La consulta de la CURP reveló que el líder del CJNG conocido como Nemesio Oseguera Cervantes en realidad no se llamaba así

elgrafico.mx

Durante años, el mundo entero conoció al máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación bajo un nombre que se volvió sinónimo de violencia y poder: Nemesio Oseguera Cervantes. Sin embargo, recientes hallazgos en registros oficiales han dado un vuelco a la historia.

La consulta de su Clave Única de Registro de Población (CURP) ha revelado que la verdadera identidad del capo es distinta a la que figura en los expedientes de la DEA y las autoridades mexicanas.

La verdadera identidad de El Mencho ha quedado expuesta tras filtrarse que su nombre real es Rubén Oseguera Cervantes. Aunque el alias de «Nemesio» fue el que se popularizó en los medios de comunicación y en las fichas de búsqueda internacionales, los documentos del Registro Civil confirman que Rubén es el nombre de pila que aparece en su acta de nacimiento original, radicada en Michoacán.

Este tipo de discrepancias son comunes en el mundo del crimen organizado, donde los líderes suelen utilizar nombres de familiares o identidades falsas para dificultar su rastreo. En el caso de «El Mencho», el uso de un nombre distinto le permitió, durante sus primeros años de actividad delictiva, operar bajo un radar de confusión legal que hoy finalmente se despeja gracias a la digitalización de la CURP.

El cambio en la narrativa sobre su nombre tiene repercusiones directas en los procesos judiciales. Las autoridades han identificado que Rubén Oseguera Cervantes nació en el municipio de Aguililla, un bastión histórico de la tierra caliente michoacana. A pesar de que la recompensa por su captura sigue siendo una de las más altas del mundo, conocer su identidad oficial permite a las instituciones financieras y de inteligencia rastrear propiedades y cuentas que podrían estar vinculadas a su nombre real y no al alias criminal.

La revelación de su nombre verdadero a través de la CURP es un recordatorio de que, incluso para los personajes más esquivos del mundo del hampa, el rastro burocrático es a menudo el hilo del que tira la justicia.

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