Marco Antonio Sánchez Sánchez
Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas. [email protected]
Acala, Chiapas. 1972.
Contador Público, Maestro y Doctor en Ciencias de la Educación.
Acreedor del primer lugar en el concurso de poesía escrita dedicado al maestro, el 15 de mayo del año 2022, promovido por la Sección 40 del SNTE en el Estado de Chiapas, con el poema “Maestro para Siempre”.
Autor del libro Voces del alma y de la vida. Integrante del grupo cultural Frecuencia de Letras.
Las letras y su vida
“Entre la edad de seis a doce años durante la estancia en los años de educación primaria, cuando comencé a conocer el alfabeto y escribir mis primeras líneas, salían de mi interior palabras que no entendía y las sentía sin saber que eran; ya en la secundaria al sentir la adolescencia, nacieron mis primeros versos que morían conmigo mismo por la pena que alguien los viera, eran versos con calidez por la edad que atravesaba, versos que en esa ocasión salieron de mi alma y enamoraron a mi esposa, que por primera vez alguien más los leía; así inicié con las letras, sin saber aun lo que era un poema, que en muchas ocasiones en silencio entre el sembradío de maíz le declamaba al viento y a la naturaleza, que a mi parecer me consideraba loco sin saber por qué… hasta que un día leí a Manuel Acuña y entendí lo que era la poesía.
A veces el bullicio de la gente nos atormenta aun cuando algunas cosas son importantes y pueden tomar significados en la mente de quien escribe y encuentra eco más allá de lo que los ojos y oídos puedan ver y escuchar que acomoden a la vida cotidiana en cada verso, despertando el alma tal vez muerta en muchos y se pueda entender una realidad más subjetiva y consciente. En muchas ocasiones sentimos que el corazón nos aprieta como queriendo gritar al mundo todo lo que siente, pero lo dejamos ahí sin poder desahogarse y en las noches el alma viaja en lo que no se pudo decir mucho menos escribir; es ahí donde nace el motivo para escribir lo que vemos, lo que sentimos, lo que escuchamos y soñamos, convirtiéndolo en poesía o novela”.
¿Qué se gana y que se pierde con este oficio?
“Se gana la paz interior tratando de mejorar como humano, de buscar la empatía con los demás y con lo que nos rodea; de buscar esa armonía con el mundo aunque el mundo nos consuma; de buscarle significado a la tristeza para convertirlos en versos de alegría, de encontrar la verdad sobre la mentira, de convertir decepciones en elogios de amor profundo y dejar que el alma hable lo que el corazón sienta; no se pierde nada, ni el tiempo, porque en las alas del tiempo se da el mejor viaje para escribir”.
Su aprendizaje
“Mi mayor aprendizaje en la travesía cultural es el enamoramiento de mi entorno, que me ha proporcionado los elementos necesarios para escribir y difundirlo a la sociedad, porque tenemos que ser constante en este mundo tan hostil y llegar a la mente, corazón y alma de cada persona que nos escucha y lee.
Las redes sociales
“Profundizar en la literatura en las redes sociales, se cambiarían mentes que aún siguen ahogadas en publicaciones vanas, hay que ser insistente para que nos lean y escuchen mayor número de personas, creando plataformas que difundan a los escritores”.
La IA
“Las plataformas digitales en la inteligencia artificial, nunca podrán decir lo que el ser humano siente y piensa, jamás podrán alterar los sentimientos escritos de alguien que nació para eso”.
La era digital
“Sentir cada hoja que se lee nos lleva a la imaginación de quien escribió el texto, la era digital tal vez nunca va sustituir a los libros, porque es como si le mandáramos un beso a alguien que amamos desde las redes sociales, que sentirlo en carne propia. Creo se debería crear más plataformas digitales, difundir de páginas en las redes sociales, canales digitales; pero siempre dejando el lector con hambre para ir a los libros”.
Su futuro
“Seguir escribiendo con más frecuencia ha sido uno de mis retos, debido al trabajo y la formación que tengo totalmente diferente a la literatura, pero nacimos con el don de la escritura y vamos explotarlo al máximo”.










