El Festival Internacional de Cine de Los Cabos

Excélsior / Alejandro Fuentes

Es una realidad que todos los festivales de cine vivieron un antes y un después con la pandemia. Para Paola Desentis, directora general del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, esa fue la señal para plantear una evolución: “El festival tuvo una reingeniería, una transformación administrativa y conceptual”, explica. Y es ahí donde la apuesta de este año amerita una revisión.
El festival llega a su 13ª edición, del 10 al 14 de diciembre de 2025, bajo la narrativa #BeyondTheScreen. Más que un lema, es una declaración de principios: el cine como eje, pero expandido hacia las disciplinas que hoy dan forma a la cultura contemporánea: la música, el arte digital, la gastronomía, la programación y la inteligencia creativa.
“Queríamos repensar qué significa un festival de cine en una era en la que el contenido lo puedes ver desde casa”, explica Desentis. “¿Cómo lo haces relevante? ¿Cómo logras que la gente cruce el país o el continente para vivirlo presencialmente? La respuesta fue conectar el cine con otras formas de creación y con el territorio mismo: Baja California Sur”.

Un territorio que piensa en imágenes
Para la nueva naturaleza del festival, Los Cabos no es solo una sede. Es también protagonista de la narrativa. Su mezcla de desierto y mar -ese horizonte que une el polvo y el agua- ya había servido durante años como set natural de producciones internacionales. Pero ahora se convierte en el marco simbólico de un festival que aspira a ser más que una cita cinematográfica: un ecosistema creativo global.
“El territorio es fundamental”, dice Desentis. “Cabo tiene una cualidad única: parece un set a cielo abierto. Es imposible no inspirarse aquí. Además, geográficamente, estamos en la misma línea de desarrollo económico que Hollywood y Silicon Valley. Eso también nos obliga a mirar el futuro del audiovisual desde otra perspectiva”.
La edición 2025 se desplegará como un campus, con espacios emblemáticos convertidos en nodos culturales: la Marina de Puerto Los Cabos, el hotel El Ganzo -con su tradición de residencias artísticas-, Crania como epicentro creativo, los cines Cinemex de Puerto Paraíso y San José del Cabo, y un jardín de esculturas donde se celebrará la clausura. Cada punto será un territorio de diálogo entre cine, arte y naturaleza.
Más allá del cine: la expansión interdisciplinaria
El rediseño conceptual de Los Cabos no abandona el cine, más bien lo expande.
El programa oficial incluye secciones tradicionales, pero suma nuevos lenguajes: animación -por primera vez con una competencia formal- y proyectos de arte digital y música inmersiva que quieren reflejar las transformaciones del entretenimiento contemporáneo.

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