrada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), requisito indispensable para cualquier prestador de servicios de salud. Esta omisión impide verificar su situación fiscal, su identidad jurídica y la legalidad de los contratos, pagos o facturación que pudiera realizar, pese a mantenerse en operación con la tolerancia de autoridades sanitarias estatales.

Aun cuando se trata de un centro que presta servicios hospitalarios, el lugar carece de licencia sanitaria, documento obligatorio para establecimientos que realizan procedimientos quirúrgicos o de maternidad, trámite identificado bajo la homoclave COFEPRIS-05-034, el cual exige pago de derechos y una visita de verificación previa por parte de la autoridad.

Además, no existe constancia del Permiso Sanitario de Construcción, requisito indispensable antes de edificar o remodelar inmuebles destinados a quirófanos, ya que este avala el cumplimiento de flujos sanitarios en áreas negra, gris y blanca, conforme a la normatividad vigente.

De igual forma, el establecimiento no cuenta con Aviso de Responsable Sanitario, figura obligatoria mediante la cual se designa a un médico con título y cédula profesional, responsable de la vigilancia técnica y operativa del inmueble.

Sin licencias especiales

A lo anterior se suma la ausencia de licencias especiales para áreas como farmacia, banco de sangre o el uso de equipos de rayos X, permisos que deben tramitarse de manera individual ante las autoridades sanitarias, particularmente en el caso de fuentes de radiación.

En materia normativa, el hospital tampoco acredita el cumplimiento de diversas Normas Oficiales Mexicanas, entre ellas la NOM-016-SSA3-2012, que establece las características mínimas de infraestructura y equipamiento hospitalario; la NOM-004-SSA3-2012, relativa al manejo del expediente clínico; así como la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, sobre el manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos, que obliga a contratar empresas recolectoras autorizadas.

En el ámbito municipal, no existe evidencia pública de la factibilidad de uso de suelo emitida por el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, documento que avala la instalación de servicios de salud de alto impacto. Tampoco, se localizó licencia de funcionamiento ni dictamen vigente de Protección Civil, este último obligatorio para hospitales por el riesgo que representan para usuarios y personal.

Asimismo, el establecimiento no aparece dado de alta en el Sistema Integral de Registro de Establecimientos (SIRE), ni cuenta con Clave Única de Establecimientos de Salud (CLUES), registros indispensables para que un hospital exista formalmente dentro del sistema nacional de salud.

Los millones de Pepe Cruz

En paralelo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó observaciones por posible daño a la Hacienda Pública Federal en el ejercicio de recursos del sector salud en Chiapas, correspondientes a la Cuenta Pública 2023.

Dichos señalamientos recaen en recursos federales ejercidos por la Secretaría de Salud estatal durante el periodo en que José Manuel Cruz Castellanos fungió como titular de la dependencia, entre 2018 y 2024.

De acuerdo con los informes de fiscalización, la ASF inició procedimientos resarcitorios por alrededor de 14 millones de pesos, derivados de inconsistencias en la comprobación y aplicación de recursos federales destinados a servicios de salud en la entidad. De todo ello no hay ninguna versión ni seguimiento público oficial.

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