• El área de restaurantes en playa Las Escolleras parece pueblo fantasma ante la nula presencia de turistas y comensales
José Cancino
“Ni las moscas se vienen a parar”, sentencia Carmen, una de las palaperas en la zona de playa Las Escolleras.
Restauranteros afirman que atraviesan una de las peores crisis en la venta de platillos del mar, debido a la falta de apoyos gubernamentales y la poca difusión turística, que ha llevado a algunos propietarios de estos comedores a cerrar sus puertas.
La mala racha, que no les tocaba desde el inicio de la pandemia del Covid 19, ha generado también que los propios lugareños emigren hacia otras playas cercanas o demás sitios del municipio, a consecuencia de la escasez de flujo comercial y monetario en el sector.
Las Escolleras, una de las playas que conforman la línea de mar en Puerto Madero junto a San Benito, parece pueblo fantasma entre semana y, al llegar sábado y domingo, apenas algunos comensales se asoman a consumir, pero no es suficiente para costear gastos como luz eléctrica, insumos alimenticios, empleados que laboran como meseros o en el área de cocina.
“Le estamos pidiendo a los políticos que venían a cada rato a visitarnos cuando estaban en campaña que vengan ahorita que ya ganaron, que no sea lo mismo de siempre porque nos prometieron apoyos y rehabilitar la Plaza Madero que se quemó toda”, explicó la comerciante.
A esto se suma el número indeterminado de especies de mar que son desechadas, a consecuencia del tiempo que permanecen en refrigeración. “Hay días que ni una mojarra se vende, todo se tiene que tirar y eso representa pérdidas de dinero para nosotros”, apuntó.
Los propietarios de comedores en Las Escolleras saben de la dificultad para atraer clientes, ya que el sitio ha sido olvidado de forma turística, contrario a la playa San Benito, en el lado opuesto, donde cada fin de semana acuden decenas de bañistas por las pequeñas playas que la misma corriente marina ha creado.
Aunado a esto, los afectados, que suman una veintena de propietarios de restaurantes, relataron que la contaminación en este sector también ha generado la ausencia de turistas, debido a que muchos residuos que son vertidos directamente al mar por empresas y fábricas que operan en el sector, han propiciado que el agua sea inadecuada para bañarse o realizar actividades de esparcimiento.
Los agraviados esperan que los tres órdenes de gobierno activen un programa emergente para el rescate y restauración de esta playa, que por años fue punto de encuentros de turistas locales y nacionales.










