¿Cómo se encontró ‘La joven de Amajac’ en Veracruz?

Milenio Digital

Wendy Salazar

En la comunidad de Hidalgo Amajac, en el municipio de Álamo Temapache, en Veracruz, agricultores que preparaban la tierra para la siembra de cítricos se toparon con una piedra extraña. Resultó ser un gran descubrimiento, catalogado como impresionante por los arqueólogos mexicanos.

Cuando los agricultores se toparon con la enorme piedra trataron de sacarla entre cinco personas, pero fracasaron en el intento y fue necesaria una retroexcavadora para sacarla y llevarla a una casa particular.

“Estábamos haciendo labores de cultivo cuando nos percatamos de una piedra muy grande, pensamos que era una piedra cualquiera pero al ir a voltearla vimos que tenía la figura de la que todos hablan”, recordó César Cabrera, poblador de Hidalgo Amajac.

Ahí se dieron cuenta que era una figura prehispánica. Posteriormente, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó fue elaborada en roca caliza, mide casi dos metros de altura, 60 centímetros en su parte más ancha y alrededor de 25 centímetros de grosor.

Y por el contrario a lo que se podría pensar, no representa a una diosa, sino a una gobernante; data del periodo “postclásico tardío”, entre los años 1450 y 1521.

Dada su ubicación geográfica, entre los sitios arqueológicos de Tochpan y Castillo de Teayo, “La joven de Hidalgo Amajac”, como fue nombrada, está ligada a la cultura huasteca, aunque presenta ciertos rasgos del centro de México, cuando en la región se hizo notoria la influencia de la triple alianza.

El alcalde de Álamo Tepache, Jorge Vera, aseguró que “un hallazgo de esta naturaleza no sólo es algo transcendental para nuestro municipio, sino para nuestra región, nuestro estado y para todo este gran querido México”.

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