MdeR / Diario de Chiapas
La recaudación de más de 70 millones de pesos durante este trienio, obtenidos mediante multas por diversas infracciones al reglamento de Tránsito municipal, que destacó el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Jorge Alexis Zuart Córdova, generó opiniones en contra entre los usuarios de redes sociales.
Primero, porque muchos comentarios coincidieron en que este recurso, por un total de 70 millones 244 mil 743 pesos, parece que “se esfumó” porque la sede de esta secretaría está en condiciones impresentables.
“No es solo que el inmueble tiene fallas en la estructura, quien haya ido a pagar una multa se dará cuenta que las oficinas están sucias, en mal estado, con todo un esquema pensado para aprovecharse del contribuyente, empezando por el negocio de las fotocopias”.
Otros señalaron que durante la pandemia el gobierno de la ciudad no pudo ni colocar elementos básicos para la limpieza de manos “de pena las instalaciones de Tránsito en Tuxtla; sillas y puertas rotas, baños sucios, unos plásticos a modo de “ventanillas” y ni hablar de las multas porque termina costando lo mismo emplacar que recuperar una placa”.
Se presume la recaudación del millonario recurso, pero esto no se ve en las condiciones de patrullas y motopatrullas, estas últimas, reparadas incluso por los mismos policías y rellenadas con líquidos de uso, como el aceite para el motor, para que los servicios sean “baratos”.
Según el titular de la dependencia, más de 124 mil boletas de infracción fueron emitidas por los policías de tránsito; lo que no se dice es que la ciudad adolece de señalética, por ejemplo, hay banquetas que un mes son pintadas de color rojo, luego en amarillo, y generan confusión entre los automovilistas.
La señalética también es deficiente en cuanto a la nomenclatura de las calles, la indicación de los principales inmuebles, colonias, fraccionamientos, acotamientos, indicadores de vuelta continua o paradas del transporte colectivo.
Pero tal vez los elementos que muestran mejor el abandono de la infraestructura pública urbana sean los parquímetros; los de Tuxtla están deteriorados aunque se presuma la recaudación de millones.
Llama la atención también que la lógica sea la misma: llenar las arcas a partir de las multas, en lugar de crear una cultura de movilidad urbana, de reconocimiento de espacios y el reglamento de Tránsito.










