Fernando Yahir Gómez Salinas
Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas [email protected]
Fernando Yahir Gómez Salinas, conocido como Fernando G. S. Nació en 2002 en Villa Comaltitlán, Chiapas, México. Es una voz potente dentro de la nueva narrativa juvenil mexicana, especialmente en los géneros de terror y misterio. Su escritura se distingue por un estilo directo y emocional, que combina la tensión psicológica con una profunda sensibilidad social.
Desde muy joven mostró interés por el arte y la creación literaria, elaborando historietas y relatos donde el miedo y la imaginación se mezclaban con la crítica a la realidad cotidiana. Con el tiempo, su narrativa evolucionó hacia historias más oscuras y reflexivas, en las que el terror no es solo un recurso estético, sino una forma de exponer las sombras humanas y los prejuicios que persisten en la sociedad.
Su novela Sin Colores (Alma de Letras Editorial, 2023) retrata con crudeza y sensibilidad un entorno marcado por la intolerancia, el dolor y los secretos que conducen a la violencia. A través de un tono juvenil y perturbador, el autor invita al lector a mirar el miedo no como algo sobrenatural, sino como una consecuencia de la exclusión y del silencio. Fernando G. S. escribe para quienes buscan en la literatura de terror algo más que sobresaltos: un reflejo de lo que somos, de lo que callamos y de lo que tememos reconocer.
Las letras y su vida
Empecé a escribir desde que tengo memoria, pues mi abuelo Juan Manuel Gómez, poeta y músico, tenía la casa llena de libros, revistas y periódicos. Recuerdo que tenía un gran interés por saber qué era lo que decían esas letras y, cuando aprendí a leer desde el preescolar (anécdotas, cuentos e historias), yo también quise escribir las mías. También, fue en esos años que empecé a dibujar y a crear mis propias historias; tenía alrededor de 5 años.
Este oficio me ha servido más que nada, para desahogarme. En lugar de dejarme llevar por las emociones, prefiero convertirlas en historias que ayuden a otras personas a lidiar con el mismo problema que yo tuve, porque para decidir algo, primero hay que tener la mente fría.
Qué se pierde, qué se gana con este oficio
He perdido amigos, puesto que cuando requieres de un apoyo en un momento tan demandante, solo los “verdaderos” entienden que algunas veces tienes que estar ausente en momentos de convivencia; además, te ayudan a compartir ese mensaje que quieres dar con tu obra. Lo que sí se gana y es muy satisfactorio, es que las personas se identifiquen con lo que escribes y que, además, se queden con ganas de leer el resto de tu trabajo; esa debe ser la meta de todo autor.
El compromiso social
Creo que el único compromiso debe ser el de dar satisfacción, porque una obra no solo debe ver la luz por simple ego, sino que debe valer la pena. Al final, un libro es un producto y también tiene un precio. Como autor de novelas, siempre escribo como lector, emocionándome con cada nuevo capítulo, porque solo así estoy seguro de que mi audiencia lo va a disfrutar.
Su aprendizaje
El mejor aprendizaje que he tenido, es que nunca dejas de aprender. Ninguna obra es perfecta, por más experiencia que tengas, así que siempre debes pensar en tus posibles errores, para que sean mínimos. Pero, como digo, no siempre sale lo que esperabas, porque al final, es el lector quien da el veredicto.
Las letras me han aportado principalmente mucho conocimiento e inspiración. No hay escritor que no haya pasado por la etapa de lector, por eso, cuando me siento estancado, recurro a un buen libro de mi género, para estudiar la estructura y encontrar la manera de seguir con lo mío. Las letras siempre han sido mis aliadas, porque también he obtenido grandes amistades, gracias a los temas y opiniones que puedo dar en las charlas.










