Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Mi amigo Felipe Woichejoski, me pregunta si como médico, firmaría certificando un cuestionario que presenta las dudas ciudadanas sobre si el componente vacunal es 100% seguro.
¿Los componentes extras o vehículos vacunales, también lo son?
En todos los artículos he expresado: “Todo medicamento te puede causar daño”.
Y dice que los médicos argentinos allegados, “no son tontos de firmarlo”.
Es cierto: ¡los mexicanos tampoco!
He expresado: todos los componentes que llevan los medicamentos, pueden llegar a producir reacciones alérgicas y todos lo han dicho.
La reflexión, es: los varones no le ponen trabas a tomar Sildenafil para la erección, sin averiguar las contraindicaciones. ¡Nunca han protestado!
Las mujeres tampoco protestan al consumir pastillas para reducir de peso.
¿La amnesia y cuidados son selectivos?
Pienso, entonces, que hay que describir y explicar que el contagio es un pecado mortal y la vacuna es el equivalente a un sacramento de fe, no contemplado en las tablas mosaicas. Se viola el “No Matarás” al no guardar la sana distancia, no lavarse las sacrílegas manos -con ellas se comete, a la vez, el pecado- y transformar en cosas útiles.
Existe un vínculo entre desastres de la fe, su prevención y profilaxis, al no comprender los nueve límites planetarios que abarcan: cambio climático, integridad de la biosfera, cambio en el uso del suelo, uso del agua dulce, flujo biogeoquímico, acidificación del océano, carga de aerosoles en la atmósfera, agotamiento del ozono estratosférico y contaminación química y la introducción de nuevas entidades.
El 28 marzo de 2021, establecen que, para que la biodiversidad se mantenga sostenible, el índice de pérdida aceptable de animales y plantas, debe estar por debajo de diez extinciones al año por cada millón de especies.










