La Jornada
El cráneo fósil de Harbin, el mayor de Homo conocido, conservado en un museo de China, ha sido calificado en un nuevo estudio como representante de una nueva especie humana, llamada Hombre Dragón.
Los hallazgos, que aparecen en tres artículos publicados el 25 de junio en la revista The Innovation, sugieren que el linaje de esta especie, también denominada Homo longi, puede hacerle nuestro pariente más cercano, y tiene el potencial de remodelar nuestra comprensión de la evolución humana.
“El fósil de Harbin es uno de los fósiles craneales humanos más completos del mundo –afirmó Qiang Ji, profesor de paleontología de la Universidad Hebei GEO–. Este fósil conserva muchos detalles morfológicos que son fundamentales para entender la evolución del género Homo y el origen del Homo sapiens”.
Al parecer, el cráneo fue descubierto en la década de 1930 en la ciudad de Harbin, en la provincia china de Heilongjiang. La enorme cabeza podía albergar un cerebro de tamaño comparable al de los humanos modernos, pero tenía unas cuencas oculares más grandes y casi cuadradas, gruesas crestas de las cejas, una boca ancha y dientes de gran tamaño. “El cráneo de Harbin presenta una combinación de características primitivas y derivadas que lo distinguen de las demás especies de Homo anteriormente nombradas”, señaló Ji, lo que ha llevado a la designación de Homo longi como nueva especie.
Los científicos creen que el cráneo procede de un individuo masculino, de unos 50 años de edad, que vivía en un entorno boscoso y de llanura aluvial como parte de una pequeña comunidad. “Al igual que el Homo sapiens, cazaban mamíferos y aves, y recolectaban frutas y verduras, y quizás incluso pescaban”, declaró Xijun Ni, profesor de primatología y paleoantropología de la Academia China de Ciencias y la Universidad Hebei GEO.










