Letras Desnudas
Mario Caballero
Tuve la oportunidad de entrevistar al maestro Oved Balderas Tovilla, dirigente de la Sección 40 del SNTE. Fue una charla en la que se tocaron temas como la credibilidad de la institución, los retos del magisterio y los avances alcanzados hasta ahora por su administración.
Nos reunimos en una modesta cafetería de la colonia Las Palmas, en Tuxtla Gutiérrez, donde bajo un enorme árbol de mango los comensales encuentran cobijo, tranquilidad y pueden degustar exquisitas viandas.
Ahí, sentados en una mesa hecha de un tablón de madera con cantos naturales que expresan toda la fuerza de la naturaleza, Balderas Tovilla me contó que para él siempre había sido un anhelo personal presidir la dirigencia de la Sección 40, pero no como una ambición con intereses personalistas, sino con el propósito de servir al gremio, atender las necesidades de los maestros y, a partir de ello, coadyuvar con acciones y propuestas para el desarrollo educativo de Chiapas.
Desde luego, el reto no ha sido sencillo, especialmente porque encontró un gremio dividido, dolido y hasta cierto punto abandonado.
“Asumimos el liderazgo en un momento muy complejo –dijo-, derivado de que el Comité Ejecutivo Nacional, basado en sus facultades, nombró una Comisión Ejecutiva, y obviamente el tema de percepción de los maestros no era buena, al ver que una persona de fuera llevaba los destinos de la Sección 40.
“Pero qué bueno que en su momento el presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de realizar procesos democráticos en los sindicatos. Fue una decisión acertada.
“Tengo que confesar que hubo cierto temor al respecto, porque en ese proceso cabía la posibilidad de que se generara una división nacional en el sindicato, en sus filas. Sin embargo, fui testigo junto con este Comité Ejecutivo seccional de poder llevar a cabo la democratización de la Sección 40 a través de un proceso democrático.
“El voto universal, libre, secreto, nominal, directo, posibilitó dos cosas. Una, que la gente participara en la toma de decisiones y, dos, también facilitó estar cerca de ellos, buscarlos, atender sus necesidades y sobre todo escucharlos.
“La mayoría de los votos de quienes participaron nos benefició a nosotros, a este Comité Ejecutivo, y llegar de esta manera nos dio legitimidad, y esto mismo nos hizo ver ante el gobierno y las instancias correspondientes como liderazgos nuevos, frescos, y en esa tesitura hemos podido avanzar en los temas que nos encomendaron nuestros compañeros.
“Sin servilismos, obtuvimos acuerdos importantes en favor de la clase trabajadora.
“Te comento algo más sobre este tema, Mario. Este proceso democratizador nos ha permitido, además del acercamiento con nuestras agremiadas y agremiados, atender por dos vías las causas fundacionales del sindicato: el fortalecimiento de la educación pública y la defensa de los derechos laborales, de seguridad social, prestacionales y profesionales”.
Oved Balderas es un maestro fogueado en las aulas de clases, pero también en el servicio a los educadores. Ha sido parte del Comité Ejecutivo en distintos periodos, donde le ha tocado desempeñar las actividades de la cartera de Previsión Social.
Cuenta que estando en estas funciones le cayó la pandemia de Covid, la cual lo mantuvo cerca de sus compañeros. Con valor y compromiso, y a pesar de los limitantes que implicó este terrible periodo donde hubo cientos de miles de decesos en todo el mundo, él apoyó a los agremiados en la medida de sus posibilidades brindándoles atención y proveyéndoles de los medios para cubrir sus necesidades.
Este tipo de gestos y acciones que denotan humildad, sentir humano y responsabilidad muchas veces no se dicen, pero ahí están. En el caso de Oved Balderas se reflejan en la confianza que ganó y disfruta su liderazgo al frente del magisterio chiapaneco.
Pocas veces me ha tocado entrevistar a personajes con la sencillez del dirigente de la Sección 40, que ese viernes iba vestido con una elegante playera roja y jeans en color azul, que cazaban perfecto con su tenis blanco. Un atuendo bien elegido para ese día en que hizo mucho calor en la capital chiapaneca.
Con los codos apoyados sobre la mesa y haciendo una pirámide con la punta de los dedos de ambas manos, Balderas Tovilla respondió sobre cómo se sentía respecto a su desempeño.
“Me siento satisfecho, Mario. En estos dos años, por un lado, con el presupuesto que hemos tenido en toda la historia de la Sección 40 hemos logrado lo que históricamente no se había hecho. Habilitamos, rehabilitamos y construimos coordinaciones regionales de diferentes partes del estado de Chiapas, estamos a punto de terminar la Casa Hotel, terminamos las instalaciones de la Caja de Ahorro, ya se terminó el Seguro de Vida e invertimos las cuotas de los trabajadores también en bienes inmuebles que son patrimonio de las y los trabajadores. Y siguiendo esta ruta de gestión esperamos concluir importantes obras con las que nuestros compañeros sientan que su sindicato está trabajando.
“Por otro lado, en pleno reconocimiento del trabajo que realizan las maestras y maestros de Chiapas, por su compromiso con la educación, su mística de servicio y el amor que le tienen a la patria y al estado, buscamos brindarles estímulos. Por eso son las rifas que se han realizado, y no sólo eso, sino también atender sus necesidades.
“Cuando llegamos encontramos un adeudo de mil 400 millones de pesos con el magisterio, que venía desde 2013, y ya logramos mediante distintas gestiones con el gobierno que se pagaran más de mil millones de esa deuda. Tengo plena confianza de que el próximo año finiquitemos todos los adeudos con el magisterio estatal, y empezar de ahí nuevos beneficios extraordinarios que concedan la consolidación de este proyecto. Y puedo asegurarte que hemos cumplido con la mayoría de los compromisos que hicimos al inicio de esta gestión”.
– ¿Cómo ves el programa Chiapas Puede?
-Antes quiero decir que reconozco el trabajo y el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar. Sé de su labor por la pacificación del estado, sé de su agenda interminable, y a pesar de todo ello siempre está dispuesto para atender la problemática de los maestros. Cotidianamente platicó con él y he sido escuchado, y por medio de las instancias correspondientes se han dado las soluciones más adecuadas.
“En cuanto a Chiapas Puede –continuó-, reitero que hay un compromiso legítimo de los maestros por contribuir a mejorar las condiciones educativas en Chiapas, pero el programa en sí mismo envuelve retos muy grandes, pero en ninguna manera se trata de buenas intenciones o demagogia. En el terreno de los hechos, tenemos a más de 200 maestras y maestros colaborando en este proyecto de alfabetización que está dando resultados. He sido testigo en las reuniones de evaluación y en los informes gráficos se ven avances palpables, y estimo que en este 2025 el progreso será significativo. Sin exagerar puedo decir que en cuanto se logre superar el reto no sólo se reconocerá, sino también será detonante para que Chiapas sea un pueblo culto, un pueblo que sepa y tome mejores decisiones”.
– ¿Cómo te gustaría ser recordado al final de tu periodo?
-Me gustaría ser recordado como alguien cercano a los agremiados y que trabajó con compromiso y pasión por dignificar al magisterio chiapaneco y por mejorar la calidad educativa de Chiapas.
-Gracias, Oved, por esta charla.
-A ti, Mario.










