Janet Hernández / Corresponsal Diario de Chiapas
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- La tarde noche del miércoles fue inaugurada la restauración del monumento dedicado a Fray Bartolomé de Las Casas. Las autoridades locales destacaron la importancia del trabajo conjunto entre el gobierno municipal y la ciudadanía para llevar a cabo este proyecto, el cual fue posible gracias al apoyo de diversos sectores.
La primera autoridad del municipio Fabiola Ricci, agradeció especialmente a los ciudadanos que se acercaron para solicitar apoyo y colaborar en la recuperación de este símbolo histórico de San Cristóbal de Las Casas.
El monumento, realizado en mármol blanco y encargado en 1909 por el obispo Francisco Orozco Jiménez, fue restaurado en tres etapas durante un periodo de tres meses. Este proceso incluyó la eliminación de capas de pintura y la recuperación de la imagen original de la escultura.
Destacaron que esta restauración no solo recupera una obra de arte, sino que también simboliza el poder transformador de la comunidad unida por un propósito común. La arquitecta Olivia Lara Jiménez, directora del Centro INAH Chiapas, recordó la relevancia histórica del monumento, incluido en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos.
La escultura, de estilo neoclásico, fue fabricada en Génova, Italia, y representa a Fray Bartolomé de Las Casas, conocido como «el padre de los americanos». Este monumento se encuentra dentro del perímetro de la zona de monumentos históricos de San Cristóbal de Las Casas, protegida por un decreto presidencial desde 1986.
En representación de los donadores altruistas de la sociedad civil, Alejandro Ruiz Guzmán destacó el esfuerzo conjunto que permitió la restauración. Recordó que aproximadamente un año atrás, un grupo de ciudadanos decidió tomar la iniciativa para revitalizar el monumento, con el apoyo de una pareja que donó una considerable suma de dinero, así como la colaboración del Ayuntamiento Municipal.
Agradeció el compromiso de todos los involucrados, incluyendo al cronista Luis Urbina, al arquitecto Raúl Aguilar Molina y a la restauradora de la escultura. Subrayó la importancia de este esfuerzo como un legado para las futuras generaciones, asegurando que la memoria y el patrimonio de la ciudad sigan vivos.










