Letras Desnudas

Mario Caballero

El pasado 14 de septiembre, el Congreso del Estado de Chiapas aprobó la reforma en materia de Paridad Efectiva impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, que obliga a la alternancia de género en los municipios y garantiza que las mujeres compitan por las presidencias municipales con posibilidades reales de ganar, erradicando el rezago de la entidad en la representación de las mujeres en las alcaldías. Una reforma histórica aprobada en un día histórico.

Un lector, de nombre Alfonso Guízar, me envió un correo para preguntarme –palabras más, palabras menos– si en verdad importará esta nueva reforma para acabar con la simulación política en los cargos municipales, donde la mujer es la cara del gobierno, pero es el esposo, padre o hermano el que gobierna en los hechos.

Agradezco, primeramente, la confianza para tratar de dar una respuesta a esta duda entendible. Pero, si se me permite, quiero empezar por contestar por qué es importante la reforma.

GARANTÍAS

Chiapas es un estado con muchos rezagos históricos. El tema de la paridad es uno de ellos. Hasta antes de esta modificación legal, ocupábamos el penúltimo lugar nacional (puesto 31) en participación femenina dentro de los Ayuntamientos. De los 124 municipios, nada más 24 son gobernados por mujeres, lo que equivale al 19.3% del total. Con ese dato basta para comprender de qué tamaño es el atraso.

El primer elemento de importancia de dicha reforma es que a partir de ahora los partidos, coaliciones e incluso la candidaturas independientes están obligadas por ley y la instituciones a registrar planillas municipales bajo los principios de paridad horizontal y vertical, con alternancia de género en los 124 Ayuntamientos que serán renovados en la elección del próximo año.

Más claro, las planillas llevarán 50 por ciento hombres y 50% mujeres en los cargos, se alternará entre un género y otro en cada periodo y los partidos políticos tendrán que acatar la disposición sí o sí empezando desde el siguiente proceso electoral.

Entonces, en 2027, al menos 62 municipios serán gobernados por mujeres. El doble de la cifra actual. Con ello, Chiapas se colocará a la vanguardia en el tema de paridad, se conseguirá un significativo avance democrático y los derechos político-electorales de las chiapanecas serán plenamente garantizados.

NO MÁS SIMULACIÓN

Otra razón clave de la trascendencia de esta reforma es que pondrá fin a la simulación.

Desde que Chiapas reconoció en 1925 el derecho de las mujeres a votar y ser votadas –gracias a la lucha de doña Florinda Lazos León–, la reforma local de 2014 que introdujo la cuota de género obligatoria y la paridad en las candidaturas había sido el avance más sobresaliente hasta hace unos días.

No obstante, los partidos políticos se les arreglaban para “cumplir” con el lineamiento postulando a mujeres en municipios de baja competitividad o “destinados a perder”.

Ejemplo de ello es que partidos mayoritarios como Morena, Partido Verde y el PRI, han alineado casi de manera exclusiva a varones en ciudades como Tuxtla, Tapachula, San Cristóbal y Comitán. Mientras que a las mujeres las registran como candidatas a municipios más pequeños, aislados o controlados por cacicazgos donde la oposición interna del partido no tiene un interés real por gobernar.

Peor todavía, esta situación agravó el fenómeno de las “Juanitas” y “Manuelitas”. Los partidos postulaban a mujeres, pero no con la intención de que ejercieran el cargo sino para cumplir con la ley de cuotas “en el papel” y luego hacerlas renunciar bajo presiones, amenazas o violencia de género, dejando el puesto a sus suplentes varones.

Como botón de muestra está el escándalo de 2018, que se convirtió en un referente nacional. El INE y el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas detectaron que más de 40 mujeres elegidas como regidoras, síndicas y alcaldesas presentaron renuncias masivas de forma simultánea.

Los partidos implicados en esta injusticia fueron el PVEM, Nueva Alianza, Chiapas Unido y Podemos Mover a Chiapas, que hicieron renunciar a las candidatas ganadoras para que los hombres que estaban detrás de las planillas asumieran el poder.

Las localidades donde se ejerció mayor presión y simulación de candidaturas fueron Tuxtla Chico, Frontera Comalapa, Mapastepec, Motozintla, Pichucalco y Suchiapa. En este último municipio, la candidata Concepción Espinoza denunció presiones directas de su partido para abandonar la regiduría ganada.

En la zona Altos, hubo casos en Chanal, Oxchuc, Tila y Chenalhó donde los esposos, hermanos o exalcaldes varones fueron los que terminaron despachando, ejerciendo los recursos y presidiendo los mítines.

ASIGNACIÓN SIN FAVORITISMOS

Por otra parte, la reforma viene a evitar la manipulación de los partidos políticos sobre qué Ayuntamientos serán encabezados por mujeres, puesto que estableció un mecanismo de insaculación (sorteo al azar por bloques) supervisado por el Congreso del Estado y comunicando al órgano electoral local. Es decir, protege una asignación sin favoritismos.

GARANTÍA DE AUTONOMÍA REAL

Por último, y no menor en importancia, garantiza una autonomía real en los gobiernos encabezados por mujeres.

Históricamente, en algunas regiones del estado se dieron no uno, ni dos, ni tres, sino muchos casos donde las mujeres ganaban la alcaldía de manera formal, mediante un proceso legítimo y con resultados legales, pero el poder en realidad era ejercido por sus parejas o familiares hombres. Verbigracia, el municipio de Simojovel.

Ahí, Gilberto Martínez Andrade, quien ya había gobernado el municipio de Bochil, utilizó a su esposa para hacerse del poder. Las estructuras locales denunciaban que él mantenía la toma de decisiones financieras y políticas dentro del Ayuntamiento. Mientras su consorte, Viridiana Hernández Sánchez, fue acusada desde su campaña (2018) de ser un relevo meramente nominal para extender el cacicazgo político en la región.

Un trienio antes, Martínez Andrade había sido tesorero municipal y durante la gestión de su esposa desempeñó el cargo de síndico municipal.

Para el periodo 2021-2024, debido a la determinación legal que le imposibilitaba postularse a la alcaldía por el parentesco, fingió un divorcio con Viridiana Hernández. Y gracias a la complicidad del Partido Verde, alcanzó la candidatura y la presidencia municipal. Al concluir su gobierno, Simojovel fue catalogado como uno de los municipios con mayores opacidades financieras del estado.

La nueva legislación busca consolidar la toma de decisiones autónoma y directa de las alcaldesas.

RESPUESTA FINAL

Respondiendo la pregunta del lector: sí, la reforma tiene todos los elementos para corregir el fallo democrático y brindar mayores garantías de acceso al cargo e independencia en la función ejecutiva municipal de las mujeres.

Aquí otro hito histórico de la Nueva ERA, que está promoviendo un cambio real en la vida pública de Chiapas a través de una transformación profunda de los pilares de la democracia.

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