Gran exposición de Dalí en Roma

El Informador / Tomás Iván García Enciso

“Hacía muchos años que no se organizaba una exposición de Dalí en Roma, pero además fue en 1954 cuando Dalí, en Italia, tuvo su primera retrospectiva”, declaraba la asesora académica Victoria Noel-Johnson, en la presentación de la muestra ‘Dalí. Revolución y Tradición’ en el Palacio Cipolla de la capital italiana.
La muestra es un auténtico despliegue del recorrido del artista, reuniendo más de 60 de sus obras y material audiovisual, que nos cuentan en detalle la carrera artística de Dalí, podremos atestiguar los diálogos personales que mantenía con otros grandes nombres que marcaron la historia con su arte.
Han pasado 100 años desde que el genio español llevó a cabo su primera muestra individual en noviembre de 1925, cuando un joven Dalí de 21 años se presentó en las Galerías Dalmau en Barcelona.

El recorrido se divide en dos partes principales y cuatro secciones, cada parte retratando un periodo en la historia del artista, pasando de las vanguardias y su enfrentamiento con Picasso, a su regreso a lo tradicional. Cada sección está dedicada a los artistas que Salvador consideraba maestros.
“Muestra cómo Dalí buscaba, desesperadamente, su propia voz artística en los años Veinte y cómo ese encuentro con Picasso en 1926 cambia algo dentro de él: adquiere la confianza necesaria para desarrollar su propio lenguaje”, declara Noel-Johnson.
Como parte de la experiencia se espera que los espectadores profundicen en la curiosa relación que mantenía Dalí con su artista compatriota, atendiendo al visionado de “Picasso y yo” de 1951, recordado por las famosas citas del artista: “Picasso es español; yo también. Picasso es un genio; yo también. Picasso es conocido en todos los países del mundo; yo también. Picasso es comunista; yo tampoco”.
En los años 30 el ampurdanés, declaró querer “convertirse en un clásico” y la segunda sección del recorrido se basa en explorar el periodo en el que Dalí explora los clásicos y reconocía como sus grandes modelos a Velázquez, Vermeer y Rafael, quienes cuentan con sus propias secciones.
“Porque él es un revolucionario, pero todas sus obras tienen una base muy sólida y están profundamente enraizadas en la gran tradición del arte”, subraya.
Una pieza clave que refleja esta idea es una lista de diez consejos que Dalí le daría a los principiantes en el que podemos resaltar: “Antes que nada, aprende a pintar como los grandes maestros. Cuando lo logres serás capaz de pintar como quieras y serás respetado por ello”.

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