La comunidad de Mezcalapa exige sanciones penales contra los involucrados en el deceso de «La Wera», una perrita que pertenecía a la comunidad y que fue sustraída para fines académicos sin consentimiento previo
MdeR/Diario de Chiapas
La Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) se encuentra bajo un estricto proceso de fiscalización interna tras confirmarse que estudiantes de la Escuela de Estudios Agropecuarios, con sede en Mezcalapa, utilizaron a una perrita comunitaria conocida como «La Wera» para una práctica quirúrgica que resultó en su fallecimiento.
De acuerdo con las denuncias presentadas por habitantes de la zona, la perrita —un animal en situación de calle que era procurado y alimentado por la vecindad— fue recogida sin autorización para ser sometida a un procedimiento clínico escolar. Tras su desaparición, la movilización en redes sociales y colectivos defensores de los animales forzaron a la universidad a admitir que la actividad académica no se alineó con los protocolos de bienestar animal y bioética que rigen a la máxima casa de estudios del estado.
Como respuesta institucional, la oficina del Abogado General de la UNACH solicitó la suspensión provisional del docente a cargo de la asignatura, mientras se deslindan responsabilidades. Asimismo, el pasado 19 de marzo se ordenó una vigilancia estricta sobre todas las prácticas clínicas para evitar futuras vulneraciones a la integridad de los animales.
Para garantizar que estos hechos no queden impunes, la rectoría anunció la creación de un comité interdisciplinario conformado por especialistas en Medicina Veterinaria, Bioética, Derecho y Derechos Humanos. Este organismo será el encargado de revisar y actualizar los protocolos formativos para asegurar un trato digno a los seres sintientes utilizados en la enseñanza. Mientras tanto, la ciudadanía y organizaciones civiles mantienen la exigencia de justicia, señalando que el aprendizaje académico no debe justificar el maltrato ni la privación de la vida de animales comunitarios.










